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lunes, 6 de abril de 2015

En Cash - Página 12: "Aritmética desagradable"

Por Andrés Asiain

Una reciente nota del economista Juan Luis Bour titulada “Dólar, productividad y salarios: aritmética que no es agradable”, analiza la evolución de los costos laborales unitarios en dólares de la industria en los últimos 20 años. Según el economista de FIEL, durante la convertibilidad “la industria pudo reducir a la mitad ese costo laboral por unidad de producto” debido a la “impresionante mejora del producto por obrero dado un régimen monetario muy rígido y la reducción de impuestos al trabajo”. Entre 2001 y 2002, los costos laborales se desplomaron otro tanto por la caída salarial provocada por la devaluación. De ahí en más comenzó una “tendencia explosiva” de incremento de los costos salariales que obliga a “un ajuste cambiario de magnitud para corregir lo que se desajustó a lo largo de estos años” (Ambito Financiero, 20/3/15).

Un primer elemento que sorprende de la nota es la impresionante baja de los costos laborales en dólares en los años noventa. La sorpresa es mayor si se compara esa información con la presentada por el mismo Bour en agosto de 2007, en la revista Indicadores de Coyuntura de FIEL. Allí la reducción de esos costos es mucho más modesta (17 por ciento), concentrándose a comienzos de los noventa y estancándose desde 1997 hasta 2001. Paradójicamente, la baja de los costos unitarios a comienzos de los noventa fue una consecuencia de la crisis de gran parte de la industria nacional. En esos años, el dólar barato y la apertura importadora produjeron la quiebra de los sectores industriales menos competitivos. La supervivencia de los más fuertes y la reconversión de muchas industrias en ensambladoras de componentes importados generó que las estadísticas marcaran un incremento de la productividad media del trabajador industrial. La contrapartida de ese salto de la productividad era el cierre de fábricas y el despido de sus trabajadores. [...]

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