Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

Visitas en total

Buscar dentro de la página:

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta independencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta independencia. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de enero de 2016

En Cash - Página 12: "Banco Central independiente"


La ortodoxia económica sostiene que el Banco Central debe ser “independiente” del poder político. Con ello se refieren al aislamiento de las decisiones de política monetaria respecto a presiones de origen político, particularmente de parte del gobierno. La independencia se justifica en la supuesta existencia de intereses electoralistas de corto plazo, que inducen en los políticos preferencias por políticas monetarias expansivas que se consideran dañinas para la estabilidad monetaria de largo plazo. [...]

Mito completo AQUI


martes, 22 de julio de 2014

Charla-Debate: "La independencia económica: deuda externa, fondos buitres y BRICS desde una mirada geopolítica."

En el marco de un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad de nuestra Eva de los humildes, proponemos a los compañeros y compañeras la siguiente charla:

"La independencia económica: deuda externa, fondos buitres y BRICS desde una mirada geopolítica."

Para desarrollar la temática contaremos con la presencia del economista Ernesto Mattos, economista del Centro de Investigación CIGES, docente e investigador de la UBA. La actividad dará comienzo a las 20:30 hs. y se llevará adelante, como es usual, en nuestro local departamental de calle Güemes en Concordia, Provincia de Entre Rios.
Los esperamos a todos y todas.

lunes, 27 de mayo de 2013

En Infobae Opinión: Gobiernos patrios.

Por Rodrigo López.

El pasado sábado se cumplieron 203 años del primer gobierno patrio, y 10 años del gobierno kirchnerista. Que ambos compartan el calendario no es obra de la casualidad. En aquel incierto 2003, cuando todavía estaba fresca la crisis del 2001 y caliente la sangre del Puente Pueyrredón, se eligió el 25 de mayo para intentar contagiar algo de la mística de 1810, que para entonces revivía apenas unas horas en los actos escolares. No hay muchas “décadas ganadas” en la historia argentina. En el siglo XIX apenas podemos contar una, la primer década 1810-20 donde se jugó la Revolución y la Independencia en los campos de batalla.
Después de Caseros, se acudió al capital extranjero y al exterminio del nativo en la guerra contra el Paraguay, la represión a las montoneras y la “conquistas del desierto”. Durante el modelo agroexportador, la expansión de la arena política y sindical fue traumática, como en la “revolución del 90”, la “semana trágica” y la “Patagonia rebelde”.
Tras la década infame, el peronismo logró la única década ganada del siglo XX. Entre 1945-1955 el pueblo llegó a las estructuras del Estado y dio para sí un gobierno con independencia económica, soberanía política y justicia social. Al bombardeo de Plaza de Mayo le siguieron dos décadas de proscripción y gobiernos dictatoriales que beneficiaron al capital extranjero.
La primavera 1973-74 entró en el crudo invierno genocida de 1975-82. Hacía falta que las FFAA perdieran el glorioso invicto que hasta entonces teníamos con Inglaterra, para confirmar que su proyecto no tenía nada que ver con los que pelearon en 1806, 1807 y 1844.
Los 80 fueron llamados por la CEPAL “la década perdida”. La recuperación de la democracia no fue suficiente para generar justicia social. El alfonsinismo buscó el empate y terminó perdiendo partidos importantes contra las corporaciones económicas.
 
Opinión completa: Gobierno patrios.

En Tiempo Argentino: La inclusión social fue el eje del modelo económico de la década.

Mediante el cuidado del trabajo, las transferencias directas y el impulso del consumo se logró la reducción de las diferencias.
La economía argentina vivió un giro de 180 grados en los últimos diez años y logró dejar atrás los vestigios de la era neoliberal. El consumo, que creció un 102% en la década, fue el motor de un "modelo" que empujó el PBI un 98,6% y generó un conjunto de políticas de ingreso que redujeron las diferencias al interior de la sociedad. El trabajo también ocupó un lugar fundamental con la recuperación de las convenciones colectivas.
Ernesto Mattos, economista del CEMOP, opinó que un hito económico fundamental para entender el modelo kirchnerista se ubica en la eliminación de la oficina del Fondo Monetario Internacional (FMI) del Ministerio de Economía. "Así se marcó la importancia de la política nacional basada en la idea de soberanía. La independencia en la acción permitió llegar a las cifras que todos conocemos", apuntó. Además, destacó el rumbo de la reestructuración de la deuda, que no apoyó su costo sobre el pueblo sino en una quita fuerte al poder financiero internacional.
Otro de los ejes fue la política fiscal, con una recaudación de impuestos que se incrementó fuertemente y un gasto con clara inclinación social. Los impuestos a la renta, utilidades y ganancia de capital, que son de claro carácter progresivo, pasaron a representar el 6,3% del PBI en el año 2012. Además, entre 2002 y 2012 el pago de los intereses de la deuda disminuyó casi 13 puntos porcentuales, fondos que fueron a engrosar el presupuesto destinado a obras públicas.