Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

Visitas en total

Buscar dentro de la página:

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta producción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta producción. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de marzo de 2018

En Página 12: "Empresarios llorones"


"Hay que “dejarse de llorar” exigió un ministro a los empresarios mostrando la tensión entre gestión y negocios que genera un gobierno de empresarios pero que aplica un programa económico liberal. No se puede negar que hay grupos cercanos a los funcionarios que les está yendo bien: bancos colocadores de deuda y beneficiados por las tasas de las Lebac; constructoras con la obra pública y la reactivación inmobiliaria por los créditos indexados; empresas de servicios públicos y petroleras por la muy fuerte suba de tarifas y combustibles; multimedios que se expanden hacia las telecomunicaciones; y exportadores de granos favorecidos por la rebaja de las retenciones (aunque en disputa sobre el valor del dólar). Son los grandes ganadores de esta primera etapa de política sostenida el creciente endeudamiento externo." [...]

#DemoliendoMitos 👉  AQUI

lunes, 28 de noviembre de 2016

En teleSUR tv: "Políticas macristas afectan al aparato productivo"



De acuerdo con el analista argentino, Andrés Asiain, durante el primer año de su gobierno el presidente Mauricio Macri ha aplicado políticas económicas que entre otras cosas han abaratado el dólar para, "favorecer la importación de productos baratos para tratar de crear cierta bonanza económica que todavía no se ve", pero que al final de cuentas "afecta al aparato productivo"

lunes, 10 de octubre de 2016

En El Ojo Noticias: "Los desafíos de multiplicar empleo y el lugar de la producción, distribución y comercialización"

"En economía política es necesario pensar en producción, distribución y comercialización, por otro lado no debe faltar el análisis de cómo se organiza cada sector para cumplir con esos tres aspectos. Pero como toda economía tiene una estructura productiva interna y otra externa, ambas son mediadas por el comercio exterior. ¿Qué lugar ocupa el empleo y la industria? ¿Para dónde se inclina la balanza comercial?"  [...]
Seguir leyendo AQUI

martes, 26 de mayo de 2015

En teleSUR: "Mattos: YPF ha priorizado su estrategia de desarrollo y producción"

Por Ernesto Mattos

El compañero economista Ernesto Mattos explicó que la argentina YPF está sustituyendo importaciones de arena para la exploración de petróleo y gas, con lo que busca ahorrar un 10% en el costo de exploración. Mattos aseguró que YPF además ha priorizado la estrategia de desarrollo y producción que tiene buenos y palpables resultados. Además, el impacto en las expectativas del anuncio de YPF de nuevos descubrimientos de yacimientos. 

Vídeo completo AQUI

viernes, 6 de junio de 2014

En la Militancia debate y construye futuro en Mendoza.

El compañero de la Jauretche Martin Burgos estará en el encuentro Provincial Mendoza este sábado 7 de junio, en el panel "producción y empleo".
En el Centro de Congresos y Exposiciones, Av. Peltier 611, a partir de las 11 hs.

martes, 14 de enero de 2014

En Tiempo Argentino: Institucionalizar una junta de granos.

Por Ernesto Mattos.
 
Es probable que la idea de definir cuánto se exporta va a estar asociada a las urgencias que existen en el mercado interno, lo que cambia las prioridades con las que se manejaban los productores.
Si bien el trigo y el maíz constituyen la caja diaria del productor, el abuso desmedido por la rentabilidad de la soja puso en peligro el abastecimiento interno. Esta es como una junta de granos sin ser junta de granos, una política que esperemos se institucionalice para comenzar a regular la producción primaria en el país. Esta es la diferencia que marca una Argentina que apuesta a asegurar los productos de consumos necesarios de la población
En este contexto, vale apuntar que el sector exportador triguero especula con este producto a futuro como lo hacen otros jugadores del sector exportador para impulsar los precios hacia arriba o desplomarlos y acaparar toda la producción. 
 
Nota de opinión completa: Institucionalizar una junta de granos.

lunes, 18 de noviembre de 2013

En el diario El País (Uruguay): Analistas K debaten por fuga de dólares

Con un diagnóstico similar, allegados al gobierno proponen medidas disímiles

El diagnóstico es el mismo: la escasez de dólares que sufre Argentina no es una consecuencia de errores en la política económica, sino un efecto derivado del alto crecimiento del PIB.
Aunque la foto que describen es similar, las discrepancias asoman cuando plantean cuáles deberían ser los próximos capítulos de la película. "Hay distintas visiones y un fuerte debate interno entre economistas afines al gobierno dado que la restricción externa y la pérdida de reservas preocupan", dijo a El País Agustín D`Attellis, economista de La Gran Makro, agrupación apadrinada por el vicepresidente, Amado Boudou.
Pero esa visión está lejos de ser unánime en el universo de los economistas K. "No es una alternativa que me agrade demasiado. Conociendo la experiencia argentina, cada vez que se abrió la puerta del endeudamiento externo, lo que hubo fue un endeudamiento masivo para pagar gastos corrientes. Es jugar con fuego y te podés quemar", señaló a El País el economista Andrés Asiain, profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche.
La vía que plantean Asiain y otros economistas cercanos al gobierno es sumar restricciones para detener la fuga de divisas hasta tanto no sean más visibles los resultados de políticas de largo plazo, como el crecimiento esperado en la producción hidrocarburífera. "En el corto plazo, se puede desalentar el crecimiento de sectores que viven un boom, como el automotriz y el electrónico y que son intensivos en la demanda de insumos importados. ¿Cómo? Gravándolos con mayores impuestos o disminuyendo el crédito orientado a esos sectores", dijo. Junto a esas medidas, propone agregar un mayor control al registro de exportaciones cerealeras subdeclaradas, algunas vía Uruguay. Otras restricciones apuntan al turismo, sector que generará en 2013 un drenaje de unos de US$ 8.000 millones, superior incluso al déficit energético. "Si se implementara un tipo de cambio diferencial para el turismo más elevado que el dólar oficial, eso ayudaría a equilibrar la balanza de ese sector", indicó a El País Mariano Barrera, investigador de Flacso y del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (Cifra), vinculado a la oficialista Central de Trabajadores de Argentina (CTA). 
Asiain acuerda con el encarecimiento del dólar turista, al menos a partir de cierto monto de gastos y, sobre todo, para quienes contraten largos viajes a Europa o Estados Unidos. "Otra opción pasaría por habilitar casas de cambio oficiales que compren dólares al precio paralelo a los turistas que vienen del exterior para que el Banco Central pueda adquirir esas divisas", señaló.

lunes, 28 de octubre de 2013

Mito económico (Página/12-Cash): Tipo de cambio y recesión.

Devaluación expansiva.

Por Andrés Asiain y Lorena Putero

El lobby por una devaluación brusca del dólar no cesa en el esfuerzo por presentarse ante la sociedad como una política beneficiosa para todos en lugar de lo que es, un negocio de unos pocos (exportadores y fugadores, básicamente) a costa de los muchos (trabajadores y jubilados que verán disminuido su salario; empresarios, cuentapropistas y profesionales cuyos ingresos dependen del mercado interno). Comenzaron planteando que un mayor valor del dólar generaría un salto exportador que permitiría levantar las restricciones a las importaciones y a la compra de dólares. Sin embargo, los principales sectores exportadores (complejo soja-maíz, mineros, vendedores de tubos y autos) gozan actualmente de una interesante rentabilidad, por lo que su producción exportadora se encuentra limitada por otros motivos (disponibilidad de tierras, yacimientos o acceso a los mercados) que no dependen de la cotización del dólar.
Se planteó que si bien el salto exportador no sería tan relevante, sí lo sería el estímulo a la producción nacional sustituyendo importaciones que se encarecerían gracias a la devaluación. Sin embargo, la producción local ya se encuentra protegida mediante la política de administración de importaciones, por lo que el impacto más probable de la devaluación para los empresarios que venden al mercado interno es el de una pérdida de rentabilidad. El mayor valor del dólar encarecería los insumos y maquinarias importadas que utilizan, a la vez que disminuiría el nivel del consumo interno por la caída del poder de compra de los salarios y jubilaciones inducidos por la aceleración inflacionaria que acompaña a la devaluación. No hace falta ser un empresario muy despierto para saber que mayores costos junto a menores ventas, no es muy buen negocio.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Entrevista en Tiempo Argentino: Reducir el peso de los rentistas.

Al economista Andrés Asiain.

Cuál es la principal eje a tomar en consideración en materia de competitividad de la producción local? 
–Hay una cuestión muy importante a tener en cuenta en relación a la competitividad, sin descargar para ello el peso en los salarios, y es que en la Argentina en los últimos años creció notablemente el valor de las propiedades urbanas y rurales, lo que impacta en la estructura de costos del comercio, en la producción y distribución de alimentos, alquileres de oficinas, gastos comerciales y salarios. La desregulación en los arriendos y alquileres terminó generando un incremento de costos a favor de los rentistas del campo y de la ciudad en desmedro de la producción y el salario. Considero que avanzar en este sentido puede ser una fuente de competitividad para la producción y el comercio local. 
–¿Qué papel tendría una mayor inversión del sector privado en términos de lograr una mayor competitividad internacional?  –No comparto la visión de que los empresarios vayan a hacer un boom de competitividad pegando saltos de productividad. Aplican tecnologías, pero para hacer un salto tecnológico es más difícil. Son muy pocos los países que desarrollan nuevas tecnologías y así ganan mayor competitividad, y la Argentina tiene que competir con China que tiene una escala más grande de producción y mano de obra muy barata. Plantear que el empresariado argentino tiene que hacer un salto mágico de competitividad me parece un disparate.

Entrevista completa: Reducir el peso de los rentistas.

lunes, 17 de junio de 2013

En Tiempo Argentino: Los números de hoy muestran que se está comercializando en negro cada vez más.

Por Andres Asiain.
La estimación de una producción de algo más de 50 millones de toneladas de soja a precios para el productor por encima de los $ 1700 por tonelada habla de un incremento del 50% en el valor en pesos de la cosecha de este año respecto del anterior.
El hecho de que la recaudación por derechos de exportación disminuyó un 12% respecto de lo recaudado en los primeros cinco meses de 2012, indica que se está reteniendo la producción o se esta comercializando en negro una parte creciente de la misma. Analizando las razones de tal comportamiento, no se pueden atribuir a falta de rentabilidad. Los campos de la zona núcleo sojera cotizan a unos U$S 16 mil por hectárea, tres veces más que en 2001 si los medimos en dólares, y un 2600% más en pesos tasados a dólar "celeste" (un intermedio entre el oficial y el paralelo) al que suelen concretarse las operaciones inmobiliarias. Ningún otro activo se ha valorizado de semejante manera excepto, tal vez, las propiedades urbanas. El precio que recibe hoy el productor por tonelada de soja, cotizada al dólar oficial y descontadas las retenciones, es un 1000% superior al del 2001, incrementó muy por encima de los demás precios de la economía e incluso de los más exagerados cálculos de costo de producción. Según un trabajo de Nicolás Zeolla titulado "Costos y rentabilidad del sector agropecuario en la argentina actual" accesible en la web, una explotación de 500 hectáreas de soja dejó un rendimiento de $ 1,2 millones en la actual cosecha, cifra nada despreciable. 

martes, 14 de mayo de 2013

Mito economico (Página12-Cash): El rol del Estado en la economía.

“Hay que bajar el gasto público”
Por Andres Asiain y Lorena Putero

Los liberales del mundo atribuyen al Estado el origen de casi todos los problemas económicos, convirtiéndolo en un chivo expiatorio que limpia la conciencia de quienes actúan en el ámbito privado. Por eso, quienes ayer señalaban que achicar el Estado era agrandar la Nación, hoy vuelven a la carga con sus pedidos de reducción del gasto público, al que estigmatizan como responsable de la inflación y las corridas cambiarias. Al respecto, es bastante particular que para algunos el impacto económico de una misma operación varíe según quién la realice. La vara con que se mide el nivel de demanda y su posible presión sobre los precios parece cambiar según quien gaste sea un particular o el Estado. Así, por ejemplo, si aumenta el gasto estatal en papel para fotocopias, estaría generando un exceso de demanda que presiona sobre su precio, generando pérdida de competitividad y la compra preventiva de dólares para cubrirse del retraso cambiario. En cambio, si el que compra papel es una empresa privada, estaría generando un círculo virtuoso que derramará en mayor producción y empleo en la industria celulosa.
Otros señalan que el problema no es el gasto sino el exceso de gasto sobre la recaudación financiado mediante la impresión de moneda. En ese caso, el gasto estatal vendría acompañado de una inyección adicional de moneda en la economía, que tras circular en la corriente de compras y ventas, generaría ahorros monetarios que serían depositados en plazos fijos, ensanchando la liquidez del sistema bancario hasta descansar en títulos del Banco Central. Otra posibilidad es que los ahorros sean dolarizados, impactando sobre la cotización del dólar paralelo. Ahora bien, decir que hay que reducir el gasto para disminuir la cantidad de dinero en la economía para que, de esa manera, haya menos actividad económica, menor generación de ingresos, caiga la capacidad de ahorro y, así, disminuir la demanda de dólares, es como proponer amputar una pierna para curar un esguince de tobillos. Parece preferible subir las tasas de interés, o bien dejar que se eleve la cotización del dólar paralelo, encareciendo la fuga para volver más atractivos los plazos fijos. Otra alternativa es aumentar la carga impositiva sobre los sectores de mayores ingresos, reduciendo el déficit y los recursos monetarios que esos sectores pueden volcar al dólar.

lunes, 29 de abril de 2013

Mito Económico (Página/12-Cash): Ciclo económico, crecimiento, empleo y consumo.

La fiesta se va a terminar.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

La expansión económica de los últimos años permitió a muchos argentinos obtener un empleo y mejorar sus ingresos. De esa manera, millones de excluidos de la sociedad de consumo dejaron de serlo, impulsando la actividad empresaria con sus compras que, del otro lado del mostrador, se presentan como ventas. Este ciclo expansivo de más consumo, más ventas, más producción, más empleo y, nuevamente, más consumo, es objetado por quienes murmuran que “la fiesta se va a terminar” al observar con desaprobación la extensa fila en la caja de algún supermercado.
Considerar como una fiesta un proceso de expansión económica delata lo mal acostumbrados que nos tuvo el andar económico del país en las décadas anteriores. Por ello detrás del mito no sólo se encuentran las minorías privilegiadas que prefieren evitar filas en los bancos, aeropuertos o restaurantes, por más que ello implique que muchos no puedan acceder a esos servicios. Están también quienes honestamente desconfían de la bonanza porque pintan canas y ya vieron varios despegues económicos que terminaron en aterrizajes forzados. Ese reflejo agorero es explotado por los medios opositores que bombardean cotidianamente con el dólar blue y la inflación generando una psicosis colectiva en donde la realidad de relativa bonanza económica se funde en una ficción de caos y depresión.
Lo cierto es que la situación externa de la economía es sólida. Tras negociar una importante quita, el nivel de endeudamiento es bajo y el de reservas internacionales continúa elevado. Las exportaciones se ven favorecidas por altos precios que compensan el bajo crecimiento coyuntural de algunos clientes. Mientras, las restricciones a la compra de dólares terminaron con esa vía de pérdidas de divisas impactando en una cotización paralela que no tiene demasiadas consecuencias reales, más que las ganancias especulativas de quienes lucran con la desesperación ajena. De esta manera, se aleja el fantasma de un faltante de dólares en el corto plazo, y también en el mediano si maduran las inversiones de YPF bajo control estatal y se reducen las importaciones de combustible.

viernes, 22 de marzo de 2013

En la Revista Acción: Acordarse de los acuerdos.


Por Rodrigo López.

El gobierno dispuso el congelamiento de los precios en las góndolas hasta abril, llegando a un acuerdo con las grandes cadenas de hipermercados y los supermercados chinos, cubriendo buena parte de las compras minoristas. Finalmente se sumaron acuerdos sobre la producción, comenzando con los lácteos y la yerba.
La media se aplica de lleno en uno de los meses donde la inflación presenta un componente estacional motorizado por los gastos asociados al inicio de las clases.
No obstante, los acuerdos fueron criticados por economistas de la oposición. Roberto Lavagna, comparó esta política con la llevada a cabo durante el gobierno de Isabel Perón, asociando al gobierno con la ingobernabilidad. Cabe recordar que el propio Lavagna durante 1973-1974 fue Director Nacional de Política de Precios de la Secretaría de Comercio y Director General de Política de Ingresos, es decir, era el Guillermo Moreno de Cámpora y Perón, por tanto uno de los principales responsables del acuerdo de precios e ingresos más famoso de la historia: el Pacto Social.
Este economista, tan ponderado por la oposición para ocupar el ministerio, ya ejerció la cartera de Economía durante la presidencia de Néstor Kirchner. En el 2005, Lavagna instrumentó acuerdos de precios de lo más variados (además de retenciones a la carne). Podemos decir que algo aprendió el hombre, porque en las dos experiencias que aplicó acuerdos de precios fracasó rotundamente.
Los acuerdos de precios son instrumentos limitados. No atacan la raíz del problema inflacionario sino que actúan sobre su manifestación, como el paraguas que no disipa las nubes, pero impide que nos mojemos. Su resultado, sea cual fuere, podrá juzgarse con igual celeridad. De todos modos, recordemos que el granizo inflacionario que cayó en el “Rodrigazo” no se debió al acuerdo de precios sino a la devaluación practicada, una medida del mismo tipo que hoy propone Lavagna. 
 

jueves, 21 de febrero de 2013

En Tiempo Argentino: La barbarie de los "civilizados".

Una frase habitual en los Estados Unidos de Norteamérica es que "pagar impuestos es el precio de la civilización". Por Andres Asiain.
 
Paradójicamente, quienes generalmente ponen al país del norte como un ejemplo de seriedad a seguir son renuentes a dar el ejemplo cuanto les toca su víscera más sensible: el bolsillo. Más bien parecen dispuestos a tomar el modelo de las clases pudientes de Haití, que tiene el triste récord de ser el país con menor carga tributaria de América.
El llamado a la rebelión tributaria y cambiaria realizado en un portal de un partido de derecha, va en sintonía con las declaraciones amenazantes de la dirigencia de las patronales agropecuarias. La consigna parece ser la de patear el tablero, buscando desfinanciar al Estado y generar una presión desestabilizadora sobre el mercado de cambios. No importa si ello genera una crisis económica y política de magnitud, que afecte a la mayor parte de los argentinos. Esos grupos tienen su mercado en el exterior o han atesorado dólares, y poco les interesa la suerte de sus compatriotas con tal de alzarse con alguna ganancia extra.
Es la barbarie de un sector de nuestra sociedad que está pasando un momento de extraordinaria rentabilidad, pero que no está dispuesto a compartirla. Lejos están de acompañar un proyecto político que aproveche la coyuntura internacional de elevados precios de las materias primas para independizarnos económicamente, y realizar las inversiones que permitan diversificar la producción e incluir socialmente a las mayorías por medio del empleo. Prefieren aprovechar el despegue industrial de China para reeditar la experiencia que un siglo atrás enriqueciera a una pequeña oligarquía pampeana, dejando al resto del país en la miseria.

lunes, 11 de febrero de 2013

Mitos Económicos (Página12/Cash): Una buena cosecha y nos salvamos.

Por Andrés Asiain y Lorena Putero (Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche).
 
La reminiscencia de la Argentina agroganadera de comienzos del siglo XX renace hoy de la mano de la expansión del cultivo de la soja y el alza de su cotización internacional. El mito extiende a todos los argentinos los intereses de una pequeña minoría ligada al negocio agrícola de exportación, y su reverdecer muestra las dificultades que aún persisten para consolidar un proyecto de país alternativo al de la generación del ochenta.
El valor de la producción agrícola y ganadera argentina representa alrededor del 10 por ciento del valor del Producto, y tan sólo el 5 por ciento si se lo mide con los precios relativos de los años noventa. Adicionalmente, aun si se suma la minería y la pesca, los trabajadores asalariados del sector primario son unos 467 mil, es decir, poco más del 3 por ciento de los asalariados del país. La gran rentabilidad del sector, que se manifiesta en la valorización de los campos (la hectárea de la zona núcleo pasó de 3000 a 16.000 dólares entre 2003 y 2012), no se manifiesta de la misma manera en el bolsillo del peón. Los pocos que trabajan el campo continúan percibiendo salarios por debajo del promedio de las actividades –aun la porción que está registrada–.
La fuerte alza del precio de algunos productos de exportación como la soja y el maíz genera la fantasía, en parte de la clase dirigente, de repetir el centenario rol de proveedor mundial de alimentos e importador de manufacturas. Esta vez, nuevas naciones en proceso de industrialización, como China e India, ocupan el lugar que otrora tenía Gran Bretaña. Sin embargo, ese proyecto de país no genera prosperidad siquiera para todo el campo. Las producciones regionales, e incluso los tambos y la ganadería, se ven acorralados por costos crecientes –como los arriendos– que se fijan a precio soja. La consecuencia es el desplazamiento de los productores y el encarecimiento de los alimentos que consumen todos los argentinos, acicateando la carrera salario-precio y dando un nuevo impulso a la inflación.
 

miércoles, 2 de enero de 2013

En Suple Económico/Tiempo Argentino: Un sistema financiero modelo 2013.

Por Ernesto Mattos (Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche).

El año 2012 pasará a la historia como los primeros pasos en la reforma del sistema financiero. Dos instituciones son el instrumento para ello: el Banco Central de la República Argentina y la Comisión Nacional de Valores al servicio del Pueblo. Basados en la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y luego en la reforma del Mercado de Capitales (CNV), el Estado precisa revertir un sistema financiero de características neoliberales que dejó sin financiamiento a los sectores productivos de mano de obra intensiva y sin opciones de inversión para pequeños ahorristas. Como decía A. Jauretche, el que maneja el crédito decide qué se produce en la economía cómo y cuánto; por ello la necesidad de reorientar el crédito hacia los sectores productivos y regiones excluidas del circuito bancario. Para ello, se crearon los programas como el Programa de Financiamiento Productivo del Bicentenario (2012). Geográficamente la estructura de filiales bancarias, casi el 70%, se encuentra en la región pampeana para ampliar los servicios financieros y dar una mayor cobertura en el territorio se implemento la reducción del Efectivo Mínimo. 

lunes, 10 de diciembre de 2012

En Tiempo Argentino: Suplemento Económico

Por Ernesto Mattos 
 
Habrá un escenario para seguir batallando y lograr que el sistema financiero sirva a la producción.
Según el Informes de Bancos del BCRA el sistema financiero ha mostrado, post crisis 2008, un crecimiento constante en sus margenes de rentabilidad, a un promedio anual de 10.730 millones de pesos. Si comparamos entre 2011 y los primeros nueve meses de 2012 las cifras son las siguientes: 14.720 y 14.496 millones de pesos. Significa que en los primeros nueve meses de 2012 casi que se recuperó la rentabilidad del año anterior. Mientras que, si se toma solamente la rentabilidad de los bancos privados, las cifras para el mismo período, arrojan una rentabilidad anual promedio de 6954 millones de pesos; y entre 2011 y 2012 (enero a septiembre). Ocurre una similar situación al sistema financiero, se recupero casi el 98% de rentabilidad en los primeros meses de 2012. En este contexto de bonanza y amplio margen de rentabilidad del sistema financiero y de los bancos privados, el BCRA está buscando llevar adelante las políticas, previa carta orgánica modificada, que cumplan los objetivos de estabilidad monetaria y financiera con desarrollo económico y equidad social. Los canjes de 2005-2010 proporcionaron mayores condiciones para continuar la recuperación económica. 
 
Nota completa: El sistema financiero al servicio de la producción. 

jueves, 1 de noviembre de 2012

En el Diario BAE:

Equipo de Economía analiza los márgenes de ganancia de las empresas para atacar la inflación: Cadenas de distribución y súper e hipermercados, en la mira.
Por Darío Gannio(BAE)

El equipo del viceministro de Economía, Axel Kicillof, empezó a analizar las cadenas de valor en distintos sectores con la intención de detectar en qué eslabones se encuentran los mayores márgenes de ganancia. En Hacienda piensan que es una de las formas de atacar la inflación, producida en gran parte por las desigualdades en la estructura de costos. Leche, yerba, azúcar, manzanas y bienes de capital son algunos de los sectores que el Gobierno sigue de cerca para detectar en qué parte de la producción se disparan los precios.

Por ejemplo, el economista integrante de la Cátedra Nacional de Economía “Arturo Jauretche” Andrés Asiain, realizó un trabajo en el que detalla que en el caso de la yerba mate los ingresos del productor representan tan sólo el 9% del precio final; el de los secaderos, el 24%, y el de la molienda y comercialización, 67 por ciento. El investigador propuso en consecuencia crear un impuesto sobre las ventas finales para subsidiar al productor yerbatero.