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La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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domingo, 12 de octubre de 2014

En Infobae: Pese a baja de precios, los productores aún acopian 50% de la soja.

Informe escrito por Nicolás Hernán Zeolla, economista FCE-UBA, investigador CCC-Economía Política y Ernesto Mattos, economista FCE-UBA, investigador del CIGES

Tras el discurso de la Presidenta de esta semana, apareció nuevamente la preocupación respecto del acopio de parte de la cosecha de soja realizada por los grandes productores. Esta nueva escalada especulativa en particular se genera en un contexto de fuerte baja en los precios internacionales del cultivo. Por ello, las razones de la reticencia a la venta solo podrían explicarse por la estrategia de hacer caer la oferta de dólares, generar un salto devaluatorio y obtener una renta extraordinaria que compensen la caída de precios.
Según puede estimarse por datos oficiales de exportaciones en base a los embarques, procesamiento de la industria aceitera y habilitación de las ROES de exportación, todavía restaría por comercializar entre un 42% y un 52%, lo que representa entre u$s 7.000 y u$s 11.000 millones, de la cosecha 2013/14.
Las consecuencias del acopio no solamente afectan al mercado cambiario, sino también el resultado fiscal. Porque al evitar comercializar la cosecha y con ello liquidar las divisas de magnitud entre u$s 7.000 a u$s 11.000 millones se habrían podido cancelar las obligaciones (capital más intereses) de 2014 y 2015 que serán de u$s 7.091 y u$s 12.430 millones[1], respectivamente. Lo que evidencia que la voluntad individual de un sector económico está poniendo en peligro a la voluntad general.
El último informe (oct14) de estimaciones agrícolas del Ministerio de Agricultura muestra que la producción de soja para la campaña 2013/14 ha sido record. Con un crecimiento del 9,5% con respecto a la campaña anterior. En términos de toneladas es una campaña muy superior a las últimas dos, alcanzando los 53 millones, cuando en la campaña 2011/12 fue de 40 millones. La industrialización creció de 33 a 43 millones de toneladas. La exportación pasó de 6 a 10 millones de toneladas.
En relación a ello según datos del Fondo Federal Solidario (fondo donde se coparticipan las retenciones a la soja) para septiembre de 2014 la recaudación fue un 1,4% menor que el mismo periodo de 2013. Lo que significó que el acumulado para los primeros 9 meses de 2014 fue de u$s1524 millones mientras que para el mismo periodo de 2013 fue de u$s 1.546 millones (Gráfico 1).
No obstante durante el 2013 el promedio del tipo de cambio fue de 5,43 pesos por dólar mientras que para los primeros 9 meses de 2014, promedio, el tipo de cambio alcanzó 7,99 pesos por dólar. Con una moneda 45% depreciada en comparación al año anterior, la decisión fue acopiar en momentos de caída de precios internacionales. En este sentido, la pérdida por no vender en el momento adecuado rondaría los u$s 2.000 millones y no solo afectaría a los productores sino también al Estado (principalmente las provincias) en concepto de derechos de exportación. 
 

lunes, 12 de mayo de 2014

Mito económico (Página/12-Cash): La tierra y la rentabilidad extraordinaria.



Retenciones confiscatorias

Por Andrés Asiain y Lorena Putero

Uno de los reclamos más salientes de la agenda empresarial de la última década ha sido la eliminación de las retenciones a la exportación de soja y maíz. Las quejas en torno de los derechos de exportación, que tuvieron su momento de mayor virulencia a comienzos de 2008, cuando las asociaciones patronales del sector no dudaron en cortar las rutas y desabastecer a las ciudades para evitar la implementación de una tasa móvil de imposición, permanecen entre líneas en las “Bases para formulación de políticas de Estado” del Foro de Convergencia Empresarial.
Desde la perspectiva empresaria, las retenciones son una confiscación del fruto del trabajo del productor, que desalienta la inversión y la producción. Esa masa de recursos indebidamente apropiados por el Estado son luego redistribuidos a los pobres a través de asignaciones, jubilaciones y contratación de empleados públicos, constituyendo la base clientelar que permite al oficialismo realizar masivas movilizaciones y obtener mayorías electorales.
Desde la otra vereda, se responde que las retenciones gravan centralmente la renta de la tierra y a los sectores más concentrados, que no sólo permiten que el Estado recaude y financie obras públicas en todo el país a través del Fondo Federal, sino que también reducen la presión sobre el costo de producción de los alimentos, especialmente en materia de arriendos, que en muchos casos se encuentran valuados en quintales de soja. De esa manera, se evita una presión extra sobre los ya elevados precios internos de los alimentos, relajando la puja salarial y los reclamos empresariales por la devaluación del cambio oficial.
 

lunes, 20 de enero de 2014

En Infobae Opinión: Las retenciones son un herramienta clave de intervención de la política económica.

Por Nicólas H. Zeolla.
 
En el transcurso de esta semana estuvo presente en el debate mediático la cuestión de las retenciones. En opinión de algunos dirigentes de la oposición y representantes sectoriales de las patronales agropecuarias, la existencia de derechos a la exportación de productos agropecuarios sería un impuesto distorsivo, que presionaría sobre los beneficios de los productores, desincentivando la inversión, e impidiendo el desenvolvimiento de todo el potencial del “campo” argentino, además de ser un perverso mecanismo que utiliza el gobierno para hacer “caja”. Sin embargo, estas declaraciones hablan más de intereses sectoriales que de un análisis serio de lo que realmente sucede en el sector.
En primer lugar está el argumento de “hacer caja” del gobierno. Pero, según informo la AFIP para el total del 2013, los derechos a la exportación totalizaron $ 55.465 millones, un monto nada despreciable aunque, en comparación con el total de lo recaudado durante el año, solo representaron un 6%. Por ello, la contribución de los derechos de exportación a la financiación del gasto público es baja en relación a los otros impuestos. Conceptos como las contribuciones a la Seguridad Social (aportes del empleo registrado) contribuyeron en un 32%, el IVA en un 26% y Ganancias en un 20% sobre el total.
Por otro lado, está el argumento “distorsivo”. Sin embargo, al igual que cualquier impuesto, el Estado transfiere recursos de aquellos que tienen capacidad contributiva y lo redistribuye con los pagos de jubilaciones, asignaciones y haciendo obra pública. Es más, en el caso de las retenciones tiene un rol aún más importante ya que permiten desacoplar la evolución de los precios internacionales redistribuyendo rentas extraordinarias hacia los consumidores mediante menores precios internos.
La característica más importante de la existencia de las retenciones es que permiten modificar el esquema de rentabilidad al interior del sector agropecuario, incentivando la producción de unos cultivos por sobre otros. En el gráfico a continuación se muestra la evolución de la superficie sembrada para maíz, trigo, girasol y soja (85% de la superficie sembrada total), el tipo de cambio nominal (TCN), los precios internacionales de la soja y el valor de la hectárea de tierra para el periodo 1990-2000 y para 2001-2012.

En Tiempo Argentino: Está en juego quién regula el comercio exterior en la argentina.

Por Ernesto Mattos. 
 
Asistimos a la expresión acabada de lo que se está poniendo en juego en la Argentina, y esto es: ¿quién regula el comercio exterior? o ¿seguirá en manos de siete multinacionales (libertad de empresas) o el Estado? Son preguntas que se hacen los "7" y por eso empiezan a poner a su peones sobre la mesa.
Asistimos a la expresión acabada de lo que se está poniendo en juego en la Argentina, y esto es: ¿quién regula el comercio exterior? o ¿seguirá en manos de siete multinacionales (libertad de empresas) o el Estado? Son preguntas que se hacen los "7" y por eso empiezan a poner a su peones sobre la mesa.
Estos operadores de los intereses foráneos y de los "7" –especialmente– trabajan sin descanso para ser los mejores candidatos, no sólo de los "7" sino del establishment financiero internacional.
La reunión que mantuvieron las corporaciones agrarias y el representante de los intereses financieros (buitres) y de los conservadores del hemisferio norte tuvo como máxima la urgencia de "mejorar la rentabilidad del sector y aliviar la enorme presión fiscal". ¿Existe tal presión fiscal?
No, veamos algunos datos recientes: la carga tributaria en la Argentina como porcentaje del PIB fue del 37,37% (2012), el comercio exterior tuvo un presión tributaria del 3,41% donde Derechos de Exportación fue de 2,83%, similar a la presión impositiva, de 2,52%, de trabajadores que pagan el Impuesto a las Ganancias; como también cercano al 2,41%, que recae sobre la Propiedad en la Argentina donde impuestos sobre las transacciones financieras y de capital fue del 2,06 por ciento. Nos surge una pregunta, siguiendo con la solución para mejorar la rentabilidad del sector: ¿el Frente Conservador donde se supone hay un equipo económico desconoce acaso los números de la provincia de Buenos Aires o de comercio exterior? 
 

En Página/12: Miles de millones para el sector rural.

Por Sebastian Premici.
 
Soja

Luego del conflicto por las retenciones móviles, el gobierno nacional creó el Fondo Federal Solidario, que toma el 30 por ciento de las retenciones a la soja y lo distribuye directamente a las provincias, bajo el esquema de coparticipación.
Según las estimaciones del Ministerio de Agricultura para la campaña 2013/2014, los ingresos por retenciones a la soja serían de 55.600 millones de pesos. De ese total, el 30 por ciento se destinará a las provincias, es decir un total de 16.700 millones. Un estudio elaborado por la Gran Makro determinó que si estuvieran vigentes las retenciones móviles, al mismo tiempo que el Fondo Federal Solidario, las provincias hubieran recibido, entre marzo de 2009 y abril de 2013, 6081 millones de pesos más.
“Frente a los desbalances de la economía, el Estado tiene que regular, distribuyendo las rentabilidades de los sectores económicos o en este caso los superávit de un sector que tiene baja presión impositiva y que ha logrado reducir los derechos de exportación en casos como el trigo y que ahora pide la eliminación de las retenciones, lo que hará que se incremente aún más este desbalance”, señaló Ernesto Mattos, del Centro de Investigación y Gestión de la Economía Solidaria (Ciges) y Jauretche.
“Más allá de situaciones puntuales, el problema de fondo es la racionalización de un sector que no quiere contribuir a un proyecto colectivo. A los que les va bien, quieren quedarse con toda la renta y que la Nación se quede sin recursos. La propuesta de eliminar las retenciones al trigo es inaceptable, por su fuerte impacto en los precios internos de los alimentos”, consideró ante Página/12 el economista Ricardo Aronskind, de la Universidad Nacional General Sarmiento.
Para el economista de la Gran Makro, Federico Vaccarezza, magister en relaciones comerciales internacionales de la Untref, la discusión de fondo pasa por la potestad regulatoria del Estado. Desde este espacio elaboraron un proyecto para crear una unidad con capacidad de compra y venta de granos, al estilo de la vieja Junta Nacional de Granos, que le permita al Estado negociar directamente con otros Estados la colocación de los granos de exportación y productos elaborados.
 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Mito económico (Página/12-Cash): La expansión del comercio y de la oligarquía.

La Conquista del Desierto
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

Uno de los hitos históricos de la configuración de la economía nacional fue la denominada Conquista del Desierto. La producción de carnes y lanas para la exportación era el lugar que el capitalismo mundial del siglo XIX había asignado a la Argentina en la división del trabajo construida bajo la hegemonía británica. La expansión de ese comercio y del poderío de la oligarquía terrateniente dependía de la expansión de la frontera pecuaria. A ese fin se constituyeron una serie de campañas militares siendo la liderada por el general Roca hacia finales de 1870 una de las más importantes.
La contradictoria tarea de conquistar un desierto por las armas deja en evidencia que la desertificación poblacional de las tierras a conquistar era, en realidad, uno de los objetivos de las campañas. El despoblamiento de las tierras “conquistadas” era funcional a una ganadería que sólo requería tierra y alambre y muy poca mano de obra. Sin embargo, las tierras se encontraban pobladas por entre 20 y 60 mil seres humanos de origen tehuelche y mapuche. Para justificar el robo de sus tierras por parte de la elite blanca se construyó una teoría racista que negaba el carácter humano de los pueblos indígenas reduciéndolos a unas bestias salvajes. Al respecto, así se expresaba Domingo Faustino Sarmiento, el “padre del aula”: “¿Lograremos exterminar a los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado” (El Nacional, 25/11/1876).
 

martes, 3 de diciembre de 2013

En Tiempo Argentino debate económico: Hay especulación en la pampa húmeda.

Por Ernesto Mattos. 

La Argentina, como toda economía periférica, se caracteriza por problemas de restricción externa, que muchas veces tienen que ver con dificultades en las relaciones socio-económicas en la actividad mercantil diaria, generalmente vinculadas a cómo actúan sus agentes económicos en la estructura productiva. Esto se evidencia en ciertos comportamientos, que se reflejan en variables económicas como la liquidación de divisas. Con sólo tres productos (maíz, trigo y soja en aceite, harina y poroto), la región pampeana es la principal zona del país: representa más del 45% en ingresos de divisas por exportaciones.
La Argentina, como toda economía periférica, se caracteriza por problemas de restricción externa, que muchas veces tienen que ver con dificultades en las relaciones socio-económicas en la actividad mercantil diaria, generalmente vinculadas a cómo actúan sus agentes económicos en la estructura productiva. Esto se evidencia en ciertos comportamientos, que se reflejan en variables económicas como la liquidación de divisas. Con sólo tres productos (maíz, trigo y soja en aceite, harina y poroto), la región pampeana es la principal zona del país: representa más del 45% en ingresos de divisas por exportaciones. Durante la convertibilidad, la producción de soja promedio fue de 16 millones de toneladas con derechos de exportación (DE) casi nulos. En tanto, en el período 2003-2013, alcanzó un promedio de 40 millones de tn anuales con DE crecientes. Después de 2002, los precios internacionales superaron a los históricos, alcanzando un pico de 650 dólares por tonelada, y la producción casi se triplicó. Todo esto produjo una gran masa de ingresos en divisas que tras la crisis de 2008 comenzó a desacelerarse, por la recesión del comercio internacional y otros problemas en economías que demandan productos agroalimentarios. En este contexto difícil a nivel internacional, las políticas económicas que se adoptaron en Argentina fueron, después de 2008, mantener el poder adquisitivo de la población vía transferencias del Estado y redistribuir e incentivar la inversión pública vía otros mecanismos, como el Fondo Federal Solidario (FFS, creado en 2009), que permitió captar un porcentaje de los DE a la soja (y derivados). El 30% de los DE tuvo como destino, principalmente, la obra pública provincial y municipal: pavimento, hospitales, escuelas, etc. Durante los primeros diez meses de 2013, el FFS acumuló $ 8784 millones; en igual período de 2012 se habían acumulado $ 6856 millones. Esto se explica por la depreciación de la moneda –se pasó de $ 4,49 a $ 5,39 por dólar–. 
 

lunes, 17 de junio de 2013

En el suplemento Cash (Informe especial): El capital...

Por Andrés Asiain y Agustín Crivelli (Economistas del Iihes-Conicet)

Durante los años noventa se fomentó la venta de empresas públicas y privadas nacionales a capitales extranjeros para que ingresen dólares con el objetivo de sostener el régimen de convertibilidad. Sin embargo, con el paso del tiempo, las utilidades y dividendos que las empresas extranjeras remiten al exterior comenzaron a pesar cada vez más en el sentido contrario. Así, el fuerte crecimiento económico de los últimos años generó un incremento de magnitud en la remisión de utilidades y dividendos, que pesan cada vez más sobre el balance cambiario. Según datos del Banco Central, entre 2003 y 2011 cerca de 22.000 millones de dólares fueron remitidos al exterior por las empresas extranjeras.
En 2012, las regulaciones cambiarias dispuestas por el gobierno nacional paralizaron totalmente ese egreso, abriendo un interrogante sobre cómo se reconfigurará la dinámica del capital extranjero en la economía argentina. Un cambio en la legislación puede institucionalizar algunas de las nuevas regulaciones que, de forma informal, comenzaron a aplicarse, tanto en lo que respecta a la limitación de la remisión de capitales como a otros aspectos vinculados con el nivel de integración con la economía nacional en materia de proveedores, desarrollo tecnológico y balance de divisas a nivel firma. A continuación se presenta un breve resumen del marco legal que hoy regula la actividad del capital extranjero en Argentina.

La Ley

El Decreto Ley 21.382 de Inversiones Extranjeras, aún vigente, fue producto de la gestión de José Alfredo Martínez de Hoz. Reemplazando la Ley de Radicaciones Extranjeras (Ley 20.557), la norma de la dictadura anuló un importante número de regulaciones sobre los capitales extranjeros que ingresaban al país.
Entre los cambios introducidos se eliminaron las restricciones al capital extranjero de instalarse en sectores económicos y áreas geográficas consideradas sensibles a la seguridad nacional. Se eliminaron requisitos ambientales y sociales, así como de contratación de mano de obra nacional, y transferencia de tecnología. Se proclamó una ficticia independencia jurídica entre la casa matriz y la subsidiaria, que fue utilizada para evadir el pago de impuestos remitiendo utilidades en forma encubierta a través del dibujo de los precios intra-firma de importación y de exportación, o fingiendo el pago de intereses por autopréstamos.

Informe especial completo: El capital...

En Tiempo Argentino: Los números de hoy muestran que se está comercializando en negro cada vez más.

Por Andres Asiain.
La estimación de una producción de algo más de 50 millones de toneladas de soja a precios para el productor por encima de los $ 1700 por tonelada habla de un incremento del 50% en el valor en pesos de la cosecha de este año respecto del anterior.
El hecho de que la recaudación por derechos de exportación disminuyó un 12% respecto de lo recaudado en los primeros cinco meses de 2012, indica que se está reteniendo la producción o se esta comercializando en negro una parte creciente de la misma. Analizando las razones de tal comportamiento, no se pueden atribuir a falta de rentabilidad. Los campos de la zona núcleo sojera cotizan a unos U$S 16 mil por hectárea, tres veces más que en 2001 si los medimos en dólares, y un 2600% más en pesos tasados a dólar "celeste" (un intermedio entre el oficial y el paralelo) al que suelen concretarse las operaciones inmobiliarias. Ningún otro activo se ha valorizado de semejante manera excepto, tal vez, las propiedades urbanas. El precio que recibe hoy el productor por tonelada de soja, cotizada al dólar oficial y descontadas las retenciones, es un 1000% superior al del 2001, incrementó muy por encima de los demás precios de la economía e incluso de los más exagerados cálculos de costo de producción. Según un trabajo de Nicolás Zeolla titulado "Costos y rentabilidad del sector agropecuario en la argentina actual" accesible en la web, una explotación de 500 hectáreas de soja dejó un rendimiento de $ 1,2 millones en la actual cosecha, cifra nada despreciable. 

lunes, 28 de enero de 2013

En Tiempo Argentino: El valor de la tierra rural e inmobiliaria es la punta del ovillo.

Por Andrés Asiain (Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche).
La tradicional puja salarios-precios, donde los empresarios dan aumentos nominales con una mano para reducirlos, luego, al trasladarlos a sus precios, se vio exacerbada en los últimos años por el fuerte encarecimiento de los alimentos.

Al respecto, el alza internacional del precio del trigo y el maíz experimentado desde 2007 tiene un impacto directo en el costo del pan, los fideos, harina, polenta, pollos y otros rubros que los utilizan como insumo. Por otro lado, el boom de rentabilidad de la soja encarece los arriendos, desplazando la ganadería y sustituyendo los demás cultivos. El margen de maniobra del gobierno al respecto es limitado desde la derrota de la 125, ya que al tener dificultades para reducir el precio de exportación que perciben los sojeros, la regulación de los precios de la carne, el trigo o el maíz genera la amenaza por parte de los productores de pasarse a la soja, disminuyendo la producción de alimentos de consumo interno.
Adicionalmente, la inversión en ladrillo del excedente de los sectores de mayores ingresos desde el 2003 hasta la fecha ha generando un boom inmobiliario que, si bien impulsó la construcción y el empleo, estimuló un alza fenomenal del precio de los alquileres. De esa manera, se encarecen los costos de comercialización, hecho que se refleja en las fuertes diferencias de precios entre, por ejemplo, el mercado central y un comercio de barrio de la Ciudad de Buenos Aires. A su vez, los emprendimientos tipo country han valorizado las afueras de la ciudad, encareciendo o desplazando la producción de frutas y hortalizas de los quinteros que tradicionalmente ocupaban esa franja del espacio urbano.
 

jueves, 27 de diciembre de 2012

Mito económico: La “chavización” de la economía argentina.

Por Andres Asiain y Lorena Putero (Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche)
Uno de los latiguillos que utilizan los defensores de las grandes corporaciones que se esconden bajo el eufemismo del mercado, es que cualquier intervención estatal que regule su actividad constituye un paso hacia la “chavización de la economía”. La previa demonización mediática del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, les permite utilizarlo como un cuco con el que espantar a empresarios. De esa manera se busca socavar el apoyo a políticas como la aplicación de retenciones a la exportación de granos, oleaginosas y petróleo, la pesificación de las tarifas, la nacionalización de las AFJP, la expropiación del 51 por ciento del paquete accionario de YPF o la regulación del mercado cambiario. Esas medidas que contribuyeron a sostener un proceso de crecimiento económico del que se beneficiaron la mayor parte de los empresarios y profesionales, les son presentadas como pasos previos a su futura expropiación cuando la “chavización” ya sea total.

En primer lugar, hay que aclarar que a los empresarios y profesionales de Venezuela –a quienes se asusta con la “cubanización de su economía”–, no les ha ido nada mal bajo el mandato de Chávez. En grandes números, la producción, el consumo y la inversión se expandieron en más de un 80 por ciento bajo la administración bolivariana, incrementando enormemente el mercado para sus empresarios y las posibilidades de éxito de los profesionales caribeños. Además, muchas de las políticas que se presentan como una avanzada frente a la iniciativa privada, no han hecho más que fomentarla. De la mano de la recuperación de Pdvsa, florecieron numerosos proveedores y transportistas en zonas históricamente marginadas como el delta del Orinoco. La implementación del presupuesto participativo permitió a pequeños y medianos empresarios de los diversos pueblos y ciudades venezolanas ganar licitaciones que antes sólo eran accesibles a grandes grupos trasnacionales. La impresionante obra pública que caracteriza al régimen chavista no sólo expandió las oportunidades de negocios empresariales, sino que también amplió la infraestructura –especialmente de transporte– reduciendo los costos de la actividad privada y mejorando su competitividad. 

miércoles, 2 de mayo de 2012

Propuesta para la reducción del precio de la "Yerba Mate"


Proponen crear un impuesto sobre las ventas finales para subsidiar al productor yerbatero: "¿Qué pasaría si lo recaudado en concepto de IVA por las ventas de yerba se utilizara para subsidiar al productor generando una reducción equivalente en el precio de la materia prima? Para el caso de la yerba mate, con los sucesivos márgenes que multiplican por 5,2 el precio final, si se le transfiere el 21% sobre las ventas finales al productor, el precio básico pasaría a ser de $12,70, que aplicándole el IVA daría un precio al consumidor de $15,35", precisó.

Nota publicada en el Diario BAE: Proponen crear un impuesto sobre las ventas finales para subsidiar al productor yerbatero.

Para analizar y debatir el documento descargar desde aquí: Cómo reducir el precio de la yerba (y de otros productos de la canasta alimentaria).


viernes, 17 de febrero de 2012

Importaciones: miradas sobre el nuevo sistema de declaración jurada anticipada.

Los especialistas analizan los alcances de la medida y explican cómo afecta el desarrollo del modelo económico.


Opinión I: Una crítica absurda
 Mariano Kestelboim
Director Ejecutivo de la Fundación Pro Tejer.

Opinión II: Es una medida necesaria para poder equilibrar
 Lic. Enrique S. Dentice
Coordinador CIME Escuela de Economía y Negocios UNSAM.

Opinión III: Un trabajo empresa por empresa
Andrés Asiain 
CNE Arturo Jauretche.

El fuerte crecimiento económico de los últimos años impulsó un aumento aun mayor de las importaciones. Es que luego de décadas de políticas liberales, el aparato productivo nacional presenta grandes agujeros –especialmente en piezas y bienes de capital, e insumos intermedios– que no fueron completados. 
Los últimos datos económicos muestran que pese a la política de tipo de cambio competitivo y el fuerte incremento de la producción industrial, hoy importamos más por unidad de producto que en los años de la Convertibilidad. La explicación a esta paradoja está en que el crecimiento del producto a tasas chinas generó ciertos cuellos de botella que impulsaron las importaciones (caso combustibles y energía), a la vez que la mejora en los ingresos internos dio lugar a una creciente demanda de productos de última tecnología cuya producción local es mínima (plasmas, notebooks, celulares, aires acondicionados, etcétera).


Descargate la nota completa: Importaciones: miradas sobre el nuevo sistema de declaración jurada anticipada.


lunes, 6 de junio de 2011

Temas de Debate: El modelo agropecuario argentino.

La fábrica nacional de divisas. 
Diario Página 12.

En el país hay 33 millones de hectáreas de tierras fértiles para realizar cultivos extensivos, industriales, pasturas y fruti/horticultura, pero en menos de dos décadas la producción de soja desplazó a la de alimentos.


¿Cuánto se exporta a China?
Por Martin Burgos *



Las noticias de evasión fiscal de las multinacionales comercializadoras de cereales son relevantes por varios motivos. Están los fiscales, los judiciales, los contables, los políticos, pero también los económicos. Sabemos que nuestro principal comprador de cereales y derivados es China. Ese país compra la mitad de los productos de la soja que exportamos. Las exportaciones totales a China fueron de 5,1 mil millones de dólares en 2007, 6,3 en 2008 y 3,6 en 2009. En contraparte, importamos bienes industriales por un valor creciente, por lo cual a partir de 2007 Argentina empezó a tener un déficit comercial con China. Esos son los datos que tenemos, mirando las estadísticas argentinas. Pero, ¿qué tal si miramos los datos chinos? Deberían darnos igual, ¿no?

lunes, 14 de febrero de 2011

Temas para el debate: Más allá del viento de cola.