Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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lunes, 26 de junio de 2017

En Página 12: "Presión asfixiante"

Por Andrés Asiain

"La reforma tributaria para reducir los impuestos que “asfixian” a la actividad privada se encuentra en la agenda post-electoral del gobierno. De acuerdo al relato oficial, las elevadas cargas tributarias le quitan recursos a las empresas. Además, el elevado costo impositivo encarece los productos nacionales y los torna poco competitivos. Por ello, la baja de impuestos permitiría a las empresas contar con más recursos para invertir. Además, los menores costos impositivos le brindarían mayor competitividad permitiendo aumentar sus ventas en el mercado interno e internacional. La consecuente expansión de la actividad privada mejoraría la recaudación, compensando la reducción de las cargas y evitando drásticos ajustes en el gasto social." [...]

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domingo, 7 de mayo de 2017

En Página 12: "Consumo y progreso"


La Nación publicó el artículo “el mito del consumo como llave del progreso económico” que sostiene que en las economías nacionales así como en una familia hay que “primero producir (trabajar) para luego poder gastar”, por lo que el consumo no podría ser el motor del crecimiento. Para reafirmar su hipótesis, se recomienda mirar el Valor Bruto de Producción (VBP) de las economías, más que el Producto Interno Bruto (PIB), motivo que llevó “recientemente al Bureau of Economic Analysis de los Estados Unidos” a “publicar una nueva estadística, el Gross Output”. Si se considera el VBP, el “consumo representa el 20 por ciento de la economía real, no el 60 o el 70 por ciento” que surge de compararlo con el PIB. “La inversión, por el contrario, representa más del 60 por ciento del VBP”, en lugar del 19 por ciento en relación al PIB que señaló el Indec para 2016. De todo ello, se concluye “que es la inversión la principal variable en la producción, y es entonces allí donde debemos colocar el esfuerzo de la política económica, ofreciendo los incentivos adecuados”. [...]

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lunes, 5 de diciembre de 2016

En Página 12: Déficit e inversión"

Por Andrés Asiain

El General Perón sostenía que la única verdad es la realidad. Pero si los hechos son testarudos, mucho más lo son los economistas ortodoxos que, falseando al falsacionismo popperiano, mantienen inquebrantable su fe en el liberalismo económico aun cuando a un año del fin del populismo, una sequía ocupó el lugar de la pronosticada lluvia de inversiones. Es que siempre habrá una hipótesis auxiliar a la que achacarle la culpa para poder continuar sosteniendo su ideología contra el devenir terrenal. Una de ellas, de creciente peso entre los chimangos con pretensión de halcón que sobrevuelan la Casa de Gobierno, es el déficit público. [...]

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martes, 26 de julio de 2016

En Infobae: "Inflación, inversiones y mercado externo"

Por Ernesto Mattos

Los datos del mes de junio muestran una economía que no cambia su tendencia o que por lo menos se estabiliza con una inflación superior al 45 por ciento. Un dato de ella es la utilización de la inflación núcleo para mostrar una desaceleración del nivel general de precios. Pero dicha medición comenzó a entrar en contradicción, como lo muestra el informe del Invecq: "No sólo los datos de inflación esperada, sino también los de inflación actual muestran cierta estabilización de la variación mensual de precios, en torno a valores aún altos. La inflación núcleo de la Ciudad de Buenos Aires muestra también este comportamiento: fue de 3,3% en mayo y de 3,6% en junio. La cifra núcleo del Indec también: 2,7% y 3%, en respectivos meses". Como puede apreciarse, la desaceleración comienza a complicarse, teniendo en cuenta que en este tipo de medición "considerar 'transitorias' las alzas en las tarifas, combustibles o alimentos tiene implícita una teoría de la inflación". [...]

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domingo, 23 de agosto de 2015

En Cash - Página 12: "Fondos prestables"


La teoría de los fondos prestables señala que el ahorro constituye la base que financia las inversiones en una economía. Así, los inversores deben competir entre ellos por hacerse de esos fondos para poder realizar sus planes de negocios. De esa competencia por la utilización del ahorro social, se determina la tasa de interés que refleja por un lado el rendimiento de las inversiones y, por el otro, el premio a los ahorristas por abstenerse de consumir sus ingresos. Por su parte, una política monetaria expansiva sólo impulsará, en el mediano plazo, el nivel de general de los precios y la tasa de interés nominal, pero no tendrá influencia sobre el valor real de las inversiones, los ahorros y la tasa de interés que dependen de políticas que estimulen el ahorro o la productividad.

Frente a esa concepción, la heterodoxia señala que las inversiones no requieren de un ahorro previo, sino la existencia de oportunidades de negocios y de acceso al crédito para poder realizarlos. El ahorro social no es una condición previa para realizar inversiones sino su consecuencia, ya que las mismas ponen en actividad recursos productivos desempleados u ocupados en tareas de menor productividad, generando una nueva fuente de ingresos sobre la que se ahorra. Por ejemplo, si un empresario accede a un crédito para construir una fábrica, demandará materiales, maquinarias y mano de obra, incrementando el volumen de producción, empleo e ingresos de las empresas proveedoras. Sobre esos ingresos (diseminados a lo largo de diversos rubros económicos de acuerdo a los sucesivos gastos que desencadena), se genera el ahorro social equivalente a la inversión realizada. [...]

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lunes, 4 de mayo de 2015

En El Destape: "La inversión se recupera y en lo que va del año acumula una mejora de 1,4%"

Por Ernesto Mattos

"Como lo demuestra el caso HSBC: entre 2002-2007 se fueron como formación de activos externos del sector privado no financiero unos u$s 24.000 millones mientras que en el periodo 2008-2014 se fueron unos 76.000 millones de dólares. Lo que podría explicar la caída de 25% a 20% del PIB de la inversión en la argentina", sostiene Ernesto Mattos, economista del Centro de Investigación y Gestión de la Economía Solidaria y del Centro Cultural de Cooperación.

En este contexto, el rol del estado en algunos años se volvió clave y cubrió la falta de interés del sector privado. Las transferencias de capital que a partir del 2008 comienzan a ser de 1,5% del PIB cuando entre 2003-2008 no alcanzo el 1% del PIB. "El nivel de ahorro muestra una recuperación en los tres primeros trimestres de 2014 y la inversión privada mostró una recuperación y una leve caída. Pero lo números y los incentivos del Estado hacen prever que la inversión tendrá una recuperación durante el 2015", remarcó Mattos en diálogo con El Destape. Por lo menos en lo que va del año, los números así lo demuestran. [...]

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lunes, 13 de abril de 2015

En Página 12:" Triángulo económico"

Por Martín Burgos

A raíz de la firma de distintos acuerdos de cooperación bilateral durante la visita de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a China, se escucharon numerosas voces denunciando un “nuevo Pacto Roca-Runciman” en el cual el papel dominante ya no lo tendría el Reino Unido sino la República Popular China. Estas voces iban desde la izquierda más radical hasta los grandes grupos económicos, estos últimos embanderados bajo la consigna de la industria argentina y erigiéndose en sorprendentes antiimperialistas.

Más allá de las particularidades de la política argentina, existen datos objetivos sobre los cuales existe cierto consenso. El más importante es la consolidación de un patrón de comercio bilateral que se puede sintetizar en el intercambio de productos primarios por bienes industriales, con consecuencias negativas en términos de desindustrialización, de pérdida de empleo, de monocultivo agropecuario y con efectos ecológicos nocivos para nuestro país.

Asumidos estos datos, lo que debe discutirse es la caracterización de la relación sino-argentina, que suele apoyarse generalmente en un marco teórico donde el “extractivismo” y el “neodesarrollismo” vienen a aggiornar los clásicos sobre el imperialismo marxista, la teoría de la dependencia o del intercambio desigual.[...]

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martes, 29 de julio de 2014

En Infobae: El IDH confirma la efectividad del Estado asignando recursos.

Por Ernesto Mattos.

La estructura productiva argentina, si bien padece la restricción externa, tuvo espacios para el desarrollo económico y social. La cadena que pesa en torno a la insuficiencia de divisas producto de las clases sociales que fugan capitales o transfieren fondos al exterior dejó sin inversión privada a la economía nacional, de lo que se deduce que al final de cuentas fueron la regulación y la inversión pública las claves para el bienestar social.
La regulación del Estado en los espacios formales de trabajo, la inversión en infraestructura, modificación de leyes de la época de la dictadura cívico-militar, la recuperación de las AFJP, YPF y mayor participación estatal en grandes empresas ha evidenciado la efectividad del Estado asignando recursos. Aún así se podría comentar que el bienestar social no ha finalizado su tarea ni alcanzado a todos los sectores sociales. Por eso es importante poder tener una medición de cómo va evolucionando la economía nacional o como está el contexto regional.
Pero ¿qué es el IDH -Índice de Desarrollo Humano- o qué mide? El IDH es una medida resumen de la evaluación de progreso a largo plazo en tres dimensiones básicas: El indicador de una vida larga y saludable se mide por la esperanza de vida; el acceso al conocimiento se mide a través de la media de años de escolaridad para la población adulta y los años esperados de escolarización para los niños en edad de ingreso escolar; y el nivel de vida se mide por el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita expresado en dólares internacionales constantes de 2011, convertidos por la paridad del poder adquisitivo (PPA)[1]. El IDH está comprendido en un rango entre 0 y 1; cuanto más se aproxima a 1, mayor es el nivel de desarrollo humano.
Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) muestra que en América Latina se redujo la inequidad y aumentó el desarrollo humano aunque a un ritmo lento en comparación al período 2000-2008. Esta desaceleración del desarrollo humano es atribuible a la crisis financiera de 2008, según el informe. La propuesta del organismo es la creación de un Fondo Monetario Latinoamericano para evitar estas crisis financieras que afectaron a diferentes economías periféricas.
Por otro lado, el FMI publicó sus proyecciones para la región: el 2014 cerrará con un crecimiento económico del 2% y el 2015 la tasa de crecimiento será del 2,6%, similar al del año 2013 pero inferior al crecimiento del 2012 (2,9%). Para el caso argentino los resultados fueron los siguientes: El valor del IDH para el 2013 fue 0,808, posicionando al país, junto con Chile y Cuba, dentro de la categoría de muy alto desarrollo humano y en la posición 49 de los 187 países y territorios considerados. Entre 1980 y 2013, el valor de IDH de Argentina aumentó 0,665 a 0,801, un incremento de 21, 5 por ciento.

lunes, 5 de mayo de 2014

En el Centro Cultural E.S. Discepolo:



VIERNES 9 DE MAYO / 19 HS / C.C.E.S. DISCEPOLO
DEVELANDO ZONCERAS ECONÓMICAS
con Andrés Asiain*
  El pensamiento económico ortodoxo afirma ciertas “verdades” tal como si fueran cuestiones de sentido común. Leyes de la naturaleza tan imposibles de contrariar como la fuerza gravitatoria.
·       Hay que bajar los impuestos y eliminar regulaciones para que aumente la inversión.
·       Hay que generar un clima de confianza para que ingresen capitales externos que permitan el crecimiento de la economía.
·       El Estado debe reducir sus gastos y emitir menos para que disminuya la inflación.
 Estas y tantas otras son “sentencias inapelables” de cuya verosimilitud se acaba por convencer la gente a fuerza de escucharlas. En realidad, todas ellas encubren y procuran preservar los intereses de los grupos económicamente dominantes.
  A la manera de don Arturo Jauretche, es preciso develar estas “zonceras económicas” para precavernos de caer en sus repetidas trampas.
Los esperamos
*Andrés Asiain es economista. Se desempeña como profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, en la Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche y es director del  Centro de Estudios Económicos Scalabrini Ortiz. Es columnista habitual –junto con Lorena Putero– del suplemento Cash de Página 12.


Centro Cultural E. S. Discépolo

www.discepolo.org.ar
Pasaje R. Rivarola 154 (CABA)
4 372 2358

lunes, 6 de enero de 2014

En el Suple-Eco (Tiempo Argentino): Déficit fiscal: 30 años de democracia.

Para muchos economistas tanto la emisión como el déficit fiscal han sido los culpables no sólo de la inflación galopante sino también de todos los males argentinos. 

Por Ernesto Mattos.

En el periodo de convertibilidad el déficit fiscal como porcentaje del PIB, fue en promedio, superior al -2,6%, con picos del -5,6% en el año 2001. De ello se desprende una pregunta ¿Cómo podría convivir un déficit por encima de los -3% con una tasas anuales de inflación casi nulas? Será que la simple causalidad se refutaba por si misma.
De 21 de los 30 años la Argentina ha convivido con déficit fiscal, salvo en dos ocasiones: un año de superávit fiscal (1993) y seis (2003-2010); los años posteriores a 2008 muestran una fuerte reducción de superávit fiscal hasta el año 2011 (-1,7%), 2012 (-1,2%) y 2013 (-2,2%) que son negativos. Pero estos saldos negativos coinciden con un momento crítico del sistema capitalista que hizo implosión en 2008. En este sentido el efecto indirecto de la crisis no afectó en demasía el desenvolvimiento económico argentino, pero sí se hizo necesaria una fuerte inversión pública y una contención social (subsidios sociales y económicos) que tuvieron como consecuencia mantener una tasa de desocupación, finalizando el 2013, del 6,8%. 

Nota de opinión completa: Déficit fiscal: 30 años de democracia.

lunes, 7 de octubre de 2013

Mito económico (Página/12-Cash): Investigación y Desarrollo.

Empresarios innovadores.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

Una de las críticas que se le suele realizar al empresariado local es su escaso espíritu innovador. A diferencia de los empresarios exitosos de otros países, el hombre de negocios de la Argentina rehúye la inversión en investigación y de-sarrollo de nuevas tecnologías y, a veces, hasta la mera inversión reproductiva, prefiriendo especular con divisas o propiedades. La falta de empresarios schumpeterianos sería una de las causas de la baja productividad de la economía nacional, atentando contra las posibilidades del desarrollo económico.
Un primer punto a desmitificar es que el espíritu innovador del empresariado de los países poderosos parece haber sido exagerado. En el reciente libro El Estado empresario, la economista Mariana Mazzucato relativiza el papel del empresariado privado norteamericano en las últimas grandes innovaciones tecnológicas. Allí indica que el desarrollo de Internet, el GPS, el reconocimiento de voz, la pantalla táctil o el lenguaje htlm fueron realizados o financiados por el Estado.
La mayor parte de esas innovaciones son el resultado de programas de investigación vinculados con el aparato militar norteamericano, donde el Estado suele poner los fondos para financiar un gran número de instituciones públicas y privadas dedicadas a la investigación y el desarrollo. La aplicación comercial suele ser la última etapa del programa, donde las empresas innovadoras aprovechan el fruto de la inversión pública para capitalizarlo como ganancias privadas.
 

lunes, 30 de septiembre de 2013

Mito económico (Página/12-Cash): Utilización del excedente económico.

Invertir en ladrillos.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

La inversión en ladrillos ha sido, junto a la compra de divisas, la forma predominante de utilización del excedente económico por parte de los sectores de más altos ingresos de nuestra sociedad. Frente a los daños colaterales que provoca la compra de dólares sobre la economía nacional, la adquisición de propiedades surge como una alternativa ventajosa que impulsa la actividad de la construcción con sus consabidos impactos multiplicadores sobre la actividad económica y el empleo. Basados en la experiencia de la devaluación de 2002 y la posterior oleada de adquisición de propiedades a precio de remate por quienes habían acumulado divisas en la agonía de la convertibilidad, no falta quien proponga imitar esa experiencia para atraer los dólares de los argentinos en el exterior hacia el mercado inmobiliario. Frente a semejantes planteos, vale la pena analizar algunas repercusiones de la inversión en ladrillos que no suele mencionarse.
Los últimos diez años de fuertes inversiones inmobiliarias, por parte de sectores de elevados ingresos, han generado un alza en el precio de las propiedades que ha superado la mejora de los ingresos de la mayoría trabajadora. A modo de ejemplo, mientras que en el 2001 se precisaban 74 salarios del sector privado registrado para comprar un departamento de 70 metros cuadrados en un barrio de clase media de la Ciudad de Buenos Aires, a comienzos de 2013, la cantidad de salarios requerida ascendía a 164. El incremento de la relación precio vivienda-salario no es muy diferente en otros distritos del país, incluso en zonas tradicionales de vivienda popular actualmente en competencia por la tierra con emprendimientos para sectores acomodados tipo country. La consecuente imposibilidad del trabajador de acceder a un crédito hipotecario, donde las cuotas superarían ampliamente el límite del 30 por ciento del ingreso familiar, lo lleva a transformarse en inquilino. El esfuerzo estatal de construcción de viviendas populares y de otorgamiento de créditos a tasas subsidiadas (Pro.Cre.Ar) se ve contrarrestado por esas fuerzas excluyentes del mercado.

Entrevista en Tiempo Argentino: Reducir el peso de los rentistas.

Al economista Andrés Asiain.

Cuál es la principal eje a tomar en consideración en materia de competitividad de la producción local? 
–Hay una cuestión muy importante a tener en cuenta en relación a la competitividad, sin descargar para ello el peso en los salarios, y es que en la Argentina en los últimos años creció notablemente el valor de las propiedades urbanas y rurales, lo que impacta en la estructura de costos del comercio, en la producción y distribución de alimentos, alquileres de oficinas, gastos comerciales y salarios. La desregulación en los arriendos y alquileres terminó generando un incremento de costos a favor de los rentistas del campo y de la ciudad en desmedro de la producción y el salario. Considero que avanzar en este sentido puede ser una fuente de competitividad para la producción y el comercio local. 
–¿Qué papel tendría una mayor inversión del sector privado en términos de lograr una mayor competitividad internacional?  –No comparto la visión de que los empresarios vayan a hacer un boom de competitividad pegando saltos de productividad. Aplican tecnologías, pero para hacer un salto tecnológico es más difícil. Son muy pocos los países que desarrollan nuevas tecnologías y así ganan mayor competitividad, y la Argentina tiene que competir con China que tiene una escala más grande de producción y mano de obra muy barata. Plantear que el empresariado argentino tiene que hacer un salto mágico de competitividad me parece un disparate.

Entrevista completa: Reducir el peso de los rentistas.

lunes, 10 de junio de 2013

En Tiempo Argentino: Brasil vuelve a retomar el sendero de las clásicas recetas ortodaxas.

Por Agustin Crivelli.

Después de poco más de año y medio de una baja sostenida en las tasas de interés (donde la tasa de referencia pasó de 12,5% al 7,25%), las dos últimas subas de la tasa Selic parecen indicar que Brasil vuelve a retomar el sendero de las clásicas recetas ortodoxas a las que nos tiene acostumbrados.
Esta modificación responde básicamente al esquema de metas de inflación con el que se ha venido manejando la economía brasileña en la última década, donde ante los datos de una inflación anualizada superior al tope fijado por el Banco Central, este decide elevar las tasa de interés.
En los últimos años Brasil viene sufriendo una fuerte desaceleración en el crecimiento de su economía (7,5% en 2010, 2,7% en 2011, 0,9% en 2012 y el primer trimestre de este año creció 0,6%, lo mismo que el último trimestre del año pasado). A pesar de esto, el esquema elegido es netamente procíclico, donde el incremento de la tasa de interés presiona aun más sobre la apreciación cambiaria (al atraer más capitales desde el exterior), al mismo tiempo que desestimula la inversión productiva. 
 

miércoles, 8 de mayo de 2013

En Telam: II Opinión sobre el blanqueo de capitales.

El economista Ernesto Mattos, del Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas (CEMOP) y la Jauretche, juzgó que el certificado inmobiliario propuesto por el gobierno nacional permitirá reactivar la actividad de la construcción, al ingresar fondos que permanecían por fuera de los circuitos económicos formales. 
Mattos sostuvo también que el Bono Argentino para el Desarrollo (BADE), orientado a financiar al sector energético, resulta una opción de menor costo para el Estado que una hipotética toma de recursos de fuentes privadas externas. 
El experto rechazó además, en declaraciones a Télam, los posicionamientos de economistas que propician una mega devaluación del peso y una reducción del gasto público, que sólo conducirían a una mayor inflación, con claros efectos recesivos. La única forma de salir de la desaceleración económica es con más inversión y gasto estatales; no se reactiva bajando salarios o congelando partidas presupuestarias, como proponen algunos opositores, preocupados por un déficit fiscal que hoy se ubica en estándares mundiales y es prácticamente la mitad de gran parte de los países desarrollados, afirmó Mattos.
Nota completa: Blanqueo de capitales.

viernes, 5 de abril de 2013

Entrevista de la Agencia Paco Urondo: "Los bancos se tiraron a la plancha financiando sólo tarjetas de crédito".

Entrevista con el economista del CEMOP, Ernesto Mattos. "Es ínfimo lo que pagan los bancos en ganancias con los márgenes de rentabilidad de estos años", señaló.

Agencia Paco Urondo: Hace poco se conoció un informe del Banco Central y Ámbito Financiero hizo un relevamiento según el cual, entre bancos y casas de cambio, había tenido un rentabilidad aproximada de 20 mil millones y de ese total, una aproximación de 10 mil millones quedaba para el Estado en concepto de impuesto a las ganancias ¿Estos datos son así?
 
Ernesto Mattos: En concepto de impuesto a las ganancias el aporto fue en 2012 de 9 mil millones. Lo que quedó de rentabilidad del sector financiero fue 19 mil millones de pesos. Lo que hicieron fue restarle a la utilidad bruta el impuesto a las ganancias. Lo que no dijeron fue que la utilidad neta del sistema financiero fue de 19 mil millones de pesos. Si no se hubiera cobrado impuesto a las ganancias, el sector hubiese tenido una rentabilidad de 28 mil millones de pesos en el año 2012. Están trastocando lo que es antes y después del impuesto a las ganancias.

APU: Hay una trampa, 19 mil es la ganancia entonces…
EM: La rentabilidad del sistema financiero. 
APU: Cuando decís sistema financiero, ¿A quiénes incluís?
EM: Bancos privados, bancos extranjeros, nacionales, extranjeros privados y casas de cambio
APU: Entonces no pagan la mitad en impuesto a las ganancias como decía la nota de Ámbito Financiero
EM: La utilidad bruta antes del impuesto habrá sido 28 mil millones de pesos. Después de pasar impuesto a las ganancias, que fue 9 mil millones de pesos, les quedó como rentabilidad de todo el sistema en su conjunto 19 mil millones de pesos.
Hoy, la rentabilidad económica en el sistema financiero te da: por un peso invertido en el sistema, 25 centavos. Es decir, en porcentajes una inversión te da 25% de rentabilidad. En el 2002 vos ponías un peso y perdías 80 centavos. O sea que invertir en ese momento implicaba una pérdida del 80% de tu inversión. Se recuperó $1.10 en 10 años de crecimiento económico.

martes, 2 de abril de 2013

Mito económico (Página12/Cash): Sin ahorro no hay inversión.

REFLEXIONES SOBRE CONSUMO Y CREDITO 
Por Andres Asiain y Lorena Putero

Suele escucharse que para invertir, primero hay que ahorrar. Este principio, que pareciera aplicarse tanto a una empresa como a un país, es utilizado para analizar críticamente la situación de la economía argentina en los últimos años. Austeros comentaristas señalan que la vigencia de tasas de interés por debajo de la inflación estimula el consumo sin permitir el ahorro y, de esa manera, “no hay con qué invertir”. ¡Basta de consumo, es tiempo de ahorro e inversión!, sería la máxima para evitar un futuro ruinoso para nuestros hijos.
Como punto de partida para analizar la validez del mito, comencemos señalando que un empresario individual puede invertir sin haber ahorrado. Para ello basta con que pueda acceder a un crédito. Al respecto, el economista austríaco Joseph Schumpeter señalaba que “el talento de la vida económica cabalga sobre el corcel de sus deudas”. En ese sentido, la necesidad de financiar las inversiones con las propias ganancias es síntoma de un sistema financiero que no funciona correctamente y raciona el crédito a quien debería ser su destinatario por excelencia: el empresario. La solución difícilmente pase por incrementar el costo financiero de las empresas aumentando la tasa de interés, pero bien puede pasar por una mayor regulación del Estado, creando y direccionando el crédito hacia proyectos productivos de inversión.
Se objetará que para que un empresario se endeude, alguien debe haber ahorrado. Por lo que, si analizamos la economía en su conjunto: para invertir, primero hay que ahorrar. Pero lo cierto es que vivimos en una economía monetaria, donde los bancos (públicos y privados) crean dinero y generan créditos. Con ese dinero, el empresario puede contratar trabajadores desocupados o empleados en sectores informales de baja productividad, demandar ladrillos y maquinarias a empresas que gozan de capacidad ociosa (o que la amplían mediante inversiones) para montar, por ejemplo, una fábrica de zapatos. De esa manera, es la inversión la que genera el ahorro, ya que la nueva fábrica es producción no consumida, esto es, ahorro.

sábado, 22 de septiembre de 2012

En Tiempo Argentino. Presupuesto: un homenaje a Manuel Belgrano.

Por Ernesto Mattos*
 
El gobierno nacional presentó el Presupuesto 2013 para su deliberación en el Congreso de la Nación, como lo hace cada año en el mes de septiembre. En esta oportunidad, en un contexto global recesivo y donde los países centrales están aplicando programas de ajuste para solucionar sus problemas económicos, y el Banco Central Europeo implementando un paquete de ajuste fiscal que sólo beneficia al sistema financiero, sin lograr disminuir la desocupación, que alcanza el 11,3% (25 millones de personas). El otro país central, Estados Unidos, promulgó una ley que limita el gasto público durante una década para lograr un ahorro de 2 billones de dólares, pretendiendo paradójicamente reducir su tasa de desocupación que ronda el 8,2% (12,5 millones de personas).
En tiempo y forma se presenta este Presupuesto 2013 que tiene en líneas generales los siguientes objetivos: mantener los niveles de inversión pública y privada, el sostenimiento de la demanda agregada, fortalecer el mercado interno, preservar los puestos de trabajo y los salarios reales, estimular la inclusión social y movilidad previsional, el desarrollo integral y la competitividad de la industria nacional, y la inversión en salud, educación, ciencia y tecnología, entre otras prioridades . 
 
*Docente de la Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche.
 

lunes, 13 de agosto de 2012

En Tiempo Argentino: Dice que no hay fondos, pero Macri ya recibió 483 millones de la soja.

El gobierno nacional le giró a la Ciudad una cifra millonaria por el Fondo Federal Solidario. El dinero debería utilizarse para obras. En medio de la polémica generada por las maniobras del gobierno de Mauricio Macri para desligarse de la responsabilidad del transporte subterráneo de pasajeros, el Estado porteño recaudó $ 483 millones en concepto de retenciones a las exportaciones de soja, según un informe del Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas (CEMOP).    
El documento firmado por el economista e investigador de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, Ernesto Mattos, pone énfasis en el contexto mundial y en el precio internacional de la oleaginosa para dar cuenta de la magnitud del beneficio: "Dado el comienzo de la crisis internacional y el alza de los precios de la soja, el FFS ha ido en crecimiento", señala el informe. Mientras que el FFS "desde abril hasta diciembre de 2009 alcanzó $ 2941 millones", en los cuatro primeros meses de este año "alcanzó los $ 2600 millones", el 90% de lo recaudado en todo 2009.
Según Mattos, si se suman al número los datos de junio, "con la soja a U$S 644 por tonelada" la CABA acumuló en el año unos $ 526 millones. "Como es conocido –afirma el economista en su trabajo– este FFS se financia con los derechos de exportación aplicados al producto soja y derivados."
La Ciudad de Buenos Aires continúa el argumento del investigador, no produce soja y ocupa, en la región pampeana, el cuarto lugar, con $ 483 millones recaudados. Mientras sucede esto, la provincia de La Pampa, una de las que más soja produce, acumula ingresos por debajo de la CABA, con $ 367 millones.
Matos aludió a las declaraciones de Mauricio Macri cuando se preguntó si "al no tener la maquinita" ni "Ciccone" el gobierno porteño echó mano a los fondos del FFS para "financiar obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial en ámbitos urbanos o rurales".

Nota completa descargar aquí: Dice que no hay fondos, pero Macri ya recibió 483 millones de la soja.

martes, 17 de julio de 2012

En Tiempo Argentino: La fortuna y la virtud no se coparticipación.


Por Rodrigo Lopez.

Una de las virtudes de la economía argentina durante el kirchnerismo fue el superávit fiscal, que se mantuvo por encima de la línea de flotación por el período más extenso que recuerden las estadísticas.
Sin embargo, algunos analistas siguen ladrándole al gasto público como si la economía fuera la misma deficitaria de la década del noventa. El pozo de aire del déficit primario del último trimestre de 2011 les dio vela y se pensaron que estaban en un entierro. Los datos para 2012 ya mostraron la recuperación del superávit. ¿Qué pasó?
No es cierto que hubo un aumento del "gasto público". El gasto operativo del Estado se mantuvo en sus niveles. La única partida que alzó la cabeza (y el cuerpo) fueron los intereses. Coincidieron un fenómeno estacional con uno excepcional: en el cuarto trimestre, que es siempre el más bravo, se afrontó un gasto en concepto de intereses en moneda extranjera, que pasó de 1479 millones de pesos a 12.347 millones de pesos, para bajar en 2012 a un habitual 2163 millones trimestral. Sin embargo, los analistas mezclan todo y aprovechan para pedir un recorte a las remuneraciones y el gasto social en general.
El gobierno no hace ruido con las cuentas fiscales, hace política económica. Utiliza el gasto como medida anticíclica para enfrentar los efectos de la crisis internacional, como en 2009, y para redistribuir el ingreso por los canales invisibles pero bien palpables que son las transferencias.
En los últimos años las transferencias corrientes vienen arriba de los 30 mil millones de pesos por trimestre (con una fiebre de 38 a fines del 2011). La mayor parte de estas erogaciones van al sector privado, siendo uno de los principales rubros los subsidios a las tarifas de los servicios públicos, en especial la energía eléctrica. El gobierno ya tomó unas primeras medidas, quitando el beneficio a la franja de billetera más gruesa identificada por la zona de residencia, e invitando al resto a ejercer conciencia cívica optando por la renuncia. El nuevo coletazo de la crisis mundial parece haber parado las quitas, priorizando la equidad y la demanda agregada.
El resultado financiero, que incluye los gastos en IRD (inversión real directa) y transferencias de capital, terminaron de dar esa foto deficitaria de fines de 2011. Algunos dijeron que era la caja de obra pública para ganar las elecciones. Es cierto que en el tercer trimestre la IRD había crecido un 72% y las transferencias de capital un 30%, pero tras una leve caída, la IRD es aun hoy un 50% más alta que hace un año atrás, y las transferencias de capital a las provincias un 35% más altas. ¿De qué se quejan? La coparticipación gotea de forma directa, y el barullo provincial da cuenta del estancamiento de los ingresos tributarios nacionales desde 2011 (IVA y ganancias) como parte de la crisis. Con el nuevo precio de la soja, la suerte (“fortuna”, en la jerga de Maquiavelo) cayó del lado de Nación, la virtud ya la tenía.