Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

Visitas en total

Buscar dentro de la página:

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta antiinflacionario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta antiinflacionario. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de octubre de 2014

Mito económico (Página12-Cash): El plan de ajuste de economistas ortodoxos.

"Duro, sólido y creíble".
Por Andrés Asiain.

En una reciente nota publicada en el diario La Nación, un economista ultraortodoxo plantea al “cepo cambiario de octubre de 2011” como “una nueva y enésima ruptura del derecho de propiedad (el derecho de la gente a atesorar dólares)”. Esa medida habría generado “un contexto de gran desconfianza” por el que “la gente comenzó a dolarizar lo poco o mucho de su patrimonio”. El mediático economista liberal propone como única alternativa para terminar con las presiones cambiarias que jaquean a la economía nacional: “Un plan antiinflacionario de ajuste monetario y del gasto público que sea duro, sólido y creíble”. Ese plan opositor ya cuenta con la venia del sindicalista Hugo Moyano, quien manifestó su predisposición a acompañar con “responsabilidad el futuro gobierno” que “como van las cosas, va a tener que producir ajustes muy duros”.
Más allá del particular constitucionalismo de ese economista que equipara el derecho de propiedad con una política de desregulación cambiaria, en su análisis pasa por alto que la dolarización del patrimonio de “la gente” anticipó temporalmente al “cepo”. Fue justamente la masiva fuga de capitales que superaba los 3000 millones de dólares mensuales en septiembre de 2011 y acumulaba unos 79.000 millones de dólares desde su comienzo en 2007 la que motivó la imposición de restricciones a la compra de dólares. Se puede estar de acuerdo o no con la medida debatiendo su efectividad para terminar con la corrida, pero no se la puede responsabilizar de ser impulsora de un hecho que la antecedió y justificó. Ese error de diagnóstico, puede llevar a sugerir que la incertidumbre cambiaria y la fuga de capitales podrían solucionarse levantando el “cepo”. Por el contrario, el resultado más probable de semejante medida sería acelerar la pérdida de reservas derivando en una suba descontrolada del dólar oficial de consecuencias desestabilizadoras.

martes, 15 de octubre de 2013

Mito económico (Página/12-Cash): Plan antiinflacionario.

Crear una comisión.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero 

Al general Perón le atribuyen una gran cantidad de frases que constituyen un refranero indispensable para interpretar ciertas verdades básicas de la vida política nacional. Una de ellas reza que lo mejor “para que una investigación no avance es crear una comisión”. La misma hacía referencia a las comisiones que se habían constituido para investigar notorios casos de corrupción en tiempos de la Década Infame, como la que indagó la evasión impositiva y subfacturación de exportaciones de los frigoríficos, cuyo afán por alcanzar la verdad quedó silenciado a los tiros en pleno Congreso Nacional. El proverbio del general indica que crear una comisión es una típica gambeta política para eludir un asunto espinoso, presentándose ante la opinión pública como comprometido con el mismo mientras se lo confina al letargo de una comisión inoperante.
Inspiradas en aquel refrán parecen estar varias de las propuestas de política económica del intendente municipal y candidato a legislador nacional Sergio Massa que se encuentran publicadas en: frenterenovador.org.ar/sumar/ inflacion/. Intimado por sus competidores a formular las políticas concretas con que piensa combatir la “inseguridad inflacionaria” (tal como gusta denominar el incremento general de los precios) y descartada la colocación de cámaras de seguridad por su ya extendido uso en los puestos comerciales, el candidato propone tres leyes “para terminar con la inflación”.
La primera de ellas es crear una “Agencia nacional de estadísticas y censos” en reemplazo del Indec. Vale señalar que, de resultar exitosa, la propuesta permitirá conocer con mayor precisión el nivel de inflación, hecho que no implica la solución del problema. En palabras simples, una cosa es medir la inflación y otra, combatirla. Pasemos entonces de la cuestión estadística a la de propuestas de política económica que deberían encontrarse en los restantes proyectos de ley. La segunda propuesta es crear un “Consejo de Inversión y Desarrollo Nacional” compuesto por ministros de diversas áreas con atribución de “concertar entre sí la constitución de comisiones especiales para el estudio de determinados asuntos” (artículo 7), de donde saldrían las propuestas no formuladas para alcanzar objetivos de empleo, producción y precios. La tercera propuesta no formula medidas concretas “para terminar con la inflación”, ya que plantea crear un “Area de reducción de la inflación” en la Defensoría del Pueblo que proponga cómo hacerlo. Habría que consultar al abogado Anselmo Sella, adjunto a cargo de la defensoría, si está al tanto de que Massa descargó sobre él la responsabilidad de formular el plan antiinflacionario del Frente Renovador.

Mito completo: Plan antiinflacionario.

lunes, 6 de mayo de 2013

En Infobae: Debate sobre el dólar y la devaluación.

Economistas consultados por Infobae señalaron que se necesitan medidas para recobrar la confianza en la política económica. Desde el oficialismo rechazaron devaluar. El dólar libre se vendió cerca de los $10.
El dólar libre escaló con fuerza en la última jornada de la semana que dio inicio a mayo. La divisa en el mercado paralelo abrió con una suba de 10 centavos hasta los $9,73, rápidamente se disparó hasta los 9,98 pesos a las dos de la tarde, y luego moderó la suba para cerrar en 9,88 pesos. Con todo, el dólar llegó a un récord histórico y se ubicó a dos centavos de los 10 pesos.
Por su parte, el dólar oficial avanzó tan sólo un centavo y llegó a los $5,20, por lo que la brecha cambiaria ya se ubica en el 90 por ciento. En este contexto, economistas consultados por Infobae se refirieron a la escalada de la divisa informal y su influencia en la economía real. Por un lado, economistas ortodoxos postularon la necesidad de iniciativas que sirvan para recuperar la confianza en la política económica, que incluyan un plan antiinflacionario y control al exceso del gasto público. Del lado del oficialismo, rechazaron una devaluación abrupta que degradaría los salarios, aunque reconocieron la falta de instrumentos de ahorro que desincentiven el interés por el dólar.
Claudio Loser, economista y ex ejecutivo del FMI, dijo a Infobae que el "atractivo del dólar" no se centra sólo en preservar el valor real de los activos en un contexto con inflación, sino también "protegerlo respecto de medidas arbitrarias, que pueden llegar incluso a la expropiación". Claudio Loser, economista y ex ejecutivo del FMI, dijo a Infobae que el "atractivo del dólar" no se centra sólo en preservar el valor real de los activos en un contexto con inflación, sino también "protegerlo respecto de medidas arbitrarias, que pueden llegar incluso a la expropiación".
La aplicación de las restricciones cambiarias para detener la fuga de capitales es lo que defendió Ernesto Mattos, economista de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y docente de la UBA: “Si hubiéramos pensado en libertad cambiaria, se hubieran ido del Banco Central 18.000 millones de dólares. ¿Y eso cómo impactaría en el tipo de cambio? Nos llevaría a tener que forzar una devaluación”. "Hay todo un lobby de sectores exportadores para devaluar 30 ó 40 por ciento. Y las comercializadoras y los productores están esperando esa devaluación. Lo que no se dan cuenta es que esa devaluación impacta directamente sobre el salario del trabajador. A un trabajador que gana $6.000 le aplicás una devaluación de 40% y se le van casi $2.000 de salario. ¿Cómo se puede pensar que se puede salir de esta desaceleración que tuvimos en 2012 con salarios bajos, que afecta la demanda agregada y el consumo?", cuestionó Mattos.



lunes, 8 de abril de 2013

Mito económico (Págin12/Cash): Inflación por alza salarial.

La relación capital-trabajo y el aumento de los precios.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero.

Cada vez que se discuten aumentos de salarios en las paritarias se oyen voces que advierten sobre su impacto en los precios, señalando al trabajador como responsable por la inflación. De tal diagnóstico derivan una determinada propuesta estabilizadora: hay que parar las alzas de salarios para frenar los incrementos de precios. Sin embargo, los aumentos de salarios generan subas de los costos, no de los precios. Entre ambos, hay una decisión empresarial de traslado de costos a precios para mantener el margen de ganancias. En ese sentido, el empresario actúa de la misma forma que el trabajador, incrementando su ingreso nominal para mantenerlo en términos reales. Señalar a uno invisibilizando al otro es tomar partido por una de las partes en la vieja lucha entre el capital y el trabajo.
Por otro lado, los aumentos de salarios intentan recuperar la pérdida de poder de compra que ocasionó la suba previa de los precios. Al respecto, plantear si los salarios o los precios aumentaron primero se parece en mucho al inconcluso debate sobre quién fue primero, el huevo o la gallina. Más útil es discutir cómo se van a determinar a futuro, lo que implica debatir cómo se va a distribuir el ingreso. Quienes proponen congelar salarios sin intervenir sobre los precios están proponiendo bajar la inflación a costa de una baja del salario real de los trabajadores. Esta política tiene pocas chances de prosperar, dado el elevado nivel de empleo y la fortaleza de las organizaciones sindicales. Es por ello que quienes las proponen lo hacen en el marco de un “plan integral antiinflacionario” que incluye cierta dosis de ajuste, apertura y represión, como mecanismos de persuasión.