Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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martes, 4 de febrero de 2014

En el Suple-Eco (Tiempo Argentino): Acompañar con medidas que moderen el impacto distributivo.

Por Nicólas H. Zeolla.

La gestión del nuevo presidente del Banco Central tiene poco más de dos meses pero, debido a la actualidad económica, las decisiones que surjan de esa entidad serán de gran relevancia en las próximas semanas.
La llegada del Sr. Fábrega al frente de la entidad fue saludada por los colegas de otras entidades bancarias y contó con el respaldo unánime de los senadores a su pliego de designación (sólo hubo una abstención), pues se destaca su sobrada experiencia en el manejo de los temas del sector por una larga trayectoria dentro del Banco Nación, entidad que presidió.
Yendo a la economía argentina actual, existen temas de ineludible atención. Tras una década de crecimiento con distribución explicado por el ensanchamiento del mercado interno, los problemas estructurales de la industrialización se hacen visibles en la restricción externa. La escasez de divisas con las que financiar las importaciones (muchas de ellas para ensambladoras transnacionales poco intensivas en mano de obra) implican presiones en el mercado cambiario que se reflejan en dos variables: el stock de reservas y la cotización del dólar. Durante el modelo de industrialización de los años '50, '60 y '70, este dilema era resuelto por el "ajuste clásico" que consistía en una devaluación que contrajese el poder adquisitivo del salario y generase los dólares excedentes con los que financiar la nueva expansión.
Sin embargo, la macroeconomía de hoy día cuenta con superávit comercial, cuentas fiscales ordenadas y un nivel de reservas considerable para escaparle a esta situación. Lo que sucedió con la cotización del dólar a finales de la semana pasada fue producto de una maniobra especulativa del bloque hegemónico conformado por el complejo financiero-exportador que lo que busca es discutirle al gobierno el modelo económico presionando una devaluación que erosione el poder adquisitivo del salario. 


En el Suple-Eco (Tiempo Argentino): Hay un amplio rango de maniobra.

Por Estanislao Malic.

Desde la asunción del nuevo equipo económico las medidas del Banco Central siguieron un patrón, donde el principal objetivo parece ser contener el permanente drenaje de divisas.
as mismas consistieron esencialmente en mantener la senda alcista de las tasas iniciada en abril de 2013, tocando actualmente la Badlar (tasa promedio de bancos privados para depósitos mayores a 1 millón de pesos a 30 días) los 22 puntos, y realizar inicialmente una aceleración de la pauta devaluatoria.
Sea por presiones sectoriales o por expectativas, la liquidación de exportaciones se redujo drásticamente, observándose acumulación de stocks y merma de oferta en el mercado de divisas.
El ofrecimiento de un bono del Banco Central indexado por tipo de cambio oficial no hizo mella, y el equipo económico no encontrando salida a la difícil situación del sector externo decidió realizar la ya conocida y brusca depreciación de la semana anterior, buscando paliar las expectativas y volver a estimular el ingreso de dólares al mercado cambiario.
 

lunes, 6 de enero de 2014

Mito económico (Página/12-Cash): Libertad individual y bienestar colectivo.

Mano invisible.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

La teoría económica ortodoxa plantea que lo que es bueno para el individuo aislado es bueno para la sociedad en su conjunto. Ese principio tiene su origen en el concepto de “mano invisible” de Adam Smith, según el cual es el mercado el que se encarga de que cada individuo, persiguiendo fines egoístas, trabaje inconscientemente para el bienestar social. En las propias palabras del autor de La riqueza de las naciones: “No de la benevolencia del carnicero, del viñatero, del panadero, sino de sus miras hacia el interés propio es del que esperamos y debemos esperar nuestro alimento”.
Esa explicación del funcionamiento de los mercados fue llevada al extremo por los liberales, afirmando que había que evitar cualquier coacción colectiva sobre el comportamiento económico de los individuos.
Desde esa perspectiva, cualquier regulación que intente forzar un determinado comportamiento económico, como ser un aumento salarial impuesto en paritaria o la prohibición de comprar libremente dólares para ahorrar, termina generando un resultado económico peor del que se alcanzaría dejando actuar libremente a los individuos.
De los casos mencionados, el aumento salarial impuesto colectivamente producirá que los empresarios opten por contratar menos trabajadores en blanco, con sus secuelas de mayor desempleo e informalidad. La prohibición de comprar dólares redundará en un dólar oficial barato que reduce las exportaciones y aumenta las importaciones, impulsando una suba cada vez mayor del dólar paralelo, adonde convergerá la economía, una vez agotadas las reservas del Banco Central.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Debate económico (Pàgina/12): Cómo superar la restricción externa

El pago con reservas, tal como se viene haciendo hasta ahora, se enfrenta con el inconveniente de que las arcas del Central se encuentran en baja, por lo que la necesidad práctica de cambiar de estrategia pareciera imponerse.
  
Una nueva estrategia.

Por Andrés Asiain.

Desde una mirada histórica, el desenvolvimiento de la economía argentina en la última década se caracterizó por el debilitamiento de los mecanismos de dependencia financiera que habían condicionado las políticas económicas desde los tiempos de la dictadura militar. Producto en parte de la propia crisis de la convertibilidad que llevó las importaciones a valores mínimos a fuerza de achicar el mercado interno con ajustes y devaluaciones, y de la declaración de la cesación de pagos de la deuda, se logró estabilizar el dólar y acumular reservas sin acceso al financiamiento externo y, por lo tanto, sin ceder a los condicionamientos de política económica que los organismos internacionales de crédito buscaban imponer.
Esa situación inédita permitió la emergencia de un proyecto político que consolidó un proceso de crecimiento económico basado en la ampliación del mercado interno, hecho que significó la inclusión de millones de argentinos que no tenían cabida en la Argentina neoliberal. El nuevo proceso económico se vio favorecido por un mercado mundial en expansión y elevados precios de las materias primas, que permitieron a nuestras exportaciones cubrir las importaciones que acompañaban la creciente actividad y, en simultáneo, retomar los pagos de la deuda en cesación de pagos, previa negociación de una importante quita. Sin embargo, el estallido de la crisis financiera internacional y las disputas internas por la distribución de la renta de la soja derivaron en una pulseada en torno del valor del dólar (léase, distribución del ingreso), con el costoso saldo de una fuga de 96 mil millones de dólares desde mediados de 2007 hasta la imposición de las restricciones a la compra de dólares.


 

lunes, 18 de noviembre de 2013

Mito económico (Página/12-Cash): Opciones de inversión.


El Gobierno no deja ahorrar.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero





Las restricciones a la compra de dólares para evitar una crisis cambiaria, con sus clásicos condimentos de desempleo y pobreza, pusieron en evidencia la falta de alternativas locales de ahorro. Ello no es cierto para los grandes actores económicos, que manejan opciones desconocidas para la mayoría, como una variedad de bonos provinciales y nacionales de buen rinde o acciones de empresas que en lo que va del año permitieron a sus propietarios ganar más del 80 por ciento sin exigirles a cambio ni una gota de sudor. Distinta es la situación de los pequeños ahorristas, que depositan ahorros en colocaciones a plazo que pagan menos que la inflación.
Si bien se le puede atribuir al Gobierno la responsabilidad de no remediar la situación, no hay que perder de vista que los que pagan menos que la inflación por un depósito a plazo son los bancos y no el Gobierno. Es sorprendente que este hecho sea pasado por alto por la mayor parte de los analistas. Lo cierto es que desde que se dio marcha atrás con la nacionalización de depósitos implementada en el último gobierno del general Perón, hasta la reciente reforma de la Carta Orgánica del Central, los bancos comerciales fijaban libremente las tasas. Es paradójico que los economistas ortodoxos que suelen criticar al Gobierno porque las tasas de interés son negativas, se hayan opuesto a la reforma de la Carta Orgánica del Central, que le daba instrumentos al Gobierno (aún no utilizados) para modificar la situación.
La paradoja se resuelve si se revisa la experiencia histórica y se ve que durante los gobiernos neoliberales, las tasas positivas se mantenían a través de la emisión de bonos públicos que pagaban tasas muy elevadas y eran comprados por los bancos. Es decir, juntaban el dinero de los pequeños ahorristas vía plazo fijo y se la prestaban al Gobierno, a una tasa superior quedándose con la diferencia. Desde algunos sectores, la atribución al Gobierno de la responsabilidad por las bajas tasas que pagan los bancos a los ahorristas es en realidad un lobby encubierto para poder volver a instrumentar un sistema de deuda pública que le permita al liberal sistema financiero volver a vivir de la teta del Estado.

Mito completo: Opciones de inversión.

lunes, 22 de julio de 2013

Entrevista en Radio Nacional Córdoba:

Según Mattos, miembro de la Cátedra Jauretche de la UBA, “en la Argentina hoy hay 55 millones de tarjetas de crédito/debitos. Imaginemos que nos cobran $100 por cada tarjeta por mes. Estamos hablando de 5500 millones de pesos, es un número importante”.

Por este flujo de dinero que manejan, mes a mes, los bancos el economista sostuvo que “merece la atención del Banco Central” porque “esto va a permitir tener un mayor panorama sobre lo que está en juego, que es la rentabilidad de algunos sectores, como es el sistema financiero, que en 10 años no ha sido alcanzado por la recesión económica del mundo”. 

lunes, 6 de mayo de 2013

En el Diario BAE: El sector financiero sólo aporta el 7% de Ganancias.

Por Pablo Waisberg (Periodista del diario BAE) sobre informe CEMOP-Jauretche.

El sistema financiero argentino tuvo una rentabilidad creciente entre el 2003 y el 2012 que le aseguró un incremento patrimonial del 158% en los primeros seis años y del 213% en los últimos cuatro. Sin embargo, en el primer período aportó sólo un 2,07% de lo recaudado por Impuesto a las Ganancias y esa proporción apenas llegó al 7,11% el año pasado. Se trata de uno de los sectores de la economía que, a pesar de las quejas por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, mejor aprovecharon las líneas directrices del modelo económico: en marzo volvió a crecer al 15,4% anual y quedó en el primer lugar del ranking de los distintos sectores. “El aporte que realiza no tiene relación con los números de su rentabilidad”, advirtió un informe del Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas (Cemop).
“En términos impositivos, el aporte que hace dentro del Impuesto a las Ganancias no tiene relación con los números de rentabilidad creciente entre el 2003-2012. El sistema financiero aportó en el 2003 sólo un 2,07% del total de lo recaudado por el concepto de Impuestos a las Ganancias. Esto se mantuvo hasta el 2008 y se pasó al 8% en el 2009. Ese porcentaje bajó al 7% en el 2010, y a 6% en el 2011, para luego aumentar en un punto, 7,11% para el 2012”, detalló el economista Ernesto Mattos, integrante del equipo del Cemop.
 

lunes, 29 de abril de 2013

En Tiempo Argentino: Entre marchas y otras yerbas. 18A.

Del 8N al 18A: Política y Economía.
Por Ernesto Mattos.

Política y Economía es un libro de Arturo Jauretche, una recopilación de artículos publicados en el diario Democracia.
Es importante retomar la visión jauretcheana para abordar estas dos marchas. Ambas tienen en común que fueron incentivadas por un medio de comunicación: el 8N tuvo entre sus banderas la "Libertad cambiaría e inflación" y el 18A estuvo presentado como una marcha contra la Reforma Judicial. Para abordar ambas cuestiones, siempre es bueno tener memoria, utilizaremos los datos publicados por el profesor Ricardo Aronsky y la consultora CEIS titulado "La voz de las cacerolas". En el plano político el 18A, según la consultora, este grupo poblacional se manifestó bajo tres consignas: Reforma Judicial, corrupción e inseguridad. Pero el contrapeso de esto es que el 77% no logra identificarse con ningún partido político; y los que lo hacen, sólo representaron el 5% (PRO) y el 6% (C. Cívica). ¿Transformar la realidad sin política? En el plano económico reclamaron "libertad cambiaria" y "combatir la inflación". Pero, ¿qué implica cada una? la primera significa la venta indiscriminada de dólares hasta agotar las reservas del Banco Central, lo cual llevaría a una mega-devaluación y aumento generalizado de los precios que haría retroceder el poder adquisitivo de trabajadores que tienen ingresos fijos. Los tenedores de dólares multiplicarían su poder adquisitivo a costa de otros. La inflación se combatiría reduciendo el gasto público. Eso implicaría congelar los salarios estatales, las jubilaciones, la AUH y frenar toda obra pública. La regulación del dólar, por el contrario, arrojó un primer resultado frenando la fuga de capitales durante el año 2012. 
 

lunes, 25 de marzo de 2013

En canal 26: Pignanelli vs Andres Asiain (La Jauretche).


Aldo Pignanelli, ex-Pte. del Banco Central (BCRA) se retira en medio del programa al no tener respuesta. Se le consulto por los 3.000 millones de dólares que se fugaron en su gestión (2002), ante su critica a la actual política del BCRA que ahorro al país durante 2012 unos 18.000 millones de dólares

Mito económico (Página12/Cash): La caja de los K.


Por Andres Asiain y Lorena Putero

Uno de los latiguillos de la oposición es que la política oficial se basa en “hacer caja”. De acuerdo con el relato opositor, los derechos de exportación a la soja, la nacionalización del sistema de jubilación o la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central no fueron más que medidas improvisadas con la finalidad de despojar al sector privado de sus legítimos recursos para financiar con ellos políticas clientelares y campañas electorales. De esta manera, los K avanzarían en su objetivo supremo: la perpetuación en el poder.
El mito de la caja parte de asumir injustificadamente que los recursos financieros que el Estado ha obtenido desde el 2003 a la fecha son un despojo al sector privado. Desde esa perspectiva, la renta extraordinaria del complejo agroexportador debe ser propiedad exclusiva de los propietarios de la tierra, las comercializadoras, los productores y sus proveedores de semillas, herbicidas y fertilizantes, por más que haya sido la consecuencia de un alza del precio internacional de la soja ajena al comportamiento de alguno de ellos. De la misma manera, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad debe ser administrado por las extintas AFJP, sin importar que haya sido el resultado acumulado de los aportes y contribuciones que el Estado dejó de percibir (mientras continuaba pagando las jubilaciones), como consecuencia de la reforma de 1994. Tampoco el Banco Central tiene derecho a crear y direccionar el crédito, tarea que debería ser obra exclusiva de la banca privada local y extranjera.
 
Mito completo: La caja de los K.