Hace unas semanas, el ministro de Hacienda anunció su plan fiscal y metas de inflación, proyectando para 2016 un déficit primario de 4,8 puntos porcentuales del PBI y una inflación entre el 20 y 25 por ciento. De acuerdo a Prat-Gay, esas metas implican una reducción del déficit en un punto del producto, y una desaceleración de la inflación que ubicó a finales de 2015 en el 30 por ciento. La relación entre la meta fiscal e inflacionaria fue desarrollada por el actual ministro al señalar que si “ordenamos la cuestión fiscal, no vamos a estar pidiéndole al Banco Central que nos saque las papas del horno” y, de esa manera, podrá “ir controlando la inflación”
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/48-9114-2016-02-06.html.
Nuestro objetivo:
La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.
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lunes, 7 de marzo de 2016
miércoles, 10 de febrero de 2016
martes, 17 de noviembre de 2015
En Revista La Negra Del Sur N°4: "La economía de Macri, un pelotazo en los huevos"
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La economía de Macri, un pelotazo en los huevos por Rodrigo López
Veníamos ganando bien, con pelota dominada, pero el equipo se confió y empezaron los murmullos en la tribuna: que algunos no corrieron, que las figuras no aparecieron cuando se las necesitaba, que los que entraron desde el banco no rindieron, que la hinchada no alentó, que otros se la dieron al contrario. Lo que sea, el equipo se tiró un poco atrás, y con cancha embarrada la pelota se filtró por debajo de nuestro arquero. Empate. Ahora definimos por penales el futuro del país. Veamos para dónde patea Macri estos cinco pelotazos a la economía nacional, y cómo los puede atajar nuestro guarda metas, con una mano.
Cepo y tipo de cambio
Uno de los temas que han instalado los grupos mediáticos es la paranoia con el dólar. El gobierno viene administrando las divisas, dando prioridades a las importaciones más necesarias. Como respuesta, algunos comenzaron a agitar el dólar ilegal. Macri propone unificar el tipo de cambio, y que lo fije el mercado. El resultado sería insostenible, pues la demanda de dólares supera por mucho la oferta. Aunque sea posible no sería deseable, porque la economía argentina requiere distintos tipos de cambio para atender los diversos sectores. No es lo mismo el dólar que necesita la soja o un financista, que el que necesita un industrial.
Deuda externa y buitres
El default de Rodríguez Saá permitió que Néstor le ordenara a Lavagna ir por una quita del 75 por ciento de la deuda. Nos querían cobrar una pizza y acordamos con los acreedores pagarles sólo dos porciones. Después aparecieron los buitres que levantaron un carozo de aceituna del piso y con eso reclamaron una grande de jamón y morrones. Macri dijo que a estos buitres había que pagarles lo que pidan. Hacer lo que Griesa diga implicaría subordinarnos a la política del capital financiero internacional. Nos van a decir qué hacer con la salud, la educación, los jubilados. Ya lo vivimos en los noventas.
Apertura comercial y retenciones
Macri propone abrir las importaciones y quitar las retenciones a las exportaciones. La avalancha de importaciones ya la conocemos de la dictadura y los noventas: entran productos que compiten con la industria nacional y nuestras fábricas comienzan a cerrar. Macri tiene pensado pagar esas mayores importaciones con los dólares prevenientes de nuevos créditos externos. Se trata de un camino sin retorno que siempre nos llevó al colapso. Por otro lado, eliminar las retenciones implicaría un aumento inmediato de los precios de los alimentos en nuestro mercado interno, además que desfinanciaría al Estado nacional.
Inflación y salarios
La inflación es otro de los temas donde Macri y su equipo nos vienen pegando abajo. Ellos proponen terminar con la inflación en la Argentina reduciendo el gasto público. No hace falta ser una mente brillante para darse cuenta que para esta Alianza Cambiemos la solución pasa por el ajuste. Si matas de hambre a la gente, paran los precios. Mirá vos que genio…marche un premio Nobel para el de amarillo! La gracia es reducir la inflación como lo viene haciendo este gobierno, de forma gradual. La inflación proviene en gran parte por la escasez de dólares, cuyo valor agita todos nuestros precios. Macri no tiene mejor idea que hacer una gran devaluación, lo que provocaría un nuevo shock inflacionario. ¿Paritarias con Macri? Que Dios te ayude…
Gasto público, tarifas y subsidios
La reducción del gasto público ha sido siempre un reclamo del poder económico. La recuperación del Estado como instrumento para intervenir en la economía ha sido uno de los principales aciertos de Néstor y Cristina. De esa manera se pudieron hacer las políticas sociales que garantizan derechos. Para ello hubo que tomar las riendas de las finanzas (Banco Central y acabar con el saqueo de las AFJP) y de la política energética (subsidios y recuperación de YPF). Macri propone quitar los subsidios y subir las tarifas. Es lo que ha hecho en todo lo que toca, por ejemplo en el subte. ¿Sabés quién es su asesor en política energética? El ex presidente de Shell!!! Como decía Scalabrini Ortíz, “el gato es mal guardián de las sardinas”.
Los porteños vienen dominando a las provincias con deuda externa y asfixia fiscal desde Rivadavia y Mitre. Estos liberales siempre pegan fuerte a la derecha. Pero Macri se viene haciendo el buenito. Ha cambiando el discurso. ¡Si hasta puso una estatua de Perón el caradura! Nos la quiere picar, así que Daniel: ¡Tirate a la izquierda que se la paras de pecho!
--------------------
¿Qué es el Coloquio de IDEA?
IDEA es una institución conformada por el capital concentrado del país al punto que sus 450 empresas nacionales y extranjeras representan más del 50% de la torta de la economía argentina. Anualmente, celebran un “coloquio” donde los empresarios hacen subir al escenario a políticos y periodistas para tomarles lección oral, a ver quién es más buchón de la clase dominante.
Este año, la edición número 51 llevó por título “Tiempo de acordar y hacer”. Seguido por palabras sueltas, como la locución de Giordano en sus desfiles: “Generación de empleo. Valores. República”, gracias Teté…Son empresarios, nos marcan ritmos y tiempos. Ahora nos dicen que es tiempo de “acordar y hacer”. ¿No será “de recordar”? ¿Recordar que apoyaron los golpes de Estado, quizá? ¿Qué hicieron durante la dictadura? ¿Qué hacen los empresarios? Hacen hacer a los demás. ¿Que no hicimos nada en estos años? No-fue-magia! En realidad, estos tipos se están hablando a sí mismos, se están auto convocando para el hacer. Entonces, hay que estar preparados porque cuando se ponen de acuerdo hacen desastres.
Nota completa AQUI
miércoles, 24 de junio de 2015
martes, 9 de junio de 2015
En El Destape: "El aumento de los salarios supera a la inflación y aumenta el poder de compra"
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Por Ernesto Mattos
Ernesto Mattos, indicó que: "No solo el aumento de los salarios fue importante para registrar un aumento del poder adquisitivo, sino que también ayudaron las mejoras en las condiciones de trabajo de algunos sindicatos". Por ejemplo los empleados metalúrgicos eliminaron la categoría más abaja y elevaron el sueldo mínimo de estos trabajadores en más de 70%.
Por su parte, en el caso de los universitarios se eliminó la categoría de "interinos" y los docentes pertenecientes a la UBA pasaron a planta permanente. "Estos datos pasan desapercibidos en algunos casos pero contribuyen a que mejore el poder de compra y se impulse el consumo en la
economía", dijo Mattos. [...]
Nota de opinión completa AQUI
miércoles, 27 de mayo de 2015
En Aquí y Ahora: "Zeolla: una economía más cerrada está asociada a mayor actividad interna y generación de empleo"
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salarios
Compartimos la entrevista al compañero Nicolás Zeolla en el programa "Aquí y Ahora" conducido por Jorge Chio.
Allí, el economista miembro de @cnejauretche analizó el concepto de apertura económica, su impacto y contextualización.
La coyuntura actual de paritarias y negociación salarial; mejora en los salarios reales luego de un 2014 de devaluación.
El impacto de los cambios en la coyuntura brasilera y el conocido reclamo de sectores opositores de un "necesario" ajuste fiscal y una apertura económica irrestricta.
Entrevista completa AQUI
lunes, 16 de febrero de 2015
En Diagonales TV - CN23: "Andrés Asiain analiza los acuerdos Argentina-China y la economía 2015"
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El compañero Andrés Asiain estuvo en @DiagonalesTV opinando sobre los acuerdos bilaterales sino-argentinos. Sus implicancias para nuestro país y los sectores estratégicos involucrados. La postura de la UIA.
Además, todo sobre lo que se viene en materia económica en 2015.
Video completo AQUI
miércoles, 21 de enero de 2015
En Tiempo Argentino: "Un primer paso deberá ser el de instrumentar un amplio acuerdo de precios e ingresos"
Por Andrés Asiain
En 2015 se cerrará una etapa de la historia económica de nuestro país, caracterizada por la recuperación del manejo soberano de la política económica que permitió ensanchar el mercado interno, disminuir el desempleo y ampliar la cobertura de la seguridad social de nuestra población.
El desafío económico de un futuro gobierno que busque continuar avanzando en un proyecto de país con independencia económica y justicia social es superar las restricciones que se fueron presentando en los últimos años y que se manifiestan en un mercado de cambios en permanente tensión. [...]
Nota de opinión completa AQUÍ
domingo, 23 de noviembre de 2014
domingo, 16 de noviembre de 2014
En Cash/Página 12: "La curva de Phillips. Inflación o desocupación"
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Inflación
Desde que el economista William Phillips publicó su artículo “La relación entre el desempleo y la tasa de variación de los salarios monetarios en el Reino Unido, 1861-1957”, la idea de la disyuntiva entre la estabilidad de los precios y un bajo nivel de desempleo (“Curva de Phillips”, en la jerga académica) dominó gran parte del pensamiento económico de los países centrales. Aceptada por casi todas las corrientes de ideas económicas, las diferencias entre ellas giran en torno de las causas del fenómeno y la inclinación a sacrificar el empleo o la estabilidad de precios. Los sectores ortodoxos tienden a priorizar una baja inflación aun a costa de un elevado desempleo, con posiciones extremas que llegan a preconizar la naturalidad del desempleo y amenazan con una espiral inflacionaria a quien intentara bajarlo. En contraposición, la prioridad de la heterodoxia pasa por mantener un bajo nivel de desempleo, aceptando cierta inflación como mal menor.
Como tantos otros acalorados debates entre diversas escuelas económicas del Centro, el dilema de elegir entre inflación o desocupación desembarcó en Argentina dividiendo aguas entre economistas. Ortodoxos y heterodoxos se aferran a las banderas de la estabilidad de precios o del empleo, haciendo caso omiso de una realidad económica nacional que no encaja en ninguna Curva de Phillips. A modo de ejemplo, los históricos planes de estabilización ortodoxos de la etapa de industrialización, con sus dosis de devaluación y suba de tarifas, generaban elevadas tasas de inflación junto a caídas de la actividad económica y el empleo. En contraste, el plan heterodoxo de Gelbard logró combinar un importante descenso de la inflación con niveles de pleno empleo. El derrumbe del gobierno de Alfonsín fue acompañado de una hiperinflación con una actividad y empleo en baja, mientras que el ocaso de la Convertibilidad combinó desempleo record con precios que descendían. [...]
lunes, 5 de mayo de 2014
En el Centro Cultural E.S. Discepolo:
|
martes, 4 de marzo de 2014
En Tiempo Argentino: Una política para reducir los costos de transporte y comercialización.
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alimentos,
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Inflación,
logística,
precios,
supermercados
Por Andrés Asiain.
La reciente aceleración de la inflación, especialmente en el rubro de los alimentos, ha puesto a los componentes de formación de los precios bajo la lupa de la sociedad argentina.
En esa búsqueda se ha revelado que en muchos casos los costos de
transporte y comercialización son tan importantes como los de la materia
prima y su elaboración.
Una política que apunte a reducir el número de intermediarios entre
el comienzo y el final de la cadena de producción y distribución puede
contribuir a brindar un precio redituable a los productores, sin que
ello signifique convalidar los abusivos precios que muestran las
góndolas en los últimos meses.
En el caso de los alimentos, la concentración de la
comercialización mayorista en un único mercado, si bien permite ciertas
economías de escala, también encarece algunos costos de distribución y
logística. Ello es especialmente cierto en localidades alejadas de dicho
mercado, donde muchas veces las producciones de alimentos desde zonas
cercanas recorren cientos de kilómetros hasta el mercado de Buenos
Aires, para luego desandar el camino hacia la góndola de un supermercado
del interior.
lunes, 30 de diciembre de 2013
Mito económico (Página/12-Cash): Los precios y la ortodaxia.
Memoria inflacionaria.
Por Andres Asiain y Lorena Putero
Un comodín de los economistas ortodoxos para objetar las políticas heterodoxas es la “memoria inflacionaria”. El ingrato recuerdo de la elevada inflación que acompañó a la economía entre mediados de los setenta y principios de los noventa, habría generado una sensibilidad especial en materia de precios en la sociedad. Esa memoria provocaría que ante una mínima señal de incremento en el nivel general de precios se generen reacciones de compra masiva de dólares y fuertes remarcaciones precautorias que podrían terminar impulsando un autocumplido desborde inflacionario. La forma de evitarlo sería mediante la aplicación de políticas de austeridad más duras que en los países que no sufrieron traumas inflacionarios en su pasado. Son los economistas ortodoxos los que paradójicamente carecen de buena memoria. Por eso es importante recordar que la elevada inflación de las décadas pasadas, con sus picos hiperinflacionarios, no se debió a la falta de aplicación de políticas ortodoxas, sino más bien a lo contrario. El primer impulso a los precios lo dio Celestino Rodrigo, con un enorme incremento en el valor del dólar y las tarifas. Un plan ortodoxo con todos sus ingredientes de apelación a la competitividad, el déficit público y los precios de equilibrio, que multiplicó por cinco la tasa de inflación, construyendo un piso inercial de tres dígitos que duró 15 años.
Los episodios de hiperinflación fueron consecuencia de la política poco heterodoxa de Martínez de Hoz que, con la excusa de combatir la inflación, fomentó el endeudamiento externo y el ingreso de inversiones especulativas para financiar el atraso cambiario y la apertura. Cuando la Reserva Federal (banca central estadounidense) subió la tasa de interés y en el mundo dejaron de “sobrar dólares”, estalló a nivel regional la crisis de la deuda, dejando a nuestro país en una situación de insolvencia externa, corridas cambiarias y estallidos en el valor del dólar que terminaron en hiperinflación.
Por Andres Asiain y Lorena Putero
Un comodín de los economistas ortodoxos para objetar las políticas heterodoxas es la “memoria inflacionaria”. El ingrato recuerdo de la elevada inflación que acompañó a la economía entre mediados de los setenta y principios de los noventa, habría generado una sensibilidad especial en materia de precios en la sociedad. Esa memoria provocaría que ante una mínima señal de incremento en el nivel general de precios se generen reacciones de compra masiva de dólares y fuertes remarcaciones precautorias que podrían terminar impulsando un autocumplido desborde inflacionario. La forma de evitarlo sería mediante la aplicación de políticas de austeridad más duras que en los países que no sufrieron traumas inflacionarios en su pasado. Son los economistas ortodoxos los que paradójicamente carecen de buena memoria. Por eso es importante recordar que la elevada inflación de las décadas pasadas, con sus picos hiperinflacionarios, no se debió a la falta de aplicación de políticas ortodoxas, sino más bien a lo contrario. El primer impulso a los precios lo dio Celestino Rodrigo, con un enorme incremento en el valor del dólar y las tarifas. Un plan ortodoxo con todos sus ingredientes de apelación a la competitividad, el déficit público y los precios de equilibrio, que multiplicó por cinco la tasa de inflación, construyendo un piso inercial de tres dígitos que duró 15 años.
Los episodios de hiperinflación fueron consecuencia de la política poco heterodoxa de Martínez de Hoz que, con la excusa de combatir la inflación, fomentó el endeudamiento externo y el ingreso de inversiones especulativas para financiar el atraso cambiario y la apertura. Cuando la Reserva Federal (banca central estadounidense) subió la tasa de interés y en el mundo dejaron de “sobrar dólares”, estalló a nivel regional la crisis de la deuda, dejando a nuestro país en una situación de insolvencia externa, corridas cambiarias y estallidos en el valor del dólar que terminaron en hiperinflación.
Mito completo: Los precios y la ortodaxia.
lunes, 23 de diciembre de 2013
Mito económico (Página/12-Cash): Bajar el gasto público y menos Estado.
La receta ortodoxa.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero
Un amigo médico nos contó que cuando hacía guardias para una prepaga había un tal doctor Reyes que atendía los miércoles y a todo el mundo le recetaba un fármaco para los mocos llamado N-acetilcisteína, más conocido con un nombre de fantasía que comienza con A y termina con K. Nuestro amigo atendía los jueves y cuando entraba a una casa y veía en la mesa el frasquito preguntaba: “¿Llamó al médico ayer, vino el doctor Reyes?”, y no fallaba nunca. El remedio no hacía ni bien ni mal al paciente, pero a don Reyes le reportaba reintegros y alguna invitación a congresos y fiestas patrocinados por el laboratorio que lo comercializaba.
Algo similar sucede con los economistas ortodoxos, que ante los más variados problemas económicos siempre recetan lo mismo. Hay inflación, propondrán “reducir el gasto público para evitar la emisión inflacionaria, generando un clima de confianza que estimule la inversión privada”. Hay deflación, la solución será nuevamente “reducir el gasto público para brindar previsibilidad macro estimulando la inversión y el gasto privado”. La economía crece rápidamente, “hay que reducir el gasto público para evitar su sobrecalentamiento” y si crece poco “también hay reducir el gasto público para generar la confianza de los empresarios y los consumidores”. Faltan dólares, “hay que reducir el gasto público para que baje el riesgo país y vengan inversiones”, y cuando los verdes sobran se debe “bajar el gasto para compensar el impulso de demanda y liquidez proveniente del sector externo”. La baja del gasto público, junto a otras políticas orientadas a una menor intromisión del Estado en la economía, es vendida a la sociedad como un “tónico que cura todo” problema económico. A cambio, el economista ortodoxo recibe diversos beneficios que le dispensan las corporaciones económicas que dominan los mercados y no quieren un Estado que se entrometa en sus negocios. Podrá acceder a una elevada remuneración mediante contrataciones de asesorías y variados puestos en las mismas corporaciones o en instituciones públicas o privadas, nacionales e internacionales, penetradas por el lobby empresarial.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero
Un amigo médico nos contó que cuando hacía guardias para una prepaga había un tal doctor Reyes que atendía los miércoles y a todo el mundo le recetaba un fármaco para los mocos llamado N-acetilcisteína, más conocido con un nombre de fantasía que comienza con A y termina con K. Nuestro amigo atendía los jueves y cuando entraba a una casa y veía en la mesa el frasquito preguntaba: “¿Llamó al médico ayer, vino el doctor Reyes?”, y no fallaba nunca. El remedio no hacía ni bien ni mal al paciente, pero a don Reyes le reportaba reintegros y alguna invitación a congresos y fiestas patrocinados por el laboratorio que lo comercializaba.
Algo similar sucede con los economistas ortodoxos, que ante los más variados problemas económicos siempre recetan lo mismo. Hay inflación, propondrán “reducir el gasto público para evitar la emisión inflacionaria, generando un clima de confianza que estimule la inversión privada”. Hay deflación, la solución será nuevamente “reducir el gasto público para brindar previsibilidad macro estimulando la inversión y el gasto privado”. La economía crece rápidamente, “hay que reducir el gasto público para evitar su sobrecalentamiento” y si crece poco “también hay reducir el gasto público para generar la confianza de los empresarios y los consumidores”. Faltan dólares, “hay que reducir el gasto público para que baje el riesgo país y vengan inversiones”, y cuando los verdes sobran se debe “bajar el gasto para compensar el impulso de demanda y liquidez proveniente del sector externo”. La baja del gasto público, junto a otras políticas orientadas a una menor intromisión del Estado en la economía, es vendida a la sociedad como un “tónico que cura todo” problema económico. A cambio, el economista ortodoxo recibe diversos beneficios que le dispensan las corporaciones económicas que dominan los mercados y no quieren un Estado que se entrometa en sus negocios. Podrá acceder a una elevada remuneración mediante contrataciones de asesorías y variados puestos en las mismas corporaciones o en instituciones públicas o privadas, nacionales e internacionales, penetradas por el lobby empresarial.
Mito completo: Bajar el gasto público y menos Estado.
lunes, 9 de diciembre de 2013
En C5N - Economía Política: Los responsables de la inflación.
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economista,
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Entrevista que realizaron al economista Ernesto Mattos para el programa Economía Política - C5N que conduce Roberto Navarro. Tema: La inflación de los Supermercados. Sección a cargo del Economista Dario Gannio.
En Tiempo Argentino - Nota de Opinión: Un final acorde.
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oficialismo,
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popular,
sindicatos
Por Andrés Asiain.
La construcción de un nuevo índice de precios al consumidor muestra que ha sido más efectivo el apuro por conseguir el aval del FMI para obtener acceso a los mercados de crédito externo, que la presión ejercida durante siete años por trabajadores del Indec, especialistas de universidades nacionales, la prensa opositora (y parte de la afín), tenedores de bonos atados a la inflación, sindicatos, empresarios y gran parte de la opinión popular.
En ese sentido, es un final acorde con una medida que, si bien pudo
tener como justificativo el ahorro de intereses por bonos públicos
atados a la inflación (unos $ 19.800 millones cada 10 puntos de
inflación), generó un costo político interno muy elevado.
El hecho de que las estadísticas oficiales no reflejaran los
aumentos de los precios provocó la derrota comunicacional del
oficialismo en torno de las causas de la inflación y le regaló a la
oposición política y económica un espacio para poner en duda cada uno de
los innumerables logros económicos de la última década.
Como no hay mal que por bien no venga, la construcción de un nuevo
índice (aunque sea por la presión del FMI) puede contribuir a revertir
esos cuestionamientos y hacer visible la mejora de las condiciones de
vida de los argentinos lograda en los últimos años.
Además, puede ser útil como herramienta de política económica,
especialmente para medir los resultados de los controles y
congelamientos de precios, y poder utilizarlos como herramientas para
desinflar expectativas inflacionarias.
Opinión completa: Un final acorde.
lunes, 25 de noviembre de 2013
En Infobae Opinión: Panorama de la economía Argentina.
Por Andrés Asiain.
En los últimos meses, la economía argentina mantuvo su dinamismo gracias a los aumentos de salario, jubilaciones y asignaciones por encima de la inflación (medida según estadísticas provinciales) que sostuvieron el consumo. También fue relevante la mayor obra pública y ejecución del plan ProCreAr, que motorizó la construcción y a sus industrias proveedoras, revirtiendo el panorama del sector del año pasado (cuando fue afectado por las restricciones cambiarias en un mercado inmobiliario dolarizado).
Al interior de la industria el comportamiento es muy heterogéneo, con sectores de fuerte crecimiento como el automotriz, los materiales de construcción y las metálicas básicas (donde volvieron a ponerse en marcha la planta de acero de Siderar en San Nicolás y la planta de aluminio de Aluar de Puerto Madryn, que habían estado detenidas un largo tiempo por reparaciones). Por el otro lado, sectores como la molienda de granos (afectados por el desabastecimiento de cereales y oleaginosas en algunos meses) y la editorial han visto disminuído su ritmo de producción.
Por el lado de la inflación, se estabilizó en torno al 20%, con un repunte del precio de los alimentos tras finalizar los acuerdos de precios pactados a principio de año. La estabilización de la tasa de inflación en un año electoral, con un elevado nivel de gasto público, importantes incrementos nominales de salarios y jubilaciones, y una mayor devaluación del cambio oficial, contradijo las previsiones de la mayor parte de los analistas económicos.
Como señala un reciente informe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, sin duda la “principal preocupación económica, en el mediano plazo, se encuentra en el frente externo, donde las reservas del Central disminuyeron un 25% en un año”. La baja ya no se debe, como en los años previos, a la “fuga de capitales”, donde la prohibición de compra de dólares se ha mostrado efectiva aunque generando un mercado cambiario paralelo. Al respecto, las cotizaciones del dólar “contado con liqui” y “blue” se han estabilizado a lo largo del año, fluctuando entre los 8 y 10 pesos por dólar. La oferta de dólares proveniente del turismo (especialmente el de países limítrofes) y de algunos inversores que están aprovechando los bajos precios de las acciones a dólar no oficial son parte de la explicación de tal comportamiento.
Al interior de la industria el comportamiento es muy heterogéneo, con sectores de fuerte crecimiento como el automotriz, los materiales de construcción y las metálicas básicas (donde volvieron a ponerse en marcha la planta de acero de Siderar en San Nicolás y la planta de aluminio de Aluar de Puerto Madryn, que habían estado detenidas un largo tiempo por reparaciones). Por el otro lado, sectores como la molienda de granos (afectados por el desabastecimiento de cereales y oleaginosas en algunos meses) y la editorial han visto disminuído su ritmo de producción.
Por el lado de la inflación, se estabilizó en torno al 20%, con un repunte del precio de los alimentos tras finalizar los acuerdos de precios pactados a principio de año. La estabilización de la tasa de inflación en un año electoral, con un elevado nivel de gasto público, importantes incrementos nominales de salarios y jubilaciones, y una mayor devaluación del cambio oficial, contradijo las previsiones de la mayor parte de los analistas económicos.
Como señala un reciente informe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, sin duda la “principal preocupación económica, en el mediano plazo, se encuentra en el frente externo, donde las reservas del Central disminuyeron un 25% en un año”. La baja ya no se debe, como en los años previos, a la “fuga de capitales”, donde la prohibición de compra de dólares se ha mostrado efectiva aunque generando un mercado cambiario paralelo. Al respecto, las cotizaciones del dólar “contado con liqui” y “blue” se han estabilizado a lo largo del año, fluctuando entre los 8 y 10 pesos por dólar. La oferta de dólares proveniente del turismo (especialmente el de países limítrofes) y de algunos inversores que están aprovechando los bajos precios de las acciones a dólar no oficial son parte de la explicación de tal comportamiento.
Opinión completa: Panorama de la economía argentina.
martes, 29 de octubre de 2013
En Radio Francia Internacional: Problemas económicos debilitan kirchnerismo.
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divisa,
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Inflación
Este domingo en Argentina, el gobierno de Cristina Kirchner perdió las legislativas en su principal bastión de la provincia de Buenos Aires, y en otros importantes distritos. Para la mayoría de los analistas, los problemas económicos y la falta de solución a problemas como la inflación o la escasez de divisas han pesado de manera determinante en estas elecciones.
Entrevistados: Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de la consultora Ecolatina, y Ernesto Mattos, economista docente de la Universidad de Buenos Aires.
Entrevistados: Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de la consultora Ecolatina, y Ernesto Mattos, economista docente de la Universidad de Buenos Aires.
lunes, 28 de octubre de 2013
En Infobae Opinión: Paz, orden y progreso con programa económico incluido.
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impositivas,
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Pino,
UNEN
Por Ernesto Mattos.
Tras las elecciones a representantes para el Congreso de la Nación, no faltaron los distintos discursos de agradecimiento y alegría de algunos (hoy) representantes del pueblo. Algunos con más énfasis en el futuro y otros en el pasado, los distintos discursos mostraron y dejaron claro su intención a la hora de asumir su banca.
El primero discurso tuvo que ver con el senador por UNEN, Fernando “Pino” Solanas. ”Va mi agradecimiento a ese ejército de militantes y de fiscales que protagonizaron esta jornada memorable para nosotros, va mi agradecimiento para las conducciones y los referentes y los espacios políticos que componen UNEN y que comprendimos y supimos oír el reclamo y mensaje que la ciudadanía nos dio en tres multitudinarias marchas en septiembre, noviembre y abril”, recordó Solanas.
Estas marchas a las cuales aduce Pino tuvieron un reclamo explicito y un programa económico que el economista Ricardo Aronskind descifró de entre esos ruidos de cacerolas de teflón que sonaban en las calles, el 8N (2012): ”1. Libertad cambiaria; 2. Libertad de precios; 3. Libertad comercial; 4. Eliminación de las distorsiones impositivas; 5. Reducción de la carga fiscal; 6. Reducción del gasto público; 7. Reducción de la inflación; 8. Arreglo con los acreedores externos; 9. Acuerdos de libre comercio; 10. Creación de clima de negocios”.
Entre las banderas que Pino “llevaría a la victoria”, una sería -aliándose a Federico Sturzenegger (PRO)- la libertad de adquirir dólares. Promesa que el candidato del PRO tuvo en su campaña. Esto significaría la vuelta a la fuga de capitales; utilizar e incentivar, vía tipo de cambio, la posibilidad de propiciar una devaluación para conseguir dólares con el correlato de hacer deprimir el ingreso de los trabajadores. Este programa económico que emergió en las marchas de septiembre, noviembre y abril son para el senador por UNEN un mensaje que tratará de impulsar desde el Congreso ¿Hará lobby para aquellos especuladores que fugaron dólares en estos últimos 10 años? Esos que esperan pacientemente una devaluación que les permita volver a traer las divisas para comprarse inmuebles, empresas y en un contexto de salarios devaluados. ¿Luchará, este candidato junto a la republicana Lilita, para que los importadores puedan traer toda las mercancías que el ogro Moreno impide ingresen desde el exterior?
El primero discurso tuvo que ver con el senador por UNEN, Fernando “Pino” Solanas. ”Va mi agradecimiento a ese ejército de militantes y de fiscales que protagonizaron esta jornada memorable para nosotros, va mi agradecimiento para las conducciones y los referentes y los espacios políticos que componen UNEN y que comprendimos y supimos oír el reclamo y mensaje que la ciudadanía nos dio en tres multitudinarias marchas en septiembre, noviembre y abril”, recordó Solanas.
Estas marchas a las cuales aduce Pino tuvieron un reclamo explicito y un programa económico que el economista Ricardo Aronskind descifró de entre esos ruidos de cacerolas de teflón que sonaban en las calles, el 8N (2012): ”1. Libertad cambiaria; 2. Libertad de precios; 3. Libertad comercial; 4. Eliminación de las distorsiones impositivas; 5. Reducción de la carga fiscal; 6. Reducción del gasto público; 7. Reducción de la inflación; 8. Arreglo con los acreedores externos; 9. Acuerdos de libre comercio; 10. Creación de clima de negocios”.
Entre las banderas que Pino “llevaría a la victoria”, una sería -aliándose a Federico Sturzenegger (PRO)- la libertad de adquirir dólares. Promesa que el candidato del PRO tuvo en su campaña. Esto significaría la vuelta a la fuga de capitales; utilizar e incentivar, vía tipo de cambio, la posibilidad de propiciar una devaluación para conseguir dólares con el correlato de hacer deprimir el ingreso de los trabajadores. Este programa económico que emergió en las marchas de septiembre, noviembre y abril son para el senador por UNEN un mensaje que tratará de impulsar desde el Congreso ¿Hará lobby para aquellos especuladores que fugaron dólares en estos últimos 10 años? Esos que esperan pacientemente una devaluación que les permita volver a traer las divisas para comprarse inmuebles, empresas y en un contexto de salarios devaluados. ¿Luchará, este candidato junto a la republicana Lilita, para que los importadores puedan traer toda las mercancías que el ogro Moreno impide ingresen desde el exterior?
Nota de opinión: Paz, orden y progreso con programa económico incluido.
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