Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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lunes, 16 de septiembre de 2013

En La Dorrego: La década ganada. El modelo económico.


Se repasaron las principales políticas económicas del kirchnerismo a través de los desafíos que fue enfrentando desde 2003 hasta el presente. La exposición siguió un abordaje temporal, periodizando los principales problemas económicos que debió resolver el gobierno y los frentes políticos que se iban abriendo en cada paso. Así, se ofreció una explicación de por qué algunas medidas se hicieron antes (empleo, crecimiento, paritarias, jubilaciones, retenciones) y otras después (AUH, fin de AFJP, reforma de la carta orgánica, YPF, control de cambios), atendiendo a las necesidades de profundización del modelo en cada coyuntura política. Como principal conclusión se destacó que la forma de avanzar en fue posible siguiendo el orden de las tres banderas del peronismo: independencia económica, soberanía política y justicia social.
El jueves 29 de agosto a las 19:00 se llevó a cabo la charla: “La década ganada. El modelo económico” a cargo del Lic. Rodrigo López, miembro de la Cátedra Nacional de Economía “Arturo Jauretche”. La misma fue organizada por la agrupación La Dorrego y el Movimiento “El Mansú”, en el Local de la Dorrego (Bolivar 516).

lunes, 12 de agosto de 2013

En Tiempo Argentino: La suba del mínimo jubilatorio en la última década estuvo muy por encima de la inflación.

Por Andres Asiain.

En los últimos 10 años, el sistema previsional argentino evidencia mejoras notorias en términos de cobertura, ingresos de sus jubilados y sustentabilidad. En términos de cobertura, la moratoria permitió incorporar al sistema unos 2,4 millones de mayores con aportes incompletos, logrando que la cobertura previsional avance desde el piso del 55% registrado en 2005 al 94% de este año. En números absolutos, los beneficiarios del sistema pasaron de tres millones a comienzos de la década, a cerca de cinco millones en el corriente año. Respecto a los ingresos, la mínima que es percibida por el 75% jubilados, pasó de $ 150 en 2001 a los $ 2477 anunciados recientemente. Ese incremento supera ampliamente el aumento de los precios, aún si se miden según las estadísticas provinciales. Si se descuenta la inflación de las provincias (de aproximadamente un 550% desde el 2001 a la fecha), la mínima de hoy equivale a unos $ 380 pesos en el año 2001, lo que implica un aumento del 150% en su poder de compra real. Respecto a la sustentabilidad, el sistema de capitalización privado introducido en 1994 había obligado al Estado a continuar con el pago de haberes, mientras que los aportes pasaban a ser percibidos por las AFJP. El resultado de ese esquema fue un fuerte déficit del sistema público que obligó al Estado a endeudarse con las mismas AFJP que le prestaban los aportes que éste le había cedido, pagando por ello una tasa de interés. 

lunes, 15 de julio de 2013

Mito económico (Página12-Cash): La seguridad jurídica.

Inversiones, el consumidos y el bienestar económico.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

Una queja frecuente en el mundo de los negocios es la falta de seguridad jurídica. La misma es esgrimida ante cualquier modificación en el esquema regulatorio de un sector económico que afecte los intereses empresariales, provocando la amenaza de un futuro de escasas inversiones. “La Argentina no es considerada jurídicamente segura y por ello no es un destino atractivo para el inversor”, señala cualquier economista en coloquios empresarios. El mismo argumento retumba en los ámbitos de negocios ante la pesificación de tarifas, la nacionalización de las AFJP, la expropiación de la mayoría accionaria de YPF o cualquier cambio regulativo que afecte algún interés económico.
Un posible camino para refutar el mito de la inseguridad jurídica es mostrando que, aun en caso de haber existido, la amenaza de menores inversiones no se cumplió. La etapa que va del 2003 al 2013 ha sido record en términos de inversiones, con un porcentaje del producto promedio del 21,0 por ciento y un máximo del 24,4 en 2011. Por el contrario, durante el régimen de convertibilidad promedió el 19,0 por ciento, con un pico del 21,1 en 1998. En términos absolutos, la inversión de la última década fue en promedio un 52,0 por ciento superior a la de los noventa, y el pico de 2011 fue un 78,7 por ciento más elevada que el máximo de 1998.
El incremento en la inversión en equipos de producción fue aún mayor, con un promedio en la última década 68,5 por ciento superior al de la convertibilidad y un pico en 2011 que superó al máximo de 1998 en un 119,5 por ciento. Tampoco las inversiones externas se han visto desalentadas, ya que si descontamos la compra de empresas preexistentes (que es extranjerización y no inversión) y la reinversión de utilidades (que se hace con fondos generados en nuestra economía), los aportes externos arrojan 4200 millones de dólares por año de la actual etapa, frente a los 3100 millones de dólares anuales mientras regía el 1 a 1.
 
Mito completo: La seguridad jurídica.

lunes, 6 de mayo de 2013

Mito económico (Página/12 - Cash): Estamos aislados.

Más inversiones extranjeras y más comercio internacional.
Por Andres Asiain y Lorena Putero

Uno de los latiguillos que suele circular por grandes medios es que Argentina se encuentra aislada. El mito comenzó con la cesación de pagos de una parte de la deuda a fines de 2001, que cerró el acceso al crédito internacional. Continuó con la pesificación de tarifas de las empresas privatizadas que evitó un fuerte aumento de los servicios públicos tras la devaluación, y la posterior resistencia a pagar millonarias demandas que impuso el Ciadi como consecuencia de esa medida. Por eso se impuso la idea de que Argentina no respeta los contratos y tratados bilaterales de inversión. El mismo argumento se utilizó para condenar la dureza de la posición durante la reestructuración de la deuda, la nacionalización de las AFJP y la expropiación del 51 por ciento del paquete de YPF en manos de la multinacional Repsol. Otro hito del aislamiento había sido el pago de la deuda al FMI, con el que Argentina se volvía un país poco previsible que aplicaba políticas internas que desafiaban los mandatos del organismo. Algunas de esas políticas, como la administración de las importaciones o las restricciones a la remisión de utilidades por las multinacionales, reforzarían el aislamiento al reducir su comercio exterior y desanimar la inversión extranjera.
La forma más sencilla de refutar la teoría del aislamiento es con algunos datos duros de la economía. Comenzando por el tema de la inversión externa, se suele mencionar que fue superior durante la convertibilidad que en la etapa iniciada en 2003. Para sostener esa afirmación, se toman datos de inversión extranjera directa que considera inversión la compra por parte de extranjeros de empresas nacionales ya existentes, que en realidad es un proceso de extranjerización sin incremento de la capacidad productiva. Descontando esos cambios de manos, la inversión extranjera de la convertibilidad representó 3300 millones de dólares anuales, casi la mitad de la recibida a partir de 2003: unos 6500 millones de dólares por año. Incluso si se descuenta a esa suma la reinversión de utilidades, los aportes de la inversión extranjera (directos y encubiertos vía autopréstamos) arrojan 3100 millones de dólares anuales mientras regía el 1 a 1, frente a 4200 millones por año de la actual etapa.

Mito completo: Estamos aislados.

lunes, 25 de marzo de 2013

Mito económico (Página12/Cash): La caja de los K.


Por Andres Asiain y Lorena Putero

Uno de los latiguillos de la oposición es que la política oficial se basa en “hacer caja”. De acuerdo con el relato opositor, los derechos de exportación a la soja, la nacionalización del sistema de jubilación o la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central no fueron más que medidas improvisadas con la finalidad de despojar al sector privado de sus legítimos recursos para financiar con ellos políticas clientelares y campañas electorales. De esta manera, los K avanzarían en su objetivo supremo: la perpetuación en el poder.
El mito de la caja parte de asumir injustificadamente que los recursos financieros que el Estado ha obtenido desde el 2003 a la fecha son un despojo al sector privado. Desde esa perspectiva, la renta extraordinaria del complejo agroexportador debe ser propiedad exclusiva de los propietarios de la tierra, las comercializadoras, los productores y sus proveedores de semillas, herbicidas y fertilizantes, por más que haya sido la consecuencia de un alza del precio internacional de la soja ajena al comportamiento de alguno de ellos. De la misma manera, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad debe ser administrado por las extintas AFJP, sin importar que haya sido el resultado acumulado de los aportes y contribuciones que el Estado dejó de percibir (mientras continuaba pagando las jubilaciones), como consecuencia de la reforma de 1994. Tampoco el Banco Central tiene derecho a crear y direccionar el crédito, tarea que debería ser obra exclusiva de la banca privada local y extranjera.
 
Mito completo: La caja de los K.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Mito económico: La “chavización” de la economía argentina.

Por Andres Asiain y Lorena Putero (Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche)
Uno de los latiguillos que utilizan los defensores de las grandes corporaciones que se esconden bajo el eufemismo del mercado, es que cualquier intervención estatal que regule su actividad constituye un paso hacia la “chavización de la economía”. La previa demonización mediática del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, les permite utilizarlo como un cuco con el que espantar a empresarios. De esa manera se busca socavar el apoyo a políticas como la aplicación de retenciones a la exportación de granos, oleaginosas y petróleo, la pesificación de las tarifas, la nacionalización de las AFJP, la expropiación del 51 por ciento del paquete accionario de YPF o la regulación del mercado cambiario. Esas medidas que contribuyeron a sostener un proceso de crecimiento económico del que se beneficiaron la mayor parte de los empresarios y profesionales, les son presentadas como pasos previos a su futura expropiación cuando la “chavización” ya sea total.

En primer lugar, hay que aclarar que a los empresarios y profesionales de Venezuela –a quienes se asusta con la “cubanización de su economía”–, no les ha ido nada mal bajo el mandato de Chávez. En grandes números, la producción, el consumo y la inversión se expandieron en más de un 80 por ciento bajo la administración bolivariana, incrementando enormemente el mercado para sus empresarios y las posibilidades de éxito de los profesionales caribeños. Además, muchas de las políticas que se presentan como una avanzada frente a la iniciativa privada, no han hecho más que fomentarla. De la mano de la recuperación de Pdvsa, florecieron numerosos proveedores y transportistas en zonas históricamente marginadas como el delta del Orinoco. La implementación del presupuesto participativo permitió a pequeños y medianos empresarios de los diversos pueblos y ciudades venezolanas ganar licitaciones que antes sólo eran accesibles a grandes grupos trasnacionales. La impresionante obra pública que caracteriza al régimen chavista no sólo expandió las oportunidades de negocios empresariales, sino que también amplió la infraestructura –especialmente de transporte– reduciendo los costos de la actividad privada y mejorando su competitividad. 

lunes, 10 de diciembre de 2012

En mitos económicos: La plata de los jubilados.

La recuperación del sistema previsional de reparto.
Por Andres Asiain y Lorena Putero (Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche)
La estatización de las AFJP despertó en grandes medios de comunicación, economistas del establishment y políticos conservadores una nueva vocación por la defensa de los intereses de los jubilados. Quienes justificaron los recortes del 13 por ciento de los haberes en el marco de los planes de ajuste del gobierno de la Alianza pasaron a reclamar mayores incrementos de las jubilaciones, al señalar como insuficiente que la mínima haya pasado de 150 a 1924 pesos en diez años, un incremento del 150 por ciento en términos reales, si se descuenta la pérdida de poder de compra por inflación, según se refleja en las estadísticas provinciales. El crítico estudio al que someten las inversiones de la Anses contrasta con el silencio con que apañaban comisiones superiores al 30 por ciento sobre los aportes que cobraban las administradoras privadas, o las especulaciones que realizaban con los fondos que administraban beneficiando a empresarios amigos, como el Grupo Clarín. Tan repentina conversión lleva a preguntar qué hay detrás.