Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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martes, 18 de octubre de 2016

En teleSUR: "59 millones de personas en AL tienen problemas de vivienda"



Entrevista a Ernesto Mattos 


"Una de cada tres familias de América Latina necesitan resolver sus problemas de vivienda, eso es 59 millones de familias; y cada años dos o tres millones entran a esta problemática."

jueves, 3 de julio de 2014

Foro del Pensamiento Económico para el proyecto Nacional.

Ante la amenaza de los fondos buitres sobre nuestra independencia económica y las conquistas sociales de la última década, como militantes del pensamiento económico nacional y popular nos reunimos en un foro con el objetivo de elaborar la estrategia económica para seguir construyendo una Argentina justa, libre y soberana. 
 
 
 
 
 
Enviar adhesiones a: foro.economico.nacional@gmail.com
 
La deuda externa ha sido a lo largo de la historia de nuestro país uno de los principales dispositivos de sometimiento al capital financiero interno e internacional. Esa dependencia financiera derivó en gobiernos condicionados que abrieron la economía de modo indiscriminado a la competencia externa, sustituyendo la producción nacional por importaciones, provocando el cierre de nuestras empresas y el desempleo de nuestros trabajadores. Por efecto de las políticas de privatización adoptadas por esos gobiernos se destruyeron extensas redes de ferrocarril, se vació nuestra aerolínea de bandera y se nos despojó de nuestras reservas de hidrocarburos. Se entregaron a la banca comercial los fondos de la seguridad social sin control alguno sobre su uso puramente especulativo, mientras se privaba a millones de argentinos del acceso a jubilaciones y pensiones dignas. Se redujo la inversión social y la obra pública, se bajaron los salarios y se precarizaron los contratos laborales.
Así se instrumentó el sometimiento de nuestra economía a un orden neoliberal injusto, pero peor aún fue el efecto cultural de esas políticas sobre la conciencia del pueblo argentino y sus dirigentes, ya que se fomentó una mentalidad individualista y facilista que socava la posibilidad de construir un proyecto autónomo de Nación.
Desde una perspectiva con hondas raíces en la historia de nuestras luchas por la autodeterminación, el kirchnerismo representa un esfuerzo emergido de nuestra sociedad por romper con esa dependencia cultural, económica y financiera. La estrategia de desendeudamiento permitió recuperar el control de la política económica para el gobierno nacional legitimado democráticamente por el pueblo argentino. Comenzó así una etapa en la que las políticas públicas se apartaron de la agenda del Consenso de Washington, para dedicarse a satisfacer las demandas sociales de nuestro pueblo.
Dejamos atrás la apertura en nombre de la falsa eficiencia, para poner como eje el sostenimiento de la producción nacional y del empleo. Se comenzaron a recuperar áreas estratégicas de la economía nacional, como algunas empresas de servicios públicos que habían sido llevadas a la quiebra, se recuperó el control accionario de YPF como herramienta para reconstruir nuestra soberanía energética y se están reparando y renovando los ferrocarriles de cargas y de pasajeros. Se recuperó el manejo de los fondos de la seguridad social, permitiendo que millones de argentinos puedan acceder a jubilaciones y asignaciones que, aunque distantes todavía del nivel de dignidad que ambicionamos, brindan una protección a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad. Se devolvió centralidad al Estado como agente indispensable para la organización de la economía nacional, se incrementó la obra pública, la inversión en educación y la protección social, institucionalizando las paritarias en defensa del salario y garantizando el avance de una redistribución progresiva del ingreso nacional, entre otras medidas que permitieron incluir socialmente a millones de argentinos que no tenían cabida en la Argentina neoliberal.
La amenaza de los buitres se dirige contra esas conquistas de nuestro pueblo. Con la complicidad del sistema judicial norteamericano buscan reconstruir las cadenas de la dependencia. Un fallo que multiplica por 15 el valor de los bonos en manos de esos fondos especulativos eleva el pequeño porcentaje de deuda que permanece en cesación de pagos desde la crisis de la convertibilidad a cifras que superan la mitad de nuestras reservas internacionales. Semejante fallo contiene el germen de demandas potenciales por parte del 92,4% de los bonistas que ingresaron a los canjes de 2005 y 2010 y pone en riesgo la reestructuración de nuestra deuda externa, para multiplicarla hasta niveles sin precedentes, lo que cercenaría la posibilidad de consolidar el proceso de desarrollo económico y social que con el esfuerzo de la mayoría de los argentinos hemos puesto en marcha desde hace once años.
Ante semejante amenaza sobre nuestra independencia económica no faltan los caranchos locales que, con el pretexto de retornar a los mercados financieros para aliviar las actuales presiones cambiarias, exigen nuestra rendición incondicional a los buitres. Desde sus multimedios siembran el derrotismo entre la población, buscando crear el “sentido común” de que no hay más remedio que aceptar las condiciones impuestas por los dueños del poder mundial.
Quienes militamos por un proyecto nacional de desarrollo económico y social afirmamos que lo peor que le puede pasar a la Argentina no es el fantasma del default técnico que se busca instalar.
Tenemos el potencial necesario para generar la riqueza que nos permita vivir sin necesidad del crédito privado internacional. Si podemos tenerlo a tasas de interés ventajosas, mejor, porque nos permitiría encarar algunos procesos de inversión productiva urgentemente necesarios. Pero si los buitres nos empujan al default, el país seguirá viviendo y trabajando con lo propio, como lo viene realizando desde el año 2002, mostrando que la falta de acceso a los mercados internacionales privados de crédito no fue impedimento para generar las condiciones económicas que permitieron a millones de argentinos mejorar su calidad de vida.
Una amplia agenda de demandas populares aún insatisfechas, como el acceso a la vivienda, a la salud y educación públicas de calidad, a una alimentación sana y económica y a la seguridad democrática e inclusiva conforman algunos ejemplos de que se puede avanzar hacia una Argentina más justa con nuestros propios recursos.
Como dijo nuestra Presidenta Cristina Fernández, “estamos dispuestos a negociar para pagar al 100% de los bonistas en condiciones legales, justas y equitativas, pero no aceptamos extorsiones”. Por todo esto, apoyamos los esfuerzos del gobierno nacional en la búsqueda de una respuesta al litigio judicial que no comprometa nuestra independencia económica ni nuestra soberanía política, que son las bases para seguir avanzando hacia una Argentina más justa.
Ante la amenaza de los buitres contra esas bases y las conquistas sociales alcanzadas en la última década, los militantes del pensamiento económico nacional y popular convocamos a un foro para pensar las estrategias económicas para profundizar nuestro desarrollo y consolidar una Argentina justa, libre y soberana.

C.A. de Buenos Aires, 1° de julio de 2014

lunes, 6 de enero de 2014

En el diario La Capital: La demanda interna se mantendrá por los salarios

Desde una mirada heterodoxa, Andrés Asiain analizó las variables mas destacadas del modelo para 2014.

—¿Cómo imagina el escenario económico nacional para 2014? 
—El escenario será similar al de 2013. La demanda interna se mantendrá gracias a incrementos de salarios, jubilaciones y asignaciones a un ritmo levemente superior a los precios, ya que no se esperan cambios en la política de ingresos que caracteriza al oficialismo. Por el lado de la construcción, de no mantenerse el ritmo de incremento de la obra pública, el reciente sorteo de 150 mil créditos para vivienda del plan Procrear seguramente compensará impulsando la construcción de vivienda. En materia agrícola, se espera una cosecha importante que permitirá relajar las restricciones a las importaciones a mediados de año (cuando ingresen los dólares de su liquidación). De esa manera, la industria podrá expandirse en el segundo y tercer trimestres, aunque en el primero y el último las perspectivas son de estancamiento (por restricciones a las importaciones en el marco de la administración de la escasez de divisas). Los servicios (que utilizan pocos insumos importados) mantendrán su dinamismo a lo largo del año, acompañando la demanda interna.

—¿Dónde piensa que estarán los principales obstáculos para el crecimiento? 
—El principal obstáculo continuará siendo la escasez de dólares para sostener la demanda de importaciones que requiere la expansión de la actividad industrial. Otros problemas económicos, pero que no afectan el crecimiento, continuarán siendo el precio de los alimentos donde se mantendrá la tensión entre la expansión del complejo soja-maíz de exportación y la producción de alimentos para el mercado interno. También continuará dificultando el acceso a la vivienda el elevado valor de las propiedades, que se muestra como una restricción incluso a las políticas públicas como el otorgamiento de créditos vía plan Procrear.

—¿Qué estrategia piensa que seguirá el gobierno nacional para contrarrestar estas tensiones? 
 

domingo, 8 de septiembre de 2013

En la Escuela de capacitación política-Laferrere:

El sábado 7 de septiembre de 2013, el economista de la Jauretche Ernesto Mattos junto a Martin Garcia coordinador de la agrupación Oesterheld y director de la "FM Mercado Central 90.9" en la Escuela de Capacitación Politica, Laferrere, Prov. de Bs. As.
Donde se converso sobre los distintos sectores económicos que especulan y buscan una devaluación para generar y profundizar un golpe de mercado que generaria una perdida en el poder adquisitivo de los trabajadores. La disputa por la renta agraria entorno al capital transnacional que domina el comercio exterior. Además se trato los distintos mecanismo de transferencia por los cuales impactaría una devaluación al conjunto de la sociedad.  La importancia del crédito a la vivienda, las tasas de interés de las tarjetas de crédito.
Sin dejar de lado la actualidad sobre temas como Siria y como nos afecta en nuestro día a día. Esta parte, estuvo a cargo del compañero Martin García, que profundizo el debate entorno a las ultimas elecciones.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

En Economía Política (C5N). Conducción Roberto Navarro.

Editorial: "La economía electoral". Informe especial: "Vivienda, cada vez más lejos". 
Por Dario Gannio: ¿Es fácil acceder a la casa propia? Invitado: Andrés Asiain.

lunes, 8 de julio de 2013

En Tiempo Argentino: La casa propia, un sueño aún lejano.

Por Andrés Asiain
 
Una de las deudas pendientes de resolución en esta década ganada es la problemática del acceso a la vivienda.
Según datos del último censo, 3,2 millones de hogares enfrentaban problemas de hacinamiento o habitaban en viviendas con problemas estructurales en el año 2010. La comparación con los datos del 2001, indica que pese a la recuperación del empleo y del salario de los últimos años, el número de propietarios de su vivienda y terreno disminuyó del 70,6% al 67,7% de los hogares. Es decir, la bonanza económica y las políticas públicas de construcción de viviendas no lograron hacer realidad el sueño de tantas familias argentinas de acceder a una casa propia y digna.
La clave para comprender la problemática de acceso a la vivienda, hay que buscarla en la dinámica del mercado inmobiliario de los últimos años. El espectacular despegue de la construcción se basó en desarrollos inmobiliarios para sectores de elevado ingreso que compran propiedades como una forma de inversión.
La "inversión en ladrillos" multiplicó las torres y los countries, valorizando tanto los terrenos céntricos como los más alejados donde históricamente construían sus casas los sectores populares.

lunes, 27 de agosto de 2012

En Tiempo Argentino:Los créditos al consumo crecieron nueve veces más que los hipotecarios.

En la última década, los bancos prestaron dinero a las familias para la compra de bienes a tasas muy altas, pero comparativamente hicieron un aporte poco significativo al desarrollo del sector productivo y la compra de viviendas.
Los datos, que se desprenden de un informe que realizó el economista Ernesto Mattos para el Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas (CEMOP), indican además que los préstamos de garantía real, es decir los prendarios para el acceso a maquinaria e hipotecarios para viviendas, evolucionaron de $ 12.960 millones a $ 48.024 millones, lo que significó un incremento de tan sólo el 370% entre 2003 y el primer semestre de 2012, casi nueve veces menos que lo destinado a las líneas de corto plazo sin ningún tipo de riesgo para las entidades financieras.
La realidad del escaso aporte privado a los préstamos hipotecarios se contrasta con los $ 20 mil millones que el gobierno decidió destinar a la construcción de viviendas nuevas a través del Programa Crédito Argentina del bicentenario para la vivienda única (Pro.Cre.Ar.) En la Argentina existen 3,2 millones de hogares con problemas de vivienda, que se dividen en aproximadamente 2 millones de hogares que requieren una nueva casa (1,5 millones de hacinados y 400 mil hogares en construcciones inadecuadas) y 1,7 millones que requieren reacondicionar su lugar de residencia. El año pasado todo el sector financiero otorgó en total 20 mil créditos y sólo el 10% fue para construcción, mientras que el gobierno nacional ya se ubica en el orden de los 25 mil en tan sólo dos meses, al doble de plazo y mitad de tasa, y planea llegar a los 100 mil en 2013.

martes, 3 de julio de 2012

“La inflación en la Argentina es una pelea por la distribución del ingreso"

Diario "Compromiso" (Haedo, Palomar, Morón, Castelar, V. Sarmiento).

C: Tema inflación: ¿Cuáles son las causas estructurales y en qué medida influye la renta de los sectores concentrados de la economía?
A: La inflación en Argentina es una pelea por la distribución del ingreso entre distintas partes. La inflación se acelera en 2007-2008 y esto tiene una causa que es que, a nivel mundial, se duplica el precio de los alimentos, y esto generó una rentabilidad extraordinaria sumado a que el valor de la tierra creció, y se provocó un aumento del costo que repercute y hace que aumenten todos los alimentos. No es una crisis del sector agropecuario sino todo lo contrario, es por la renta extraordinaria que presiona sobre los precios y eso repercute en los pedidos  lógicos de aumentos de los trabajadores para recomponer sus salarios y luego los empresarios trasladan los mismos a los precios. En este contexto se genera inflación e indefinición de la distribución del ingreso, las propuestas para contener esa inflación no son neutrales: están los que permitieron el aumento del precio de alimentos abroquelándose con la Mesa de Enlace, el Grupo Clarín y el voto positivo de Cobos, que ahora quieren combatir la inflación congelando salarios y proyectando políticas que generen desempleo para diezmar la capacidad de negociación de los trabajadores. Esta postura está, claramente, a favor de los agroexportadores y en contra de los asalariados. En el otro lado se propone una capacidad del estado para poner límites a las rentas extraordinarias, no sólo a los agropecuarios, sino sobre otros sectores que tiene un elevado margen de ganancias como Techint, industrias del laminado, de embases, de insumos industriales, y otros, que encarecen el costo de los demás y generan presión inflacionaria.
Lo que sí, para estabilizar los precios hay que tener la capacidad de imponer una distribución de ingresos y eso implica ganadores y perdedores y por lo tanto los ganadores deben tener la capacidad de disciplinar a los perdedores, y hoy en el país ningún sector tiene esa capacidad y eso se traduce en aumentos de precios.

jueves, 20 de octubre de 2011

Hacia un proteccionismo regional


Por Andrés Asiain1


El establecimiento de un tipo de cambio competitivo ha sido uno eje de la política económica a partir del fin de la convertibilidad. El tipo de cambio depreciado ha sido también, la principal herramienta utilizada para fomentar la capacidad de la industria argentina de competir con la producción de otros países. Ello es así porque un dólar caro significa que son caros también los productos importados. De esta manera, la devaluación del peso encarece el precio local de los bienes industriales producidos en el extranjero, permitiendo que los bienes producidos localmente tengan mayores chances de competir con ellos.
Sin embargo, desde hace algunos años a esta parte, diversos voceros del mundo industrial han sostenido que esa competitividad ha mermado por el impacto en los costos de los aumentos salariales que no fueron acompañados de una devaluación proporcional del peso. ¿Es esto así? ¿Puede hacerse algo para mantener la competitividad que no signifique devaluar y reducir salarios?
En primer lugar, hay que señalar que el tipo de cambio real de la industria argentina se encuentra en sus máximos niveles históricos. Si uno observa el tipo de cambio real mayorista con los principales socios comerciales (Brasil, EEUU, Unión Europea y China) ponderado por su participación en las importaciones argentinas, se llega a la conclusión de que los productos importados son aproximadamente un 80% más caros que los locales en comparación a los precios relativos de finales de la convertibilidad.
La mayor competitividad cambiaria se debe a la fuerte apreciación del real, que ha encarecido los precios de los bienes brasileños en relación a los argentinos en aproximadamente un 150% respecto a los niveles del 2001. La fuerte apreciación del real ha permitido a la Argentina compensar la pérdida de competitividad con otros países, especialmente China y. en menor medida, los Estados Unidos.
En segundo lugar, los costos laborales en la industria argentina comparados con los precios mayoristas de los principales países competidores, se han reducido casi a la mitad de lo que representaban en 2001. Y ello se ha logrado en simultáneo a un incremento de los salarios reales de los obreros de la industria de más de un 60% respecto a los niveles de fines de la convertibilidad. Pero, ¿cómo pueden haber disminuido los costos laborales y haber aumentado los salarios reales al mismo tiempo?
Las razones son varias. Por un lado, el costo de la canasta de consumo, que es la que se interesa al trabajador, ha aumentado casi un 85% menos que el precio en pesos de los bienes importados (que es el que interesa cuando se mide la competitividad precio). La política de retenciones, la pesificación de las tarifas y los subsidios a los servicios públicos, son algunas de las herramientas que permitieron este incremento de los salarios reales sin afectar la competitividad industrial.
Otro aspecto que permitió la reducción de los costos laborales en la industria ha sido el fuerte incremento de la productividad laboral. El producto industrial por trabajador se ha incrementado en casi un 65% en los últimos 10 años reduciendo considerablemente el costo salarial por unidad de producto.
Ahora bien, estos datos promedios no alcanzan para pintar todo el panorama. Existen sectores específicos donde la competitividad cambiaria se ha deteriorado y los costos laborales se tornan significativos. Ello es especialmente cierto para algunos sectores intensivos en mano de obra que compiten con productos de origen chino. Sin embargo, no es lógico intentar resolver los problemas de ese sector con una fuerte devaluación del peso. La política cambiaria es una herramienta demasiado tosca para políticas sectoriales. Sus efectos redistributivos e inflacionarios pueden ser demasiado costosos en relación a los beneficios de competitividad puntual que pueda brindar.
Una posible alternativa es buscar acuerdos regionales que permitan elevar la protección frente a la competencia extra zona. El contexto de fuerte apreciación del real puede ser una buena oportunidad para convencer al Brasil de una política comercial más proteccionista a nivel MERCOSUR. Y ello puede ser una buena herramienta de defensa de la industria latinoamericana frente a la previsible avalancha de productos extranjeros que suele acompañar los contextos de crisis en el mercado mundial.
Sin embargo, para que el proteccionismo regional beneficie a todos y no sea simplemente un instrumento de penetración comercial verde amarillo, debe ser negociado en simultáneo con acuerdos para balancear el comercio intra zona. Especialmente en el caso de nuestro país que muestra, año a año, abultados déficits comerciales con el vecino país.

1 Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche.

jueves, 13 de octubre de 2011

El voto no positivo determinó el aumento de alimentos.


Con la idea de desentrañar el mundo económico, comenzamos un ciclo de entrevistas con personalidades destacadas para que nos cuenten qué opinan. Aciertos, críticas, errores y expectativas. En esta primera cita, Andrés Asiain, economista e investigador del Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, nos habla sobre el modelo, los subsidios, la inflación, las políticas y medias del Gobierno y nos explicó cómo estamos parados frente a la crisis en este nuevo panorama económico-mundial.
-¿Cómo podrías explicar el actual modelo económico? ¿En qué se diferencia de los anteriores?
Tiene que ver con un cambio estructural que se produjo y que permitió realizar toda una batería de políticas antes pensadas como imposibles, porque también cambiaron las condiciones políticas que dieron un margen mayor para tomar medidas que antes no estaban permitidas por la relación de dependencia de la Argentina respecto a ciertos sectores e intereses que imponían medidas a su favor y en contra de la mayoría de los argentinos.
Y esto tiene que ver con una larga historia que se funda en la última dictadura militar con el endeudamiento externo del país. Eso hizo que nos tengan agarrados como lo tienen hoy a Grecia, por poner un ejemplo. Teníamos la obligación de pagar en dólares una cantidad de plata que no generábamos.
Para evitar un descalabro económico los gobiernos se arrodillaban ante los distintos organismos internacionales pidiendo dólares para pagar la deuda. El alfonsinismo no pudo salir de ese encajonamiento en que lo había dejado la dictadura. El menemismo les dio todo a los acreedores externos, les subastó las empresas del Estado e inicio una burbuja especulativa. Vinieron y se compraron todo, metieron moneda extranjera en el país y, con eso, parecía que estaba todo bien pero en realidad lo único que se hizo fue patear el problema para adelante.
Por Andrés Asiain Economista. Profesor de Crecimiento Económico de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Docente e investigador del Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo. Miembro del departamento de Economía Política y Sistema Mundial del Centro Cultural de la Cooperación. Organizador de la Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche. Columnista del diario Buenos Aires Económico, y colaborador de numerosos medios gráficos, radiofónicos y televisivos.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Presentación multimedia: "Reflexiones sobre Mauricio Macri y la violencia en Villa Soldati"

La Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche pone a disposición de tod@s los compatriotas un análisis en formato audiovisual sobre el papel de Mauricio Macri ante los hechos de violencia ocurridos tras la toma de tierras en el Parque Indoamericano de Villa Soldati.

Bájate el archivo: macri_villa_soldati.pps