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La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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lunes, 27 de enero de 2014

En La Gaceta (Tucumán). Economía: Los industriales concentrados apuestan a disputar el cambio ante una mejor distribución del ingreso.

 
Por Ernesto Mattos.
 
Hubo dos momentos históricos en la Argentina del siglo XX que tienen relación con la puja distributiva: la mejora distributiva del primer peronismo tuvo como consecuencia la reacción de los sectores exportadores, la oligarquía y las fracciones del capital nacional que se expresaron en el golpe de 1955; el segundo momento de mejora en la distribución del ingreso ocurrió en 1974 y fue revertida por la política económica de la dictadura cívico-militar de 1976-1983.
Si bien ambos momentos tienen sus particularidades histórica, el contexto actual tiene un común denominador con los anteriores: son los industriales (concentrados) y sectores exportadores (sojeros y comercializadoras de granos) que apuestan a disputar el tipo de cambio, ante una nueva recuperación y mejor distribución del ingreso que hoy tiene la Argentina.
Keynes advertía sobre las decisiones del empresariado ante una fase de crecimiento económico: invierten en lo productivo o en lo financiero.
La primera opción podría generar una mayor producción de mercancías para abastecer al mercado interno y al externo y, a su vez, podría contener el alza de precios. En tanto, la segunda alternativa es meramente especulación financiera, que, en el caso argentino, es comprar dólares y esperar una devaluación, o en menor cuantía especular en la bolsa; todo depende de los márgenes de rentabilidad. Esto último lo afirmó el presidente de la Sociedad Rural Argentina, que optó por decir: “conviene más especular con la inflación y el dólar que producir”.
Esta opción nos dejaría con menos mercancías para el consumo interno, pero que se complementaría con una mayor importación de productos. Por consiguiente, el stockeo y la especulación fueron la herramienta de algunos sectores económicos concentrados durante el 2013. Un ejemplo: las importaciones que aumentaron durante 2013 (bienes intermedios, consumo y accesorios de capital) en consonancia con los permisos de importación diarios, que pasaron de 5.000 a 15.000. Mientras que en 2013, en comparación con 2013, las exportaciones crecieron un 3%, las importaciones lo hicieron en un 8%. Algunos números de la industria manufacturera confirman lo anterior y, en 2013, en comparación con 2012, la actividad se comportó así: industria alimenticia -1,1%, por composición: molienda y oleaginosas -5,6%, yerba mate y té -5,3% y lácteos -1,9%; industria textil -0,8, por composición: fibras sintéticas y artificiales -13,2 y tejidos -1,9; Edición e impresión -6,1 (productos editoriales e imprentas); y el bloque de productos químicos, de caucho y plástico se mantuvo sin variaciones, en cambio los sectores automotriz y los insumos asociados a la construcción mostraron crecimientos del 3,7% y 6,2%, respectivamente.
 

lunes, 20 de enero de 2014

El mito económico (Página/12-Cash): Salarios, Ganancias y Crecimiento Económico.

Tasa natural de desempleo.
 
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

El saber económico convencional suele señalar que existe una “tasa natural de desempleo”, que en el lenguaje matemático y británico de los manuales y papers es presentado como NU (por las iniciales de Natural Unenployment). La misma estaría dada por la negociación libre entre empresarios y trabajadores, que permitiría fijar un nivel de salario real al que “todo aquel que quiera trabajar puede hacerlo”. De esa manera, quienes no trabajan a ese salario de mercado es porque no quieren hacerlo y prefieren quedarse en su casa tomando mate y viendo la tele, hecho que se califica como desempleo voluntario y que conforma su tasa natural.
Si un sindicato intenta subir los salarios por encima del nivel de mercado, la respuesta empresarial será una remarcación de precios que vuelva el salario real a su nivel natural. Si los controles de precios o la competencia externa le impiden trasladar los aumentos de salarios a precios, la respuesta empresarial será contratar menos trabajadores o hacerlo informalmente, siendo el resultado de la presión sindical la generación de desempleo o informalidad.
La tasa natural de desempleo constituye un límite infranqueable también para las políticas que buscan estimular el crecimiento de la actividad económica. Si se lleva esa variable por debajo de su nivel natural, sólo logran acelerar los reclamos salariales y su posterior pase a precios empresarial, resultando en una inflación creciente sin mayores repercusiones en materia productiva. De esta manera, la teoría ortodoxa se vuelve guardiana de una determinada distribución del ingreso entre el capital y el trabajo, la que se corresponde con el salario real fijado en negociaciones “libres” que resulta en un nivel de desempleo “natural”, por el que se sacrifica incluso al crecimiento económico.

lunes, 8 de abril de 2013

Mito económico (Págin12/Cash): Inflación por alza salarial.

La relación capital-trabajo y el aumento de los precios.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero.

Cada vez que se discuten aumentos de salarios en las paritarias se oyen voces que advierten sobre su impacto en los precios, señalando al trabajador como responsable por la inflación. De tal diagnóstico derivan una determinada propuesta estabilizadora: hay que parar las alzas de salarios para frenar los incrementos de precios. Sin embargo, los aumentos de salarios generan subas de los costos, no de los precios. Entre ambos, hay una decisión empresarial de traslado de costos a precios para mantener el margen de ganancias. En ese sentido, el empresario actúa de la misma forma que el trabajador, incrementando su ingreso nominal para mantenerlo en términos reales. Señalar a uno invisibilizando al otro es tomar partido por una de las partes en la vieja lucha entre el capital y el trabajo.
Por otro lado, los aumentos de salarios intentan recuperar la pérdida de poder de compra que ocasionó la suba previa de los precios. Al respecto, plantear si los salarios o los precios aumentaron primero se parece en mucho al inconcluso debate sobre quién fue primero, el huevo o la gallina. Más útil es discutir cómo se van a determinar a futuro, lo que implica debatir cómo se va a distribuir el ingreso. Quienes proponen congelar salarios sin intervenir sobre los precios están proponiendo bajar la inflación a costa de una baja del salario real de los trabajadores. Esta política tiene pocas chances de prosperar, dado el elevado nivel de empleo y la fortaleza de las organizaciones sindicales. Es por ello que quienes las proponen lo hacen en el marco de un “plan integral antiinflacionario” que incluye cierta dosis de ajuste, apertura y represión, como mecanismos de persuasión.
 

viernes, 19 de octubre de 2012

En canal 26: Argentina Venezuela Similitudes diferencias 09 10


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El economista y profesor de la Universidad de Buenos Aires Andrés Asiaín detalló en una entrevista televisiva cuales son los indicadores que llevaron, según su parecer, a que la ciudadanía le otorgue a Hugo Chávez un nuevo mandato en Venezuela.

El domingo el presidente venezolano Hugo Chávez ganó su tercera reelección con más de 10 puntos de ventaja sobre su rival mas fuerte, el gobernador Henrique Capriles. Andrés Asiaín, en una entrevista televisiva, brindó detalles de los indicadores sociales en Venezuela, y realizó un paralelismo con Argentina respecto a los datos al momento de asumir la presidencia Néstor Kirchner, con los actuales a 9 años de comenzado aquel mandato.

"Esta es la respuesta al cambio que ha habido en la mayoría de los habitantes venezolanos y en los argentinos" comenzó el diálogo Asiaín cuando fue consultado por el periodista Maximiliano Montenegro sobre las causas del nuevo triunfo que obtuvo el presidente caribeño por casi el 55%. "Cuando asumió Chávez en 1999 el desempleo en Venezuela era 14,5 % y durante su Gobierno se crearon 3 y medio de millones de puestos de trabajo. Lo que generó que el desempleo baje al 8,4%" detalló.

Pese a que estos datos, Asiaín se encargó de sostener que los procesos "tienen sus diferencias". "Las similitudes hay que buscarlas en que han dado respuesta a las condiciones de vida sobretodo en los sectores mas humildes y en eso se explica el apoyo electoral" pero las características de los Gobiernos no son iguales. "Uno habla de socialismo bolivariano y el otro explica el capitalismo nacional. Las políticas económicas son muy variadas" cerró.