Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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domingo, 4 de marzo de 2018

En Página 12: "Destruyó la economía"


"La oposición de los demócratas liberales al nacionalismo de derecha de Donald Trump trajo de rebote su comparación con Juan Perón. Bajo la mirada simplista de los liberales norteamericanos, el líder político argentino es un populista con rasgos fascistas que atentó contra las instituciones democráticas y la libertad de prensa, conduciendo a nuestro país a una decadencia económica. Tratando de romper con esa comparación, el historiador Ernesto Semán publicó una nota en The Washington Post donde indica que los rasgos autoritarios comunes de Trump y Perón no alcanzan para asimilar la distancia entre el contenido de justicia social para las masas populares del líder argentino, con la agenda pro-empresarial del presidente norteamericano. Indicó también que el programa económico-social de Perón tuvo similitudes con el aplicado por el líder demócrata Roosvelt y recomendó a los demócratas retomar aquella agenda social para lograr el apoyo popular que les permita enfrentar a la nueva derecha republicana." [...]

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domingo, 22 de octubre de 2017

En Página 12: "La base del populismo"

Por Andrés Asiain

“Viví mi infancia en la otra Argentina... con cultura de trabajo, del ahorro. Trabajar, esperar la jubilación. Todo eso ha desaparecido por un fenómeno decisivo en la sociedad y uno de los males fundamentales: la inflación, que desvaloriza el futuro”, señaló Juan José Sebreli en una reciente entrevista. También recordó que “la inflación nace en el gobierno de Perón” y reflexionó que “la inflación es la base económica del populismo, después viene la parte política, social y cultural”. Pese a su parcial adhesión histórica al radicalismo no dudó en sentenciar que “Alfonsín tenía un toque populista” que se percibía en “la política inflacionaria que llevó a cabo el alfonsinismo con el primer ministro de Economía, Bernardo Grinspun”. “Ahora está bajando la inflación y hay gente que por primera vez en muchísimos años se anota en créditos para vivienda” acotó el periodista, recibiendo un “sí, ésa es una buena noticia” de respuesta pese a que la inflación actual está estancada alrededor del 24% anual (tras un pico del 40% en 2016 en el marco del “sinceramiento” macrista) y que los nuevos créditos hipotecarios son indexados por la evolución de los precios.[...]


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lunes, 11 de septiembre de 2017

En Página 12: "Ventana de esperanza"


“Cada vez que la situación económica estaba a punto de explotar por causa del despilfarro populista, venía el golpe militar que hacía el ajuste. Eso permitía ordenar la economía y restituir la caja para que un nuevo populismo pudiera hacer de las suyas”, señala Ricardo Esteves en una reciente columna de opinión. Para el empresario, “el hecho de que los procesos de ajuste abortaran precozmente para ceder el paso a nuevos populismos hizo que la sociedad sólo percibiera los costos y nunca los beneficios de los proyectos ajustadores”. Por eso ve “una ventana de esperanza” en el último resultado electoral, que entiende como un respaldo de la sociedad a un gobierno que “con la ayuda masiva de crédito externo” aplica “un moderado proceso de ajuste”.

Esteves mete en una misma bolsa dos ciclos político-económicos muy diferentes. Su relato se corresponde con la interpretación liberal de los ciclos de freno y arranque propios del proceso de industrialización sustitutiva que rigió entre 1940 y1975. Bajo la mirada liberal, los gobiernos populares generaban un consumo y gasto público excesivos provocando inflación y pérdida de competitividad. Los gobiernos militares “corregían” esos desequilibrios con devaluaciones que transfieren ingresos a los grupos exportadores, disminuyendo el mercado y la actividad interna.[...]


domingo, 12 de marzo de 2017

En Página 12: "Riesgo populista"

Por Andrés Asiain

"Economía, ortodoxia y heterodoxia” es el título de una reciente columna editorial del diario La Nación que refleja escepticismo sobre el rumbo del actual programa económico. Destaca que el mismo no va al corazón del problema, que es terminar con el elevado “costo argentino” que provocan el “proteccionismo”, el “clientelismo estatal” y el “unicato sindical” promocionados por los dogmáticos “heterodoxos”. Más allá del “convenio colectivo para Vaca Muerta, la reforma a las ART o la eliminación de aranceles a la informática”, la “debilidad de origen” y búsqueda de “gobernabilidad” llevó al gobierno a “impulsar la economía con un despliegue inusual de obras públicas financiadas mediante endeudamiento”. El consecuente “déficit fiscal, presente o futuro” ensombrece “la percepción de riesgo de los inversores estratégicos, pues temen que su inversión será licuada si el ‘riesgo populista’ se concretase, una vez más”." [...]

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lunes, 19 de diciembre de 2016

En Página 12: "Temor al populismo"


Hace unas semanas, el asesor presidencial Javier González Fraga analizó la situación económica calificando de “inevitable” la caída del consumo provocada por la suba del dólar y las tarifas “reclamada por casi todos los economistas”. Ponderó la apertura importadora por su impacto positivo en la productividad de largo plazo pese al desempleo que genera en el “corto plazo”. También advirtió que el “mundo está complicado” por lo que no se puede crecer en base a las “exportaciones de autos a Brasil”. Por último advirtió que “nadie quiere invertir en este país porque no sabe si no vuelve el populismo dentro de dos años”. [...]

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lunes, 6 de junio de 2016

En Página 12: "Burbuja populista"

Por Andrés Asiain

Hace unas semanas, el ex presidente del Banco Central en tiempos de la hiperinflación de comienzo de los noventa, reapareció con duras críticas a las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner. “Venimos de 12 años en donde se ha invertido mal. Se alentó el sobreconsumo, se atrasaron las tarifas y el tipo de cambio. Donde le hiciste creer a un empleado medio que su sueldo medio servía para comprar celulares, plasmas, autos, motos e irse al exterior. Eso era una ilusión, no era normal”, afirmó Javier González Fraga. Por eso señaló que en lugar de una “burbuja de crecimiento que alimente proyectos populistas”, ahora es tiempo de crecer en base a la “productividad” y las “exportaciones”.

Las declaraciones del ex funcionario menemista exponen crudamente la visión de parte del establishment, para el cual el crecimiento de la economía basado en la ampliación del consumo interno por una más igualitaria distribución de los ingresos, no es “normal” sino tan sólo una “ilusión”. La dura realidad de la economía argentina debe ser sostener la desigual distribución de los ingresos, que sólo crecerán al ritmo de la productividad y el impulso que genere la demanda internacional de nuestros productos exportables. Desde ese punto de vista, la reducción del ingreso de la población y caída de la actividad económica interna provocado por la suba brusca suba de tarifas y del dólar no es más que un obligado baño de realidad. [...]

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lunes, 7 de septiembre de 2015

En Cash - Página 12: "Una crisis peor que la de 2001"



Una nota de opinión publicada por el diario La Nación se titula “Una crisis peor que la de 2001”. Su autor afirma que estamos transitando la peor crisis de la historia, ya que el kirchnerismo en su “punto máximo del populismo más desenfrenado” ha generado “otro tipo de crisis que es más profundas porque afecta los cimientos económicos de un país, como puede ser la destrucción de ciertos valores”. Los valores destruidos en los últimos años son los forjados en tiempos donde el “Estado les deba tierras, herramientas y semillas” a “nuestros abuelos” que “construyeron la Argentina y educaron a sus hijos sobre la base del trabajo”. En cambio, en la actualidad “una parte de la población” piensa “que tiene derecho a vivir eternamente a costa del fruto del trabajo ajeno” y “esperar el subsidio del Estado”. Por su parte, si “la corrupción es la norma para ganar dinero” difícilmente “pueda existir el empresario emprendedor” que persigue “ganarse el favor del consumidor y no el favor del funcionario de turno para que otorgue algún privilegio, subsidio o protección para frenar la competencia”. [...] 

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martes, 4 de marzo de 2014

Mito económico (Página/12-Cash): De Yrigoyen a Kirchner.

Populismo e inflación.

Por Andrés Asiain y Lorena Putero

A lo largo de nuestra historia, los economistas ortodoxos no han dudado en señalar a los gobiernos populares como los causantes de la inflación, en su tendencia a emitir moneda para financiar gastos con los que satisfacer las demandas sociales. Desde la vereda opuesta, los estructuralistas han rechazado esas explicaciones simplistas, brindando explicaciones alternativas en cada período histórico. Por ejemplo, mientras que en la actualidad los monetaristas responsabilizan del alza de los precios a la emisión monetaria del “populismo K”, desde la tribuna estructuralista les responden que el alza de los precios se explica por el impulso que dio el aumento del precio de los alimentos entre 2006 y 2008 (promovido por el alza mundial de las materias primas y el desabastecimiento patronal local), a la tradicional puja distributiva que se manifiesta en aumentos secuenciales de salarios, precios y tipo de cambio.
También en los años ochenta, ambas escuelas diferían sobre las causas de las elevadas tasas de inflación coronadas por la híper. Para los ortodoxos que añoraban la dictadura militar, era generada por el “populista” de Alfonsín que, para ganar elecciones, emitía sin control sosteniendo ineficientes empresas estatales y elevados salarios públicos. Desde el campo heterodoxo se sostenía que la inflación era el resultado del déficit estructural de las cuentas externas provocado por la deuda contraída por la dictadura, en un contexto internacional de bajos precios de las exportaciones y fuga de capitales. La consecuente devaluación permanente de la moneda tendía a acelerar las remarcaciones de precios que arrastraban una inercia inflacionaria del ciento por ciento como piso desde los tiempos del Rodrigazo.

Mito completo: De Yrigoyen a Kirchner.