Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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martes, 22 de julio de 2014

Charla-Debate: "La independencia económica: deuda externa, fondos buitres y BRICS desde una mirada geopolítica."

En el marco de un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad de nuestra Eva de los humildes, proponemos a los compañeros y compañeras la siguiente charla:

"La independencia económica: deuda externa, fondos buitres y BRICS desde una mirada geopolítica."

Para desarrollar la temática contaremos con la presencia del economista Ernesto Mattos, economista del Centro de Investigación CIGES, docente e investigador de la UBA. La actividad dará comienzo a las 20:30 hs. y se llevará adelante, como es usual, en nuestro local departamental de calle Güemes en Concordia, Provincia de Entre Rios.
Los esperamos a todos y todas.

martes, 4 de febrero de 2014

Mito económico (Página/12): Un trabajo de la derecha estadounidense indice de libertad económica.

índice de libertad económica   
Por Andrés Asiain y Lorena Putero 

Recientemente se conoció el “índice de libertad económica” elaborado por The Heritage Foundation y The Wall Street Journal. Según sus autores, el mismo “ha seguido el progreso de la libertad económica alrededor del mundo”, encontrando que se ha dejado atrás la creciente intervención estatal en el marco de la última crisis internacional, permitiendo alcanzar la marca de libertad económica “más elevada de los últimos 20 años”. A contramano del mundo, la Argentina continuó retrocediendo en el ranking libertario, ubicándose en la posición 166 dentro de un universo de 186 países analizados. Las causas del retroceso son “los duros controles de capitales, fijación de precios, restricciones a las importaciones y una serie de nacionalizaciones”. También consideran un retroceso de la libertad económica que “bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, Argentina ha fortalecido lazos con gobiernos de la región que son hostiles a la libertad y ha amenazado el derecho de las islas Malvinas a la autodeterminación”.
Antes de sumergirnos en el análisis del índice, empecemos por conocer a sus elaboradores. La Fundación Patrimonio es una usina estadounidense de ideas conservadoras por la que pasaron Margaret Thatcher, Ronald Reagan y George W. Bush. Al ingresar a su portal puede observarse una campaña de desprestigio al presidente norteamericano Obama y su propuesta de universalización del acceso a la salud. También deja al descubierto su ideología un cartel que indica “¿Debemos aumentar el salario mínimo? No si queremos crear trabajo”. El Diario de la Calle del Muro es un periódico vinculado con el centro financiero norteamericano y sus ideas de desregulación de los mercados.
El índice lo elaboran tres norteamericanos de pelaje conservador en base a una serie de indicadores y opiniones, basadas en informes del gobierno y empresas estadounidenses, de organismos internacionales y de la prensa local e internacional. El trabajo con los medios de los distintos países es de ida y vuelta, ya que ellos le pasan su línea editorial y después utilizan el resultado del índice para mostrar que su línea es compartida por “expertos del primer mundo”. Así, La Nación difundió el resultado del índice bajo títulos como “Mala nota para la Argentina en un ranking de libertad económica” y “La Argentina, reprobada en libertad económica”, mostrando el trabajo conjunto entre los sectores conservadores de nuestro país y Estados Unidos, en favor de un proyecto liberal global. Por su parte, Clarín prefirió titular “El Gobierno salió a criticar un ranking en el que a la Argentina le fue mal”, añadiendo que “según el informe, sólo Cuba y Venezuela tienen menos libertad económica” para sumar un nuevo grano de arena a su campaña por alejar a sectores profesionales y empresariales del apoyo al oficialismo bajo el temor a una futura expropiación de sus bienes cuando la “chavicubanización” del kirchnerismo sea total.

martes, 14 de enero de 2014

En Infobae: ¿Existe la libertad económica o el proteccionismo sectorial?

Por Ernesto Mattos
 
La edición 2014 del Índice de Libertad Económica en su aniversario, tras dos décadas ininterrumpidas, publicado por Heritage Foundation y The Wall Street Journal, cubre 186 países que representan el 99 por ciento de la población mundial. Como primera conclusión el informe dice que en el mundo la libertad económica está en aumento.
En el caso de la Argentina, ¿cuáles son las razones que la ubican en el puesto 166 -según el índice de libertad económica-, por debajo de China y España? El puesto 166 obtenido por la Argentina se corresponde con un índice de 44.6 puntos por debajo del promedio mundial de 60.3 puntos, mientras que a nivel regional se encuentra en el puesto 27 de los 29 países seleccionados de Suramérica, América Central y el Caribe. El promedio regional alcanzo los 60.3 puntos. Continua el informe diciendo que en estos últimos 20 años la Argentina ha sido un Estado represor de las libertades económicas, por esa razón perdió 23.4 puntos desde 1994. Y que esta intervención estatal se ha incrementado a partir del año 2003, con consecuencias negativas para dicha libertad: 8 de las 10 libertades económicas se han deteriorado debido a las políticas de control de capitales, administración de precios, de las importaciones y la serie de nacionalizaciones (YPF, Aerolíneas, Correo, AFJP, etcétera). En tanto, sobre la política exterior, dicho informe asegura que la Argentina ha “amenazado” el derecho de autodeterrminación de los pobladores de las Islas Malvinas y ha dañado su imagen en el sistema financiero “al no acordar el pago” a los fondos buitres. 
 

jueves, 17 de octubre de 2013

En el programa radial El Todo y Las partes: ¿Crecimiento o Desarrollo?

Entrevistamos al Licenciado en Economía Andrés Asiaín, quien analizó la situación económica actual, los nuevos acuerdos del gobierno nacional con el Banco Mundial y los desafíos de la Argentina para pasar de una etapa de crecimiento económico a otra de desarrollo.

Audio completo: Entrevista a Andrés Asiain.

martes, 15 de octubre de 2013

En Página 12-Temas de debate: La crisis de un distrito clave.

Semilla del neoliberalismo

Por Martín Burgos.

Para conocer las políticas económicas que llevarían adelante los distintos partidos en caso de ganar las elecciones presidenciales de 2015, deberíamos analizar lo que cada uno está haciendo en sus gobiernos locales. Esta premisa, riesgosa por cierto, no ofrece dudas cuando se trata del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, dado que suele alardearse por la política económica que lleva a cabo en lo distrital y la ubica como paradigmática de su programa de gobierno nacional.
De los numerosos aspectos que configuran la política neoliberal, el lugar que ocupa la “lluvia de dólares” de la deuda externa es fundamental dado que es el instrumento por el cual se propone sortear la problemática de la restricción externa. Sin embargo, sabemos que esa herramienta se convierte rápidamente en un bumerán que termina deteriorando las condiciones de empleo y la distribución del ingreso.
Aprendiendo la lección del colapso de 2001, el gobierno nacional actual llevó a cabo una política de desendeudamiento y de independencia respecto de los organismos multilaterales como el FMI que fueron fundamentales para el crecimiento económico. A nivel nacional, la deuda representaba 166 por ciento del PIB en diciembre de 2002, 56 por ciento en diciembre de 2007 y 41 por ciento en junio de 2012. Además de disminuir el stock de deuda respecto del tamaño de la economía, ésta implicó cambios significativos en la composición de los acreedores. Los tenedores privados perdieron peso y la deuda del Estado nacional con este sector disminuyó en la actualidad al 13,8 por ciento del PIB, cuando en 2002 era de 105 por ciento del PIB. Hoy, gran parte de la deuda del sector público se encuentra en manos de organismos del Estado, lo que reduce el riesgo de renovación y permite no tener que endeudarse a las tasas exigidas por el mercado.

martes, 24 de septiembre de 2013

En Infobae Opinión: Nuestro lugar en el mundo.

Por Martin Burgos.
 
La preocupación de los ciudadanos acerca del lugar que tiene Argentina en el mundo es un reflejo normal, dado que las opiniones de muchos especialistas insisten sobre esa cuestión. Los más memoriosos recordarán que se decía en el 2002 que “nos caímos del mapa”. Pero seguir con ese latiguillo hoy en día no tiene asidero y es meramente retórico, como lo mostraremos a continuación.
¿En qué lugar del ranking de potencias económicas se encuentra Argentina? El lector puede pensar un número antes de conocer la respuesta, y seguramente podrá verificar si es un “optimista” o un “pesimista”, si está bien informado o mal informado, acerca de la situación actual de la Argentina. Existen muchas maneras de medir la “riqueza de las naciones”: algunas hacen más hincapié en la distribución de la riqueza, otras en la infraestructura, incluso las más novedosas toman en cuenta indicadores ecológicos. Sin embargo nos parece más adecuado volver al ranking por PBI, en el cual el número 1 es Estados Unidos y el número 2 es China. Ese ranking es el que, al fin y al cabo, permite sentarse en determinadas mesas de negociaciones a nivel mundial, ser parte de las grandes decisiones a nivel mundial, es decir: tener un lugar relevante y reconocido como tal por sus pares.
Los datos del Banco Mundial nos muestran que la evolución de nuestro país en el ranking por PBI fue decreciendo desde los años 60 y hoy se ubica en el puesto Nº 21, medido por paridad de poder adquisitivo. Esto nos ubica detrás de las principales potencias (Estados Unidos, Alemania, Japón), los grande países continentales (China, India, Rusia, Brasil, México), los “clásicos” (Francia, Gran Bretaña, Italia, Canadá, Australia) y los “nuevos ricos” (Corea del Sur, Taiwán, España).
 

lunes, 29 de abril de 2013

Mito Económico (Página/12-Cash): Ciclo económico, crecimiento, empleo y consumo.

La fiesta se va a terminar.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

La expansión económica de los últimos años permitió a muchos argentinos obtener un empleo y mejorar sus ingresos. De esa manera, millones de excluidos de la sociedad de consumo dejaron de serlo, impulsando la actividad empresaria con sus compras que, del otro lado del mostrador, se presentan como ventas. Este ciclo expansivo de más consumo, más ventas, más producción, más empleo y, nuevamente, más consumo, es objetado por quienes murmuran que “la fiesta se va a terminar” al observar con desaprobación la extensa fila en la caja de algún supermercado.
Considerar como una fiesta un proceso de expansión económica delata lo mal acostumbrados que nos tuvo el andar económico del país en las décadas anteriores. Por ello detrás del mito no sólo se encuentran las minorías privilegiadas que prefieren evitar filas en los bancos, aeropuertos o restaurantes, por más que ello implique que muchos no puedan acceder a esos servicios. Están también quienes honestamente desconfían de la bonanza porque pintan canas y ya vieron varios despegues económicos que terminaron en aterrizajes forzados. Ese reflejo agorero es explotado por los medios opositores que bombardean cotidianamente con el dólar blue y la inflación generando una psicosis colectiva en donde la realidad de relativa bonanza económica se funde en una ficción de caos y depresión.
Lo cierto es que la situación externa de la economía es sólida. Tras negociar una importante quita, el nivel de endeudamiento es bajo y el de reservas internacionales continúa elevado. Las exportaciones se ven favorecidas por altos precios que compensan el bajo crecimiento coyuntural de algunos clientes. Mientras, las restricciones a la compra de dólares terminaron con esa vía de pérdidas de divisas impactando en una cotización paralela que no tiene demasiadas consecuencias reales, más que las ganancias especulativas de quienes lucran con la desesperación ajena. De esta manera, se aleja el fantasma de un faltante de dólares en el corto plazo, y también en el mediano si maduran las inversiones de YPF bajo control estatal y se reducen las importaciones de combustible.

martes, 19 de febrero de 2013

En la Revista del Centro Cultural de la Cooperación: Teoría clásica de la renta diferencial.

La teoría clásica de la renta diferencial. Una aproximación al papel de la renta del cultivo de soja en el periodo post-convertibilidad. 
 
Por Nicolás Hernán Zeolla (Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche - Centro Cultural de la Cooperación).

La teoría económica contemporánea se encuentra en una encrucijada. Los hechos de la actual crisis económica internacional devienen, entre los conceptos vigentes, como fenómenos extraños, desconocidos, ajenos; mostrando la incapacidad de las ideas económicas oficiales para dar una explicación consistente de lo sucedido. Es por ello que, en este fracaso, debemos reconocer el urgente pedido de la teoría económica por una transformación fundamental.
Nuevas explicaciones asoman sobre las viejas, dando cuenta del funcionamiento de la economía global, donde se incluyen procesos históricos y variables estructurales. Las nuevas teorías hacen retornar las ideas económicas a aquellas nociones básicas de los economistas clásicos en donde la línea divisoria entre lo económico y lo político parecía carecer de un sentido analítico relevante. Este nuevo giro nos lleva a preguntarnos por el rol del sistema financiero, más allá de meros intermediadores entre oferta de ahorro y demanda de inversión, sino como lugar depositario de intereses específicos, fomentador del endeudamiento y sus relaciones, cumpliendo un rol fundamental dentro del nuevo ordenamiento en el sistema de acumulación global. También nos impulsa a cuestionarnos por el contenido por sobre las formas asépticas de las relaciones comerciales internacionales, las relaciones mercantiles entre individuos y el rol del Estado como intermediador entre ellas.
 

lunes, 21 de enero de 2013

Mito económico: El riesgo país.

Pagina12-Cash: Una cuestión de soberanía economica.  
Por Andres Asiain y Lorena Putero (Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche).

El riesgo país es, técnicamente, la diferencia entre la tasa de interés que pagan los bonos de la deuda pública externa de un país y la tasa que pagan los bonos de la deuda pública de los Estados Unidos. Se toma como punto de referencia los títulos norteamericanos por ser el país cuya moneda nacional es, a su vez, una moneda internacional. Por esa razón, la potencia del Norte puede pagar sus obligaciones con los acreedores externos emitiendo su propia moneda, por lo que no hay riesgo de una cesación de pagos. Por el contrario, Argentina emite pesos que no son aceptados internacionalmente, razón por la cual puede verse obligada a declarar la cesación de pagos de su deuda externa si no obtiene los dólares necesarios para su cancelación.

La fama entre los argentinos de ese indicador de riesgo financiero es una herencia de los años noventa. Como señala el investigador Ricardo Aronskind en su libro Riesgo País, durante los finales de la convertibilidad ese índice “les indicaba a los argentinos el desbarracamiento de su economía, la mirada que el mundo tenía de ellos, reafirmaba la recurrente incapacidad nacional para salir de la derrota, la impotencia para romper el círculo de la decadencia eterna. El dato, frío, objetivo, marcaba el veredicto del mundo serio sobre un pueblo poco confiable, que no se sabía autogobernar, que cometía errores y no podía salir de ellos”. Es que ante el déficit comercial, las elevadas utilidades que remitían las empresas extranjeras, los intereses acumulados por las abultadas deudas externas, más la presión extra de una imparable fuga de capitales, el endeudamiento del Estado se presentaba como la última chance de conseguir dólares frescos con que mantener el “1 a 1”. El riesgo país, al señalar el costo de ese endeudamiento, se transformaba, a la vez, en un indicador de las posibilidades de evitar una crisis económica, política y social como la que finalmente sucedió.

Mito completo: El riesgo país.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Mitos Económicos: "Suplemento Cash"

“Estamos cada vez más endeudados” 
Por Andres Asiain y Lorena Putero (Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche)
 
Una de las principales políticas de gobierno implementadas desde el 2003 ha sido el desendeudamiento externo. Los resultados de dicha estrategia se perciben, por ejemplo, en la pérdida de influencia del FMI en el diseño de la política económica o la irrelevancia que tiene para la actividad económica el nivel en que se encuentre el riesgo país. Sin embargo, el conductor de un programa televisivo de un canal opositor ha sostenido recientemente lo contrario gestando la ficción de una Argentina cada vez más endeudada y al borde de una crisis de pagos, contando para ello con el respaldo de un variopinto grupo de profesionales que incluía entre sus integrantes a dos ex ministros de Economía.
Según el relato opositor, la política de desendeudamiento ha sido en realidad una consecuencia indeseada del cierre de los mercados internacionales de créditos tras el default de parte de la deuda pública de 2002, que no han sido reabiertos pese a la aceptación mayoritaria de los sucesivos canjes y el posterior pago puntual de los vencimientos. La historia continúa señalando que ante la falta de fuentes externas de financiamiento, el Gobierno acudió a la plata de los jubilados que administra la Anses, a los fondos del Banco Nación, a las reservas del Banco Central y a la emisión monetaria. La consecuencia fue un creciente endeudamiento público que pone en riesgo el pago de las jubilaciones, la expansión del crédito, la estabilidad cambiaria y conduce a una inflación fuera de control. Para evitar ese desenlace no hay más remedio que pagarles a los fondos buitre que no ingresaron en el canje, arreglar con el Club de París y las empresas que nos demandaron en el Ciadi, para así reabrir los mercados de crédito y endeudarnos nuevamente en el exterior.