Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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jueves, 7 de abril de 2016

Mitos Económicos: “Tarifas y equilibrio general”.

Inflación, recesión y caída del salario real 

por Andrés Asiaín.
Hace unos días, el presidente del Banco Central realizó una exposición en la Academia Nacional de Ciencias Económicas titulada “El uso del concepto de equilibrio general en su aplicación a la política monetaria”. De acuerdo a Federico Sturzenegger, su razonamiento de equilibrio general y no parcial, le permitió anticipar que la suba de las tarifas no impulsaría la inflación. La clave para neutralizar el impacto en los precios del tarifazo se encuentra en la “restricción presupuestaria que enfrenta la familia”, que ante la suba de los servicios públicos la obliga a “gastar menos en los otros bienes”. Así, “el precio de estos bienes debería bajar” y “los efectos de las tarifas sobre los precios seria nulo”.
http://www.pagina12.com.ar/…/s…/cash/48-9230-2016-03-29.html

domingo, 12 de octubre de 2014

En Tiempo Argentino: Una mayor coordinación para evitar presiones devaluatorias.

Durante enero de 2014, el conjunto de presiones en el mercado de cambios generó un salto devaluatorio que terminó siendo convalidado por el BCRA.

Nicolás Hernán Zeolla 

Durante enero de 2014, el conjunto de presiones en el mercado de cambios generó un salto devaluatorio que terminó siendo convalidado por el BCRA. Este evento combinó un conjunto de maniobras que implicaron un fuerte apalancamiento en divisas por adelantamiento de importaciones (empresas y bancos), una aceleración de las presiones sobre el mercado de dólar futuro, una exacerbación de la brecha cambiaria inflando artificialmente el "dólar ilegal" (montada sobre el bombardeo de expectativas devaluatorias) y una operación de compra-venta fijada en un precio mucho mayor al vigente dando forma a la corrida cambiaria buscada. Como resultado, los bancos y las empresas exportadoras amasaron grandes ganancias en muy corto tiempo, mientras que el poder adquisitivo del salario bajó varios escalones afectado por la aceleración inflacionaria.
Recién algunas semanas después el BCRA se decidió a implementar ciertas medidas regulatorias como disminución de los topes a las tenencias de divisas en carteras y la reducción de plazos para la liquidación de exportaciones e importaciones no realizadas, etcétera. La lentitud en la utilización de herramientas de intervención que disponía de antemano implicó costos severos en términos distributivos y de actividad económica, que todavía persisten. Agregado a ello, días atrás aún se sostenía una política de transferencias de ingresos a los bancos, por el juego de tasas que permitía a los bancos tomar fondos de los plazos fijos de los ahorristas al 18%-20% y prestárselos a la autoridad monetaria al 23%-25 por ciento.

sábado, 21 de junio de 2014

En Infobae Opinión: David Ricardo, de los industriales a los fondos buitres.

Por Ernesto Mattos.
 
Según el economista inglés David Ricardo, lo importante en economía política no era estudiar una obra de arte y su relación con la oferta y la demanda porque su “no reproducción” la hacía una pieza única. En cambio una mercancía, como las telas, entraban dentro de las mercancías reproducibles y este proceso de producción implicaba la utilización de los tres factores: tierra, trabajo y capital. De cada una se deriva la renta de la tierra, el salario y la ganancia.
En este último concepto está la clave de la crisis actual, la ganancia. Luego de la crisis del 29′ comenzó un periodo de regulación desde, el centro económico y financiero, Estados Unidos y Europa. Esto supuso distintos instrumentos de política económica que se adoptaron para evitar las consecuencias de la desregulación financiera previa a 1929. Pero la regulación por política económica incentivó el desarrollo y la acumulación de capital, lo cual permitió un desarrollo del capital fijo, o de las máquinas que fabrican otras máquinas, a su vez posibilitó que las nuevas inversiones de las ganancias obtenidas, luego de un año contable, no fueran solo a asientos de contingencias o previsiones; la misma regulación de la economía generó la acumulación de capital que mejoró los procesos productivos y se pudo fabricar nuevos productos con más tecnología y menos mano de obra, o solamente mano de obra para la supervisión de las máquinas, lo que fue creando espacios de exclusión; en cambio, durante el periodo 1933 y 1973 hubo avances para el desarrollo económico y social, en la esfera principal, la de producción.
Las ganancias de la esfera de circulación tuvieron como correlato salarios acordes. Esto posibilitó la acumulación de capital, pero hacia los años 70′ comenzó a tomar mayor relevancia otro fenómeno: la transición de un capitalismo industrial a uno financiero, este último sostenido en el primero. Esto tuvo como necesidad la liberalización de la mayor cantidad de economías caracterizadas por la regulación estatal durante el periodo de oro del capitalismo. Especialmente en América Latina donde la regulación económica había generado empresas estatales o mixtas que a su vez eran competidoras de las empresas de las economías centrales. Por ello fueron necesarias dictaduras cívico-militares y desapariciones, en el caso de Latinoamérica, para implementar el sueño de “libre comercio” que proponían desde los centros económicos como EEUU y Europa.
Entre los años 70′y 80′ se montó una nueva ingeniería financiera que permitió evitar las crisis de la deuda en América Latina en los ochenta, el plan Volcker y el Brady lograron convertir los préstamos bancarios en títulos que comenzaron a pasar de mano en mano, esto fue posible por la necesidad de los EEUU de salvar, una vez más, al sistema financiero. Es el principio de compra de títulos baratos y demandas por sumas irrisorias. El capitalismo posterior a los ochenta tienen las siguientes características: fondos de especulación y trasnacionales con un poder económico que a veces es superior al de un Estado Nación.
 

martes, 4 de marzo de 2014

En el Suple-Eco (Tiempo Argentino): Modificar la estructura del mercado.

Por Nicólas H. Zeolla.

Uno de los temas más importantes de la política económica en estos días es, sin lugar a dudas, la evolución de los precios.
La importancia de la inflación, junto con el nivel de actividad, son las variables determinantes del salario real.
En los países periféricos como Argentina, el fenómeno inflacionario es multicausal. Eso quiere decir que en su explicación conviven distintos elementos, como es el componente cambiario (la devaluación del tipo de cambio), el componente inercial o indexación (lo que ajustan año a año los contratos salariales, alquileres, etc.) y la puja distributiva (qué porción de la torta de ingresos se llevan el salario y las ganancias). En este último elemento tiene mucha importancia la estructura de los mercados, sobre todo el nivel de concentración de la producción.
Por ello, para preservar el poder adquisitivo del salario es necesario poner un ojo sobre aquellos sectores concentrados, principalmente las empresas productoras y comercializadoras de los bienes que componen la canasta alimentaria.
Una excelente iniciativa de política económica sería la creación de mercados populares. Esto podría hacerse mediante la extensión de mecanismos que ya existen (como es la logística vinculada a las redes de comercialización del mercado central) o la creación de nuevos (en asociación con cooperativas de productores), acercando ambos lados de la cadena de distribución y consumo y evitando los costos extras que impone la cadena concentrada de comercialización. Sin embargo, un conjunto de aspectos debería tenerse en cuenta. Uno es el aspecto local de la producción.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Entrevista en Tiempo Argentino: Reducir el peso de los rentistas.

Al economista Andrés Asiain.

Cuál es la principal eje a tomar en consideración en materia de competitividad de la producción local? 
–Hay una cuestión muy importante a tener en cuenta en relación a la competitividad, sin descargar para ello el peso en los salarios, y es que en la Argentina en los últimos años creció notablemente el valor de las propiedades urbanas y rurales, lo que impacta en la estructura de costos del comercio, en la producción y distribución de alimentos, alquileres de oficinas, gastos comerciales y salarios. La desregulación en los arriendos y alquileres terminó generando un incremento de costos a favor de los rentistas del campo y de la ciudad en desmedro de la producción y el salario. Considero que avanzar en este sentido puede ser una fuente de competitividad para la producción y el comercio local. 
–¿Qué papel tendría una mayor inversión del sector privado en términos de lograr una mayor competitividad internacional?  –No comparto la visión de que los empresarios vayan a hacer un boom de competitividad pegando saltos de productividad. Aplican tecnologías, pero para hacer un salto tecnológico es más difícil. Son muy pocos los países que desarrollan nuevas tecnologías y así ganan mayor competitividad, y la Argentina tiene que competir con China que tiene una escala más grande de producción y mano de obra muy barata. Plantear que el empresariado argentino tiene que hacer un salto mágico de competitividad me parece un disparate.

Entrevista completa: Reducir el peso de los rentistas.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Entrevista en Visión 7: El poder de compra de los argentinos.

Son muchos los especialistas que, previo análisis de las cifras, coinciden en que en los últimos diez años el poder de compra de los argentinos creció notablemente. El dato derriba la idea de que la inflación inevitablemente licúa los salarios y las jubilaciones. Sobre el tema, opinan el economista Andrés Asiaín y el columnista Raúl Dellatorre. Emitido por Visión 7, noticiero de la TV Pública argentina, el martes 10 de septiembre de 2013. 
 
 

lunes, 12 de agosto de 2013

En Tiempo Argentino: Se destina un 7,4% del PBI a jubilados, liderando la región.

Por Ernesto Mattos.
 
El último aumento jubilatorio otorgado por el Estado por Ley de Movilidad 26.417 viene a poner justicia social donde antes solo había ley de "déficit cero".
En el año 2003 se sacó del freezer la Jubilación Mínima de $ 150, a la vez que se descongelaban (1993-2003) el salario mínimo vital y móvil de $ 200. Entre 2003-2013 se incrementaron entre un 1652% y 1650% cada una. En cambio los precios al consumidor aumentaron –según índices provinciales– entre 490% y 530% (2001-2013), es decir, muy por debajo del incremento que tuvieron estos dos conceptos.
Tanto jubilados y pensionados nacionales, como ex-Veteranos de Malvinas y titulares de Pensiones No Contributivas - recibirán un aumento del 14,41% en sus haberes. Esta medida impacta en una población de 7.313.638 personas, es decir el 17% de los cuarenta millones de argentinos.
La jubilación mínima asciende de $ 2165 a $ 2476,98 y el haber medio aumenta de $ 3498 a $ 4002.
Este aumento va tener un impacto positivo en la economía, y va acompañar el repunte económico de fines del 1 semestre de 2013. En este contexto se alcanza, para finales de 2013, el 75%, sólo a siete puntos del famoso 82% móvil que los sectores de oposición no pudieron dar cuenta de cómo implementarían para cumplir con el eslogan: "82% ya!". 
La realidad es que durante los años de convertibilidad surgió el AMPO (aporte medio previsional) que era 2,5 veces el AMPO multiplicado la jubilación mínima de $ 80 totalizaba un actualización de $ 200, en 1998 se congelo y afectaría a los futuros jubilados.


lunes, 22 de julio de 2013

En Infobae Opinión: La ciudad endeudada y sus fantasmas.

Por Martin Burgos.
 
Una de las lecciones del colapso neoliberal del 2001 es que la deuda externa es un tema central de la política económica. El peso de la deuda externa puede convertirse rápidamente en un problema insoluble, y requerir para el pago de sus intereses esfuerzos económicos de la población con impacto social negativo en el empleo y el salario.
Esta lección está presente cuando se analiza la información de países como Grecia, España, Italia, que entran en recesión por el creciente pago de intereses de su abultada deuda. Para enfrentar esas obligaciones, vemos cómo esos gobiernos realizan políticas de ajustes mediante reducción de salarios públicos, vemos cómo crece el desempleo, vemos cómo se profundiza la crisis cuyo epílogo intuimos.
Desde 2003 el gobierno nacional -así como varios gobiernos de los países emergentes como Brasil o Rusia- llevó a cabo una política de desendeudamiento y de independencia respecto de los organismos como el Fondo Monetario Internacional, políticas que fueron fundamentales para la estabilidad y el crecimiento económico.
Al revés de esa tendencia, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se destaca y no por buen alumno: eligió endeudarse hasta niveles desconocidos desde la constitución de la ciudad autónoma en 1996.
A contramano, la Ciudad de Buenos Aires viene incrementando su endeudamiento, subiendo en términos nominales un 124% entre 2007-2012 (cuando en Nación el incremento fue del 26% en igual período). Esto implica un incremento en términos de su producto bruto geográfico del 40% hasta 2010.
El porcentaje de la deuda contraída con organismos internacionales también muestra diferencias entre ambas gestiones. Mientras los organismos representan el 10% de la deuda de la Nación, en la Ciudad el porcentaje es del 19% sin tendencia a disminuir.

Nota de opinión completa: La ciudad endeudada y sus fantasmas.

martes, 2 de julio de 2013

Mito económico (Página12 - Cash): Flexibilización laboral y reducción de Salario

Solución al desempleo.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

La flexibilización laboral suele ser promocionada como una solución al desempleo en sociedades con una profunda depresión económica. Así lo fue en Argentina a finales de la convertibilidad, cuando el ex ministro de Economía de Menem y De la Rúa y actual candidato a diputado por Córdoba, Domingo Cavallo, promocionaba la medida acordada con el Fondo Monetario como antídoto frente a un desempleo de más del 20 por ciento de los trabajadores. De la misma manera es publicitada hoy en la periferia europea, donde los empresarios quieren aprovechar los record de desempleo para avanzar sobre derechos laborales que vuelven “rígido” el mercado de trabajo. De acuerdo con el discurso flexibilizador, si el salario se fijara por una negociación directa entre el trabajador y el empresario, sin mediación de sindicatos y otras instituciones como las paritarias, descendería para estimular una mayor contratación de mano de obra. De la misma manera, la reducción de los costos para despedir empleados generaría un menor resquemor de los patrones para contratar mano de obra.
El mito de la flexibilización como herramienta para reducir el desempleo se sustenta en un análisis parcial del proceso económico. Se detiene en la conveniencia para un empresario individual de que sea más barato contratar mano de obra, tomando la situación económica general como independiente del efecto que puede generar la reducción general de los salarios y de los costos por despidos. Es decir, a cada empresario, tomado en forma aislada, le conviene pagar menos salarios y saber que no le será costoso despedir a sus trabajadores. Sin embargo, si todos los empresarios reducen salarios, eso va a generar una caída de las ventas, ya que el salario –que es un costo para cada patrón tomado en forma aislada– constituye la fuente de ingreso de su clientela, que no son más que los trabajadores tomados en conjunto. Es así como la baja general de los salarios facilitada por la flexibilización terminará impulsando una merma de las ventas empresariales.

lunes, 20 de mayo de 2013

En el Diario BAE: Los aumentos salariales inyectarán $15.000 millones al consumo.

Es el efecto que tendrán los incrementos pactados con los principales gremios.

En los primeros meses del 2013 el consumo se desaceleró pero el Gobierno confía en que el aumento de paritarias pueda hacer repuntar una de las variables fundamentales para el crecimiento de la economía nacional. Los analistas coinciden en que las negociaciones salariales lograrán hacer crecer la demanda agregada y el consumo en más de dos puntos anuales del Producto Bruto Interno(PBI). Las estimaciones indican que para la segunda mitad del año, el aumento de los ingresos por las paritarias volcados al consumo rondará los 15.000 millones de pesos.
La actividad económica creció en abril un 3,2% comparado con igual mes de 2012, al tiempo que el PBI acumuló en el primer cuatrimestre del año una suba de 1,2% interanual, según estimaciones del Centro de Estudios Económicos de Orlando Ferreres. Ahora, con el aumento del 24% acordardo por media docena de gremios, se espera que el consumo también repunte, luego de un mes de desaceleración.
“El pico del año se va a concentrar en estos meses porque es donde se liquida la soja”, dijo a BAE Negocios el economista de Econométrica, Ramiro Castiñeira, que consideró que “el aumento del orden del 24% es para sostener el salario real.
“El consumo podría crecer entre 1 o 2% del PBI, o sea posicionarse entre un 69% o 70% del PBI para el 2013 con este acuerdo para 2.000.000 de trabajadores, proyectó el economista del CEMOP, Ernesto Mattos. “Si no crece, por lo menos va a mantener los niveles de consumo”, complementó, al tiempo que consideró que “el acuerdo de precios y de combustible van a permitir estabilizar los precios”.
Por su parte, el economista de la consultora EGES, Martín Kalos, advirtió que “un aumento salarial en línea con la inflación de 2012, pero demorado y escalonado, implica que en la práctica el poder adquisitivo del salario se deteriora”. Según el analista, los acuerdos a 18 meses implican también una transferencia de riesgo: “Si se acelera la inflación, perjudica más a los trabajadores, cuya nueva instancia de negociación está más lejana en el tiempo”, detalló. “Las empresas transfieren el riesgo macroeconómico a los trabajadores, como es el caso del 29% de aumento a 18 meses firmado por 4 de los 5 gremios de docentes universitarios”, agregó Kalos, que, como sus colegas, coincidió en que “en un escenario de baja creación de empleo, el consumo no puede mantener el rol de dinamizador del crecimiento que venía teniendo en estos años”.

lunes, 6 de mayo de 2013

En Infobae: Debate sobre el dólar y la devaluación.

Economistas consultados por Infobae señalaron que se necesitan medidas para recobrar la confianza en la política económica. Desde el oficialismo rechazaron devaluar. El dólar libre se vendió cerca de los $10.
El dólar libre escaló con fuerza en la última jornada de la semana que dio inicio a mayo. La divisa en el mercado paralelo abrió con una suba de 10 centavos hasta los $9,73, rápidamente se disparó hasta los 9,98 pesos a las dos de la tarde, y luego moderó la suba para cerrar en 9,88 pesos. Con todo, el dólar llegó a un récord histórico y se ubicó a dos centavos de los 10 pesos.
Por su parte, el dólar oficial avanzó tan sólo un centavo y llegó a los $5,20, por lo que la brecha cambiaria ya se ubica en el 90 por ciento. En este contexto, economistas consultados por Infobae se refirieron a la escalada de la divisa informal y su influencia en la economía real. Por un lado, economistas ortodoxos postularon la necesidad de iniciativas que sirvan para recuperar la confianza en la política económica, que incluyan un plan antiinflacionario y control al exceso del gasto público. Del lado del oficialismo, rechazaron una devaluación abrupta que degradaría los salarios, aunque reconocieron la falta de instrumentos de ahorro que desincentiven el interés por el dólar.
Claudio Loser, economista y ex ejecutivo del FMI, dijo a Infobae que el "atractivo del dólar" no se centra sólo en preservar el valor real de los activos en un contexto con inflación, sino también "protegerlo respecto de medidas arbitrarias, que pueden llegar incluso a la expropiación". Claudio Loser, economista y ex ejecutivo del FMI, dijo a Infobae que el "atractivo del dólar" no se centra sólo en preservar el valor real de los activos en un contexto con inflación, sino también "protegerlo respecto de medidas arbitrarias, que pueden llegar incluso a la expropiación".
La aplicación de las restricciones cambiarias para detener la fuga de capitales es lo que defendió Ernesto Mattos, economista de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y docente de la UBA: “Si hubiéramos pensado en libertad cambiaria, se hubieran ido del Banco Central 18.000 millones de dólares. ¿Y eso cómo impactaría en el tipo de cambio? Nos llevaría a tener que forzar una devaluación”. "Hay todo un lobby de sectores exportadores para devaluar 30 ó 40 por ciento. Y las comercializadoras y los productores están esperando esa devaluación. Lo que no se dan cuenta es que esa devaluación impacta directamente sobre el salario del trabajador. A un trabajador que gana $6.000 le aplicás una devaluación de 40% y se le van casi $2.000 de salario. ¿Cómo se puede pensar que se puede salir de esta desaceleración que tuvimos en 2012 con salarios bajos, que afecta la demanda agregada y el consumo?", cuestionó Mattos.



lunes, 11 de febrero de 2013

Mitos Económicos (Página12/Cash): Una buena cosecha y nos salvamos.

Por Andrés Asiain y Lorena Putero (Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche).
 
La reminiscencia de la Argentina agroganadera de comienzos del siglo XX renace hoy de la mano de la expansión del cultivo de la soja y el alza de su cotización internacional. El mito extiende a todos los argentinos los intereses de una pequeña minoría ligada al negocio agrícola de exportación, y su reverdecer muestra las dificultades que aún persisten para consolidar un proyecto de país alternativo al de la generación del ochenta.
El valor de la producción agrícola y ganadera argentina representa alrededor del 10 por ciento del valor del Producto, y tan sólo el 5 por ciento si se lo mide con los precios relativos de los años noventa. Adicionalmente, aun si se suma la minería y la pesca, los trabajadores asalariados del sector primario son unos 467 mil, es decir, poco más del 3 por ciento de los asalariados del país. La gran rentabilidad del sector, que se manifiesta en la valorización de los campos (la hectárea de la zona núcleo pasó de 3000 a 16.000 dólares entre 2003 y 2012), no se manifiesta de la misma manera en el bolsillo del peón. Los pocos que trabajan el campo continúan percibiendo salarios por debajo del promedio de las actividades –aun la porción que está registrada–.
La fuerte alza del precio de algunos productos de exportación como la soja y el maíz genera la fantasía, en parte de la clase dirigente, de repetir el centenario rol de proveedor mundial de alimentos e importador de manufacturas. Esta vez, nuevas naciones en proceso de industrialización, como China e India, ocupan el lugar que otrora tenía Gran Bretaña. Sin embargo, ese proyecto de país no genera prosperidad siquiera para todo el campo. Las producciones regionales, e incluso los tambos y la ganadería, se ven acorralados por costos crecientes –como los arriendos– que se fijan a precio soja. La consecuencia es el desplazamiento de los productores y el encarecimiento de los alimentos que consumen todos los argentinos, acicateando la carrera salario-precio y dando un nuevo impulso a la inflación.