Hace unas semanas, el ministro de Hacienda anunció su plan fiscal y metas de inflación, proyectando para 2016 un déficit primario de 4,8 puntos porcentuales del PBI y una inflación entre el 20 y 25 por ciento. De acuerdo a Prat-Gay, esas metas implican una reducción del déficit en un punto del producto, y una desaceleración de la inflación que ubicó a finales de 2015 en el 30 por ciento. La relación entre la meta fiscal e inflacionaria fue desarrollada por el actual ministro al señalar que si “ordenamos la cuestión fiscal, no vamos a estar pidiéndole al Banco Central que nos saque las papas del horno” y, de esa manera, podrá “ir controlando la inflación”
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/48-9114-2016-02-06.html.
Nuestro objetivo:
La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.
Visitas en total
Buscar dentro de la página:
Translate
Mostrando entradas con la etiqueta inflación esperada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inflación esperada. Mostrar todas las entradas
lunes, 7 de marzo de 2016
miércoles, 10 de febrero de 2016
lunes, 6 de abril de 2015
En Diario Tiempo Argentino: "El límite lo impone la escasez de divisas"
Etiquetas:
divisas,
inflación esperada,
precios,
venta de supermercados
Por Andrés Asiain
Los indicadores de venta de supermercados, centros comerciales y recaudación del impuesto al valor agregado de los últimos meses marcan incrementos nominales similares a la evolución de los precios (de acuerdo a índices provinciales). Es decir, el consumo mantiene niveles similares a los de 2014, sin incrementos ni descensos de magnitud.
La perspectiva de unas paritarias que cierren sin demasiadas dilataciones en las negociaciones, aumentos anuales alrededor del 30% (en línea con la inflación esperada y, tal vez, levemente por encima), hace prever la continuidad de esa tendencia, con posibilidades de leves mejoras hacia mediados de año.
Un incremento más acelerado del consumo interno parece difícil de sostener en un contexto de escasez de dólares, donde las señales de Brasil parecen augurar flojas perspectivas en materia de exportaciones. El consumo interno, especialmente en lo que hace a bienes de línea blanca, electrodoméstico, telefonía celular, computadoras y automóviles, derrama en gasto de divisas para financiar el elevado porcentaje de componentes importados que registran dichas industrias. Es por ello que cuando la economía enfrenta restricciones de divisas, existe escaso margen para la aplicación de políticas contracíclicas basadas en la expansión indiscriminada del consumo interno. [...]
Nota de opinión completa AQUI
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



%2B1.png)