Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

Visitas en total

Buscar dentro de la página:

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta terratenientes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terratenientes. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de junio de 2012

Debate: Revalúo fiscal de las tierras de la Prov. Bs As. y reacción destituyente de las patronales agropecuarias.

"El revalúo fiscal de las tierras de la provincia de Bs. As. y la reacción destituyente de las patronales agropecuarias"

Charla/Debate a cargo de: Ernesto Mattos (Licenciado en Economía - UBA; investigador del CEMOP de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo; docente de la cátedra nacional de economía "Arturo Jauretche")

martes, 12 de junio de 2012

Ingresos Brutos, la carga del agro es la más baja de los sectores económicos.

Rentabilidad sojera
El economista del Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas (CEMOP), Ernesto Mattos, explicó en declaraciones a Tiempo Argentino que las tierras sojeras arrojaron amplios márgenes de rentabilidad durante los últimos nueve años.
El rendimiento (es decir producción/superficie sembrada) de una hectárea de campo para la campaña 2002/2003 osciló en las 2,8 toneladas y el precio promedio del grano de soja alcanzó los U$S 243 por tonelada razón por la que una hectárea llegó a los U$S 680,40.
En tanto, durante la campaña 2010/2011 el rendimiento por hectárea bajó a 2,7 toneladas, pero el precio promedio del grano aumentó a U$S 507 por tonelada, lo que llevó a que la hectárea rindiera U$S 1368,90.
Durante el período comprendido entre los años 2003-2012, el costo registró un promedio de U$S 90, lo que marca que los ingresos de los productores sojeros tuvieron un marcado ascenso que contrasta con sus protestas. 
 

lunes, 21 de mayo de 2012

La renta agrícola y la pelea por su distribución.

Por Andrés Asiain.

 

La reforma tributaria en la provincia de Buenos Aires, con su propuesta de revaluación de las propiedades rurales y el esperable incremento en la recaudación del impuesto inmobiliario rural, puso otra vez en escena el debate sobre la distribución de la renta agrícola en la Argentina.


 
La valoración de los campos en la provincia de Buenos Aires ha sido incesante en los últimos años. Según indica el investigador Ernesto Mattos, en un informe titulado Carga tributaria provincia de Buenos Aires, el valor de la hectárea agrícola pasó, en los últimos diez años, de 3000 a 17.100 dólares, o bien de 13.500 a cerca de 80 mil pesos. Mientras las propiedades incrementaban su valor en dólares 5,7 veces, y en pesos unas 6 veces, el valor fiscal de las mismas permaneció sin cambios, con la consiguiente reducción real de la recaudación del impuesto inmobiliario rural.
Según Nicolás Zeolla en su trabajo La renta para el cultivo de Soja en la Argentina, muestra que aún después del establecimiento de retenciones a la exportación, la renta promedio por hectárea cosechada de soja pasó de 80 dólares a cerca de 500 en los últimos diez años. El origen de ese incremento es externo y totalmente fortuito. El elevado valor de las propiedades se debe, básicamente, a un espectacular incremento en el precio internacional de la soja, el trigo y el maíz. La soja que cotiza hoy en el mercado de Chicago a 528 dólares, valía 177 dólares en mayo del 2002. En ese mismo lapso el trigo pasó de 122 dólares a 241, y el maíz de 90 a 246. Detrás de ese espectacular precio de las materias primas se encuentra la demanda especulativa, que según el economista Randall Wray de la Universidad de Missouri (Kansas City, EE UU), es realizada en un 85% por fondos de inversión norteamericanos, que no encuentran otras colocaciones rentables en el actual contexto de crisis internacional.