Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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lunes, 22 de julio de 2013

En Tiempo Argentino: A pesar de los buenos precios globales, la actividad rural tributa cada vez menos.

Por Martin Ferreyra (Tiempo Argentino).
 
El informe resalta que el peso de los impuestos vinculados a la producción agropecuaria representa el 5,5% del PBI, cifra que viene bajando desde 2003, mientras que otros ingresos fiscales, como Seguridad Social, ganaron en importancia.
El autor del informe, Ernesto Mattos, señaló que "la presión tributaria no existe". En esa línea, el economista explicó a Tiempo Argentino que "la supuesta presión hay que relacionarla con el valor de la tierra, porque de cada 100 pesos que entran a las arcas de la provincia de Buenos Aires, el Impuesto Inmobiliario Rural paga 2 pesos". Mattos agregó que "en estos últimos diez años el valor de la tierra creció 580% (en 2012 costaba U$S 18 mil la hectárea) con lo que su valor patrimonial se multiplicó por cinco sin que los impuestos se modificaran: paga más el vecino que tiene un departamento en La Plata que un terrateniente de la provincia de Buenos Aires", afirmó el especialista del CEMOP.
La estrategia, según el investigador del CEMOP, es "el desfinanciamiento del Estado". Así, "estos últimos meses buscaron generar expectativas de devaluación, querían llevar el dólar a 10 pesos y así presionar al Estado en la dirección de una política antipopular. Federico Sturzenegger (economista, titular del Banco Ciudad y dirigente del PRO) decía que el atraso cambiario era del 30%", recordó Mattos.
Al margen de las críticas de las patronales ("Hasta De Angeli reconoció la cosecha récord"), el autor del informe apuntó que "nos estamos acercando a las metas del programa 2020; el componente de soja viene creciendo y el trigo subió un 25% más en esta campaña". El tema, advirtió, "va a pasar por esta organización entre los productores de soja y los comercializadores de granos y como van a hacer lobby para presionar". El beneficio, según el especialista, "es simple, el comercializador de granos duplica su poder adquisitivo porque si hay una devaluación puede comprar campos; los sectores más concentrados de la industria traen los dólares de afuera y compran cuanta empresa quieren para concentrar más", concluyó. 

lunes, 29 de octubre de 2012

En el Suplemento Económico de Tiempo Argentino:

La AFIP y el mercado cerealero ¿o cacerolero? 
Por Ernesto Mattos (Cátedra Nacional de  Economía Arturo Jauretche)

Durante la semana la AFIP tuvo un cruzamiento con un grupo de comercializadoras de cereales y oleaginosas asociadas a la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC). En este contexto de precios favorables de exportación para granos y aceite de soja, Bunge, Cargill, Noble y Dreyfus concentran el 53% del comercio exterior, como bien lo reconoce la propia Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) en su informe semanal de liquidación de exportaciones. Por otro lado, también se ha dicho recientemente que CIARA-CEC sólo está liquidando trigo y maíz. De allí resulta que, en virtud de los precios mencionados, al comparar los primeros diez meses (oct-12: se tienen datos de tres semanas liquidadas) de 2012 contra los de 2011 hay una caída en la liquidación de exportaciones del 14%, unos 3199 millones de dólares que no ingresaron por el comercio exterior.

Nota completa: La AFIP y el mercado cerealero ¿o cacerolero?

lunes, 10 de septiembre de 2012

En la Revista del CCC. Estudios de Economía Política y Sistema Mundial

I. Crisis de la mercancía, del dinero y corrida cambiaria: un análisis de sus formas elementales (Andres Asiain).
II. Tierra y Libertad... de mercado: sojización y apuntes para comprender el conflicto de la 125 (Ernesto Mattos).
 
Resúmenes:

I. Español: Este trabajo se propone rastrear la génesis de la crisis cambiaria a partir del desarrollo de las categorías básicas de la economía de mercado: la mercancía y el dinero. Si bien la metodología es tomada de El Capital de Marx, la concepción del dinero a la que arribamos es diferente de la del intelectual alemán y más cercana a la escuela francesa de la regulación: el dinero es una institución social. También distinguimos dos tipos de incertidumbre en el intercambio de mercado, de venta y de compra, que son el elemento clave de dos tipos diferentes de crisis: de mercancías y del dinero respectivamente. El análisis es extendido luego a la interacción entre dos espacios monetarios. Se desarrollan las categorías de traslado de demanda, de oferta, y arbitraje entre monedas que son las formas elementales del comercio exterior, la inversión extranjera directa y la cuenta financiera del balance de pagos de las economías modernas. Con estos elementos se alcanza a desarrollar la génesis de la crisis cambiaria.

II. Español: Es éste un análisis de la evolución de la producción agrícola en la Argentina, con la marca de un vigoroso proceso de sojización de la región pampeana y extra-pampeana. Este fenómeno, resultante de los altos precios de la soja en el mercado internacional, tiene impactos importantes tanto en la balanza comercial argentina como en su estructura productiva, y atraviesa dos períodos de políticas económicas bien diferentes desde su concepción. La de los años 90, identificada con recetas neoliberales, implicó el retiro del Estado, la desregulación del comercio interior y exterior , la desindustrialización, la convertibilidad de la moneda y otras medidas que dieron como consecuencia un proceso de fuerte extranjerización de la economía, con una creciente desindustrialización y precariedad del empleo. Producida la implosión de 2001, a partir de 2003 hubo un cambio de modelo donde se repone la presencia del Estado, con metas explícitas: una mayor independencia económica y una más justa distribución de la riqueza. 
 

lunes, 3 de septiembre de 2012

En Tiempo Argetina: "Un mercado inundado de especulaciones"

Por Mattos Ernesto*
Esta semana los precios de la soja siguieron su ritmo creciente con un piso de U$S/tn 640, alcanzando precios históricos de U$S/tn 647, según los datos que llegan de Chicago.

Si los números a futuro prevén una cotización de U$S/tn 645, en tanto en el mercado interno el precio va a subir de U$S/tn 424 (agosto) a U$S/tn 434 (diciembre), a un tipo de cambio que según el Informe Anual Estadístico 2011 de la Bolsa de Comercio de Rosario estimaron alcance los $ 4,94; entonces los productores que retienen la producción de 13,3 millones de tn comenzaron a especular con los precios, se presume esto porque en esta semana a los precios internacionales de U$S/tn 647 - U$S/tn 424 (mercado interno) sólo comercializaron el 1,5% del total de 13,3 millones de tn y apenas se vendió el 50% de lo comercializado. Esta especulación tiene que ver con el lobby de las comercializadoras de granos que quieren una devaluación acelerada para lograr una doble renta, la comercial y la financiera, por la vía de la devaluación. Por otra lado, los productores que retienen la producción restante contribuyen al comportamiento de las comercializadoras, en alguna medida, de formar precios y especular.

*Docente de la Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche.

miércoles, 8 de agosto de 2012

En las Jornadas de la Economía Nacional y Popular.

Los compañeros Martin Burgos y Nicolas Zeolla de la Jauretche estarán, el 8 de agosto a las 18.30 hs, las Jornadas de la Economía Nacional y Popular: formación y debate. Abierta al público. En la "Casa de la Cultural de Avellaneda", San Martín 797, Avellaneda, Prov. Bs. As.
Trae el mate!!

martes, 17 de julio de 2012

En Tiempo Argentino: Hay que revisar los derechos de exportación.


Por: Ernesto Mattos

Esto, combinado con el desplazamiento de otros cultivos para destinar mayor superficie a la siembra de soja, puede generar una incidencia en los precios internos de los alimentos. No sólo se desplazan cultivos, sino también las zonas destinadas a ganadería.
Si la cotización de los granos sigue aumentando deberían volver a ponerse en discusión la movilidad de los derechos de exportación. Sobre todo porque para los productores que pueden tener su producción diversificada las ganancias de la soja son un margen de pura rentabilidad. Cubren su flujo de caja (entradas y salidas) con los ingresos provenientes del trigo, que también este año aumentó entre 40 y 50 dólares.
Además, hay que poner en cuestión el papel de las comercializadoras: tienen puertos, silos, acopiadoras y son dueños de algunas agroindustrias, con lo cual también tienen participación en el mercado de aceite y harina de soja y una gran incidencia en la formación de precios. Empujan para abajo el precio interno, pagándoles menos a los productores, y venden afuera al precio internacional. La Mesa de Enlace nunca discutió estas “retenciones”.

miércoles, 11 de julio de 2012

En Villa Martelli, Prov. de Bs As: Charlas sobre Economia.

El sábado 14 de julio inicia las Jornadas de Economia Nacional y Popular en Villa Martelli, Prov. Bs. As. que organizan los/as compañeros/as de Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y la JP EVITA, en el local del Movimiento Evita, Estado Unidos n° 165 a un cuadra de Gral. Paz y Av. Mitre, frente al Parque Sarmiento.
Los docentes son: Andres Asiain, Rodrigo Lopez, Nicolas Zeolla y Ernesto Mattos.
Los/as esperamos.

viernes, 22 de junio de 2012

En la Casa de la Cultura Avellaneda: Jornadas de Formación.

Este sábado 23/ 6 de 9:30 a 13:30,
en la Casa de la Cultura Avellaneda,
San Martin 797(Pza Alsina)
"Jornadas de Economía Nacional y Popular"

Estanislao Malic (Economista, UBA, de la Cátedra Nacional de Economia Arturo Jauretche) y Ernesto Mattos (Economista, UBA, del CEMOP-Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y de la Cátedra Nacional de Economia Arturo Jauretche, GEENaP)

Traete el mate!!!
Agrupación Nacional y Popular
Avellaneda.

viernes, 18 de mayo de 2012

La renta para el cultivo de Soja en la Argentina.

Por Nicolás Zeolla de la Cátedra Nacional de Economia Arturo Jauretche.
 
Existen diferentes definiciones de renta y formas para su cálculo(1), de acuerdo a  los cuadros presentados en el Anexo 1, la hemos calculado como la diferencia residual que surge de restarle a los ingresos  netos  promedio de los meses de cosecha, los costos de una unidad productiva estándar junto a un beneficio normal (2).
De acuerdo a nuestro gráfico puede observarse que en el periodo post devaluación, la renta de la tierra tiene 3 períodos. El primero que va desde 2002 hasta el 2006, donde la renta de aumenta considerablemente de la mano del aumento en los precios internacionales. Esta tendencia se profundizó a partir del 2006 donde la renta de la tierra aumenta de casi completamente por efecto del aumento de los precios internacionales, hasta el año 2008. Allí la renta cae por la  profunda caída de los precios por la crisis internacional sumada a la caída en el rendimiento del cultivo. En los gráficos siguientes intenta presentarse  las tendencias  que explican los movimientos de la renta de la tierra en conjunto. En el primer gráfico se presenta la renta en u$s junto con el rendimiento por hectárea y los precios internacionales. En el segundo se presentan las mismas variables pero con la renta en $ junto con el tipo de cambio nominal.
 
(1)  Ver Mansilla, D. (2006), Ingramo, J. (2004), Arceo, N. (2003), Iñigo Carrera, J. (1999) o Rodríguez y Arceo (2006) entre otros.
(2) Se supuso para el cálculo un beneficio normal del 8%, según Arceo (2006) e Ingramo (2004). El  promedio de tasas de interés nominal en pesos a 60 días descontada la devaluación para el periodo  1991-2012 es de 8,71%. Asimismo, los resultados obtenidos en este trabajo son muy similares al  obtenido por Mattos, E. (2011), p.16 y a los antes citados.
 
Informe Completo descarga desde aquí: La renta para el cultivo de Soja en la Argentina.
 

miércoles, 25 de abril de 2012

En el documental "Paralelos 35 años. Economía y Lucha.

La jauretche lxs invitamos a la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo a ver este documental de homenaje a las madres y su lucha desde una mirada que nos vuelva a recordar que las medidas económicas repercuten, y mucho, en la vida del pueblo y sus luchas. Saludos,

PD: cuenta con la actuación estelar de Andrés Asiain, y Ernesto Mattos de la Jauretche, Horacio Rovelli y Santiago Fraschina.

domingo, 12 de febrero de 2012

Documento Técnico: "La inflación bajo el régimen de tipo de cambio competitivo".

domingo, 22 de enero de 2012

La cuestión de la rentabilidad y la tierra:

Por Ernesto Mattos*


La rentabilidad del sector agropecuario se puede subdividir en dos:
1- Rentabilidad agrícola
2- Rentabilidad pecuaria. 
Ambas suman la rentabilidad agropecuaria. 
En líneas generales los costos están representados en los gastos de estructura agrícola, que entre 2001 y 2011 fueron de 139,86 U$S/ha promedio; en tanto el costo de la soja para el mismo período fue de 96,17 U$S/ha. 
Este producto está sujeto a la demanda externa y los precios internacionales. 
La producción del producto soja se puede exportar en granos o aceites, pero el costo de producción del producto no llegó a los 100 U$S/ha. 
La Argentina es uno de los principales exportadores de granos y, en segundo lugar, de aceites. El precio internacional, en promedio, para el poroto de soja entre 2001 y 2011 fue de 287,79 U$S/TN; y para el aceite de soja de 667,52 U$S/TN. 
Si los precios de costo del producto son de 96,17 y los precios internacionales son de 287,79 y 667,52 entonces la rentabilidad para el poroto fue de 191,62 y para el aceite de 571,35 U$S/TN promedio. 
La cuestión central, entonces, es ¿quiénes se apropian de esta rentabilidad? 
Existen determinados agentes económicos: productores, arrendatarios, acopiadores, comercializadoras y exportadoras. A veces toda la cadena de producción puede estar integrada a través de un agente económico. Por otro lado, existen los propietarios de la tierra que obtuvieron beneficios de la sola posesión de la tierra debido a su extraordinario aumento, de 3000 U$S/ha en 2001 a 16000 U$S/ha a fines de 2011.
Por lo tanto, ¿cuál es el porcentaje de participación en la rentabilidad de dichos agentes económicos en el subsector agrícola vinculado al negocio de la la soja? 
Que cada uno saque sus propias conclusiones.


Nota: Tiempo Argentino
*Economista del CEMOP-Madres de Plaza de Mayo, CN Economía Arturo Jauretche.

miércoles, 11 de enero de 2012

Defender el sector externo:

Por Norberto Crovetto *

El desempeño de la economía argentina en la primera década del siglo XXI ha sido por demás satisfactorio, recuperándose de las décadas del ’80 y del ’90. La tasa de crecimiento de la década del ’80 fue -1,1 por ciento y de la década del ’90 fue 4,1 por ciento. Mientras tanto, los primeros tres años del siglo XXI registraron una caída de 2,5 por ciento y entre 2003-2010 el promedio anual fue de 7,4 por ciento. Es entonces llamativo que existan corridas en contra de la moneda nacional. Por eso intentaremos brindar algunos elementos para entender por qué pudo suceder algo así.
Recientemente el historiador Felipe Pigna rescató un artículo del diario Financial Times de fines del siglo XIX explicando cuál es el negocio de los ganaderos argentinos: cobrar en libras y pagar en pesos, patacones, vales o especies. Es decir, en una moneda que rápidamente perdiera su condición de tal. Así, los costos salariales y los productos industriales nacionales que la producción agropecuaria requiere se depreciaban, aumentando la ganancia del ganadero. Los frigoríficos, en general de propiedad de empresas inglesas, se apropiaban de parte de la ganancia producida por este tipo de estructura productiva. También este sector necesita de insumos industriales a los cuales era conveniente aplicarles igual procedimiento. En el peor de los casos se utiliza la importación, de Inglaterra inicialmente y luego de los EE.UU., si no había producción local.
En efecto, la productividad de nuestro campo es una de las mejores del mundo, y además, lo producido excede las necesidades del consumo de la población, de modo que forzosamente debe ser exportado. Hoy exportamos más del 65 por ciento de lo que producimos en alimentos.
La consecuencia es doble. Por un lado, la generación de una estructura productiva donde hay un sector primario que es muy productivo a nivel internacional y como consecuencia un sector industrial cuya productividad es relativamente menor. Es decir, que la productividad del sector primario es mayor que la internacional, aunque tengamos una industria igual de productiva que la internacional siempre nos va a salir más caro el producto industrial en términos del producto primario. Y esta es una cuestión estructural que descubrió Marcelo Diamand y denominó Estructura Productiva Desquilibrada (EPD).
Dado lo persistente de esta situación a lo largo de toda la historia argentina, aunque con ciclos periódicos marcados por las fluctuaciones en los precios internacionales, se producen dos efectos. Por un lado, como el campo puede producir por encima de las necesidades alimentarias de la población argentina, la presión de las exportaciones tiende a fijar el tipo de cambio en base a su productividad relativa a la internacional, el cual a la postre queda sobrevaluado para los bienes industriales. Pero, al mismo tiempo y por el otro lado, el sector primario no puede dar empleo de la fuerza de trabajo disponible. De modo que estructuralmente las diferentes productividades sectoriales de la economía argentina frente a la internacional genera dos consecuencias: por un lado una tendencia persistente a la sobrevaluación del tipo de cambio junto con una persistente tendencia a la desocupación estructural.
Así, los empresarios industriales tienen sus empresas bajo la tensión de una crisis de insolvencia permanente al invertir y no poder vender a un nivel adecuado. Ello induce a dos medidas, una defensiva y otra imitativa. La primera es actuar como si se fuera “ganadero”, durante los períodos “buenos” (como los últimos años) comprar divisas o bien invertir en divisas, originando una salida de capitales denominada fuga, que acaba por acelerar los procesos de ajuste por cuello de botella del sector externo y perjudicar aún más las ventas de sus propias empresas. Pero, en segundo lugar y una consecuencia más importante que la anterior es que el objetivo, la empresa industrial se enajena, transformando la empresa por venta, generalmente a compañías extranjeras, o por cierre, para comprarse un campo y hacerse productor agropecuario.
Si lo anterior es correcto, la posibilidad de la existencia de la EPD no puede ser sino producto de una política con esos propósitos. Para sólo señalar un par de ejemplos, el bloqueo anglo-francés, la derrota en la batalla de Caseros y el acuerdo de Roca-Runcinman tuvieron el objetivo político de establecer o sostener una EPD. Por lo tanto, la respuesta tiene que ser política, y su correlato la política económica. Las bases de ella tienen que en primer lugar defender el sector externo y su capacidad para generar divisas. Esto permite tener una política de ingresos favorable al desarrollo industrial y al nivel de empleo con un salario aceptable para los trabajadores, que impulse exportaciones industriales, creando un círculo virtuoso. El impulso de exportaciones industriales que “cierre” el esquema del crecimiento no depende tanto de un tipo de cambio adecuado sino de la aplicación de instrumentos de promoción y estímulo, aprovechando la potencia de nuestro mercado interno.
* Profesor de Crecimiento Económico y de Pensamiento Económico Argentino. UBA.

lunes, 31 de octubre de 2011

La Jauretche en las VII Jornadas Interdisciplinarias de Estudios Agrarios y Agroindustriales FCE-UBA:

Buenos Aires, 1, 2, 3 y 4 de noviembre de 2011 en la Facultad de Ciencias Economices - UBA. Ejes Temáticos: Concentración, arrendamiento, y extranjerización de la tierra en Argentina: las leyes en debate; y Producción agraria familiar: problemas, políticas y perspectivas.
Viernes 4 de noviembre de 13:45 a 18:00 hs. Simposio 24 - Eje 8 Aula 223 B Posgrado: La problemática del Monocultivo. Reflexiones sobre la rentabilidad y la estructura productiva de la producción de soja en Argentina:2001-2010. 
Por Mattos, Ernesto (CEMOP-Madres de Plaza de Mayo / Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche).

La Jauretche: La agenda económica en discusión (Pagina 12):

Luego de ocho años de crecimiento, se observan nuevos desafíos. Cómo bajar la inflación y detener la fuga de capitales, qué hacer frente a la apreciación real del tipo de cambio y la reducción de los superávit fiscal y comercial. Los especialistas ensayan algunas respuestas.

Tipo de cambio diferencial

Por Martín Burgos *
Los resultados logrados por el modelo económico actual durante el período 2003-2011 fueron destacables en la historia argentina por su durabilidad. Para ello resultó fundamental la elección de un modelo macroeconómico que generó por primera vez en muchos años un crecimiento equilibrado entre sectores económicos, que permitió aumentar los salarios, reducir el desempleo y la pobreza. Sin embargo, el comparativo nos muestra que los resultados fueron más brillantes entre 2003 y 2007 que entre 2008 y 2011. Si bien el contexto internacional en ambos períodos fue muy distinto, los motivos internos son los que impidieron dar respuestas adecuadas a las circunstancias que enfrentó nuestra economía nacional.
* Economista, Centro Cultural de la Cooperación y Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche.

Ahora, el Estado
Por Ricardo Aronskind *
Ocurrieron muchas cosas en los últimos ocho años. Queremos destacar dos elementos que constituyen una ruptura con las décadas previas: el logro del autoabastecimiento de divisas sin recurrir al endeudamiento externo, que permitió independizar al país de los dictados del capital financiero global y local, y el fortalecimiento de los ingresos estatales, que posibilitó que el Estado salga de la impotencia que lo caracterizó en el período post-dictatorial, y que se haya autonomizado crecientemente en relación con diversos factores de poder que carecen de una perspectiva nacional. Estos logros notables, que son el soporte material necesario para el ejercicio efectivo de la conducción del Estado, permiten enfrentar, con muchas más posibilidades de éxito, la pesada carga de subdesarrollo dejada por décadas de endeudamiento y reformas neoliberales.
* Economista UBA-UNGS.

Nota completa baja aqui: La agenda económica en discusión.

jueves, 27 de octubre de 2011

BAE: La pelea que se viene.

27 - 10 - 2011
El análisis de Andrés Asiaín, CEMOP-Madres de Plaza de Mayo


La aplastante victoria electoral del domingo demostró que quienes se oponen a un proyecto de crecimiento con inclusión social tienen pocas chances de triunfar en la arena política. Sin embargo, la historia nos enseña que las minorías privilegiadas no se privan de utilizar métodos poco democráticos para imponer sus intereses. Descartada la posibilidad de una intentona militar como era costumbre en décadas anteriores, y derrotada la intentona mediática, la desestabilización económica puede ser la última carta que les queda por jugar.
Existen algunos antecedentes al respecto como ser el “rodrigazo” que preparo el ambiente para el golpe de 1976 o la corrida cambiaria que terminó con el mandato de Alfonsín. En la actual coyuntura, la apuesta parece ser la fuga de divisas con la finalidad de llevar al Gobierno a tener que elegir entre una fuerte devaluación con sus negativas consecuencias de inflación y concentración de los ingresos, o un acercamiento a los mercados internacionales de crédito que termine condicionando las políticas económicas a su aprobación por “el mercado”. Allí se libra ahora la lucha por una sociedad más justa.
Una condición para poder profundizar el modelo es mantener la política de desendeudamiento y acumulación de reservas. El decreto 1.722/2011, que obliga a las empresas petroleras y mineras a liquidar el 100% de las divisas por sus exportaciones en el mercado local, es una medida positiva en ese sentido. Cabe aclarar que esa regulación tiene un impacto de corto plazo (en el momento que se liquidan las exportaciones), ya que las empresas de esos sectores pueden volver a comprar esos dólares y remitirlos como utilidades y dividendos al exterior.
Para tener efectos duraderos en el mercado cambiario debe ir acompañada de otras medidas que permitan transferir al Estado una porción de las rentas extraordinarias que obtienen ambos sectores, especialmente la minería, donde la combinación de exenciones impositivas, subsidios en la provisión de energía y contaminación ambiental dejan un balance negativo para el país.
Un cambio en la legislación que regula la remisión de utilidades y dividendos por parte de las empresas multinacionales es otra política indispensable. La actual ley de inversiones proveniente de los tiempos de la última dictadura militar y los TBI firmados en su mayoría durante el menemismo, da vía libre para la exportación de ganancias y sus consecuencias se hacen sentir sobre el balance cambiario del país.

jueves, 20 de octubre de 2011

Hacia un proteccionismo regional


Por Andrés Asiain1


El establecimiento de un tipo de cambio competitivo ha sido uno eje de la política económica a partir del fin de la convertibilidad. El tipo de cambio depreciado ha sido también, la principal herramienta utilizada para fomentar la capacidad de la industria argentina de competir con la producción de otros países. Ello es así porque un dólar caro significa que son caros también los productos importados. De esta manera, la devaluación del peso encarece el precio local de los bienes industriales producidos en el extranjero, permitiendo que los bienes producidos localmente tengan mayores chances de competir con ellos.
Sin embargo, desde hace algunos años a esta parte, diversos voceros del mundo industrial han sostenido que esa competitividad ha mermado por el impacto en los costos de los aumentos salariales que no fueron acompañados de una devaluación proporcional del peso. ¿Es esto así? ¿Puede hacerse algo para mantener la competitividad que no signifique devaluar y reducir salarios?
En primer lugar, hay que señalar que el tipo de cambio real de la industria argentina se encuentra en sus máximos niveles históricos. Si uno observa el tipo de cambio real mayorista con los principales socios comerciales (Brasil, EEUU, Unión Europea y China) ponderado por su participación en las importaciones argentinas, se llega a la conclusión de que los productos importados son aproximadamente un 80% más caros que los locales en comparación a los precios relativos de finales de la convertibilidad.
La mayor competitividad cambiaria se debe a la fuerte apreciación del real, que ha encarecido los precios de los bienes brasileños en relación a los argentinos en aproximadamente un 150% respecto a los niveles del 2001. La fuerte apreciación del real ha permitido a la Argentina compensar la pérdida de competitividad con otros países, especialmente China y. en menor medida, los Estados Unidos.
En segundo lugar, los costos laborales en la industria argentina comparados con los precios mayoristas de los principales países competidores, se han reducido casi a la mitad de lo que representaban en 2001. Y ello se ha logrado en simultáneo a un incremento de los salarios reales de los obreros de la industria de más de un 60% respecto a los niveles de fines de la convertibilidad. Pero, ¿cómo pueden haber disminuido los costos laborales y haber aumentado los salarios reales al mismo tiempo?
Las razones son varias. Por un lado, el costo de la canasta de consumo, que es la que se interesa al trabajador, ha aumentado casi un 85% menos que el precio en pesos de los bienes importados (que es el que interesa cuando se mide la competitividad precio). La política de retenciones, la pesificación de las tarifas y los subsidios a los servicios públicos, son algunas de las herramientas que permitieron este incremento de los salarios reales sin afectar la competitividad industrial.
Otro aspecto que permitió la reducción de los costos laborales en la industria ha sido el fuerte incremento de la productividad laboral. El producto industrial por trabajador se ha incrementado en casi un 65% en los últimos 10 años reduciendo considerablemente el costo salarial por unidad de producto.
Ahora bien, estos datos promedios no alcanzan para pintar todo el panorama. Existen sectores específicos donde la competitividad cambiaria se ha deteriorado y los costos laborales se tornan significativos. Ello es especialmente cierto para algunos sectores intensivos en mano de obra que compiten con productos de origen chino. Sin embargo, no es lógico intentar resolver los problemas de ese sector con una fuerte devaluación del peso. La política cambiaria es una herramienta demasiado tosca para políticas sectoriales. Sus efectos redistributivos e inflacionarios pueden ser demasiado costosos en relación a los beneficios de competitividad puntual que pueda brindar.
Una posible alternativa es buscar acuerdos regionales que permitan elevar la protección frente a la competencia extra zona. El contexto de fuerte apreciación del real puede ser una buena oportunidad para convencer al Brasil de una política comercial más proteccionista a nivel MERCOSUR. Y ello puede ser una buena herramienta de defensa de la industria latinoamericana frente a la previsible avalancha de productos extranjeros que suele acompañar los contextos de crisis en el mercado mundial.
Sin embargo, para que el proteccionismo regional beneficie a todos y no sea simplemente un instrumento de penetración comercial verde amarillo, debe ser negociado en simultáneo con acuerdos para balancear el comercio intra zona. Especialmente en el caso de nuestro país que muestra, año a año, abultados déficits comerciales con el vecino país.

1 Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche.

jueves, 13 de octubre de 2011

El voto no positivo determinó el aumento de alimentos.


Con la idea de desentrañar el mundo económico, comenzamos un ciclo de entrevistas con personalidades destacadas para que nos cuenten qué opinan. Aciertos, críticas, errores y expectativas. En esta primera cita, Andrés Asiain, economista e investigador del Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, nos habla sobre el modelo, los subsidios, la inflación, las políticas y medias del Gobierno y nos explicó cómo estamos parados frente a la crisis en este nuevo panorama económico-mundial.
-¿Cómo podrías explicar el actual modelo económico? ¿En qué se diferencia de los anteriores?
Tiene que ver con un cambio estructural que se produjo y que permitió realizar toda una batería de políticas antes pensadas como imposibles, porque también cambiaron las condiciones políticas que dieron un margen mayor para tomar medidas que antes no estaban permitidas por la relación de dependencia de la Argentina respecto a ciertos sectores e intereses que imponían medidas a su favor y en contra de la mayoría de los argentinos.
Y esto tiene que ver con una larga historia que se funda en la última dictadura militar con el endeudamiento externo del país. Eso hizo que nos tengan agarrados como lo tienen hoy a Grecia, por poner un ejemplo. Teníamos la obligación de pagar en dólares una cantidad de plata que no generábamos.
Para evitar un descalabro económico los gobiernos se arrodillaban ante los distintos organismos internacionales pidiendo dólares para pagar la deuda. El alfonsinismo no pudo salir de ese encajonamiento en que lo había dejado la dictadura. El menemismo les dio todo a los acreedores externos, les subastó las empresas del Estado e inicio una burbuja especulativa. Vinieron y se compraron todo, metieron moneda extranjera en el país y, con eso, parecía que estaba todo bien pero en realidad lo único que se hizo fue patear el problema para adelante.
Por Andrés Asiain Economista. Profesor de Crecimiento Económico de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Docente e investigador del Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo. Miembro del departamento de Economía Política y Sistema Mundial del Centro Cultural de la Cooperación. Organizador de la Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche. Columnista del diario Buenos Aires Económico, y colaborador de numerosos medios gráficos, radiofónicos y televisivos.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Rentabilidad Agrícola: De la vaca a la soja. En SurDesarrollo.


Los procesos económicos de la Argentina han sido caracterizado por el comercio internacional. Entiéndase por comercio internacional: la demanda externa. Pero ¿que significa esto? Significa que en la economía argentina el rol que cumple la demanda externa es relevante. La demanda externa es la demanda surgida de otros países, podríamos llamarlos países centrales, caracterizados por consumir materias primas de los países periféricos; y exportar productos manufacturados.  Ubiquemos a la Argentina como un país periférico, si la su exportación principal es bienes salarios, los países centrales buscan abaratar los salarios de sus propias economías; importando de ellos las materias primas necesarias y que en algunos casos son insumos en el proceso industrial. Generando así un bienestar en su economía y su población.




Nota completa: De la Vaca a la Soja.

*Docente de la Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche y de Historia del Pensamiento Económico II FCE-UBA; Investigador del CEMOP-Madres de Plaza de Mayo y del Centro Cultural de la Cooperación.

lunes, 6 de junio de 2011

Temas de Debate: El modelo agropecuario argentino.

La fábrica nacional de divisas. 
Diario Página 12.

En el país hay 33 millones de hectáreas de tierras fértiles para realizar cultivos extensivos, industriales, pasturas y fruti/horticultura, pero en menos de dos décadas la producción de soja desplazó a la de alimentos.


¿Cuánto se exporta a China?
Por Martin Burgos *



Las noticias de evasión fiscal de las multinacionales comercializadoras de cereales son relevantes por varios motivos. Están los fiscales, los judiciales, los contables, los políticos, pero también los económicos. Sabemos que nuestro principal comprador de cereales y derivados es China. Ese país compra la mitad de los productos de la soja que exportamos. Las exportaciones totales a China fueron de 5,1 mil millones de dólares en 2007, 6,3 en 2008 y 3,6 en 2009. En contraparte, importamos bienes industriales por un valor creciente, por lo cual a partir de 2007 Argentina empezó a tener un déficit comercial con China. Esos son los datos que tenemos, mirando las estadísticas argentinas. Pero, ¿qué tal si miramos los datos chinos? Deberían darnos igual, ¿no?