Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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sábado, 21 de junio de 2014

En Infobae Opinión: David Ricardo, de los industriales a los fondos buitres.

Por Ernesto Mattos.
 
Según el economista inglés David Ricardo, lo importante en economía política no era estudiar una obra de arte y su relación con la oferta y la demanda porque su “no reproducción” la hacía una pieza única. En cambio una mercancía, como las telas, entraban dentro de las mercancías reproducibles y este proceso de producción implicaba la utilización de los tres factores: tierra, trabajo y capital. De cada una se deriva la renta de la tierra, el salario y la ganancia.
En este último concepto está la clave de la crisis actual, la ganancia. Luego de la crisis del 29′ comenzó un periodo de regulación desde, el centro económico y financiero, Estados Unidos y Europa. Esto supuso distintos instrumentos de política económica que se adoptaron para evitar las consecuencias de la desregulación financiera previa a 1929. Pero la regulación por política económica incentivó el desarrollo y la acumulación de capital, lo cual permitió un desarrollo del capital fijo, o de las máquinas que fabrican otras máquinas, a su vez posibilitó que las nuevas inversiones de las ganancias obtenidas, luego de un año contable, no fueran solo a asientos de contingencias o previsiones; la misma regulación de la economía generó la acumulación de capital que mejoró los procesos productivos y se pudo fabricar nuevos productos con más tecnología y menos mano de obra, o solamente mano de obra para la supervisión de las máquinas, lo que fue creando espacios de exclusión; en cambio, durante el periodo 1933 y 1973 hubo avances para el desarrollo económico y social, en la esfera principal, la de producción.
Las ganancias de la esfera de circulación tuvieron como correlato salarios acordes. Esto posibilitó la acumulación de capital, pero hacia los años 70′ comenzó a tomar mayor relevancia otro fenómeno: la transición de un capitalismo industrial a uno financiero, este último sostenido en el primero. Esto tuvo como necesidad la liberalización de la mayor cantidad de economías caracterizadas por la regulación estatal durante el periodo de oro del capitalismo. Especialmente en América Latina donde la regulación económica había generado empresas estatales o mixtas que a su vez eran competidoras de las empresas de las economías centrales. Por ello fueron necesarias dictaduras cívico-militares y desapariciones, en el caso de Latinoamérica, para implementar el sueño de “libre comercio” que proponían desde los centros económicos como EEUU y Europa.
Entre los años 70′y 80′ se montó una nueva ingeniería financiera que permitió evitar las crisis de la deuda en América Latina en los ochenta, el plan Volcker y el Brady lograron convertir los préstamos bancarios en títulos que comenzaron a pasar de mano en mano, esto fue posible por la necesidad de los EEUU de salvar, una vez más, al sistema financiero. Es el principio de compra de títulos baratos y demandas por sumas irrisorias. El capitalismo posterior a los ochenta tienen las siguientes características: fondos de especulación y trasnacionales con un poder económico que a veces es superior al de un Estado Nación.
 

sábado, 5 de abril de 2014

En Infobae Opinión: Cuidar el mercado inmobiliario.

Por Lorena Putero.

El mercado inmobiliario se plantea como un negocio privado dedicado a la venta y alquiler de propiedades. Visto así parece alejado de la vida cotidiana de cualquier trabajador, sin embargo es uno más de los precios a revisar en tiempo de precios cuidados. Es un gasto central en el listado de cualquier hogar, pero también tiene una influencia indirecta a través de otros bienes a través del costo del alquiler de donde se producen o comercializan. Si comenzamos por la influencia directa, el alquiler de la vivienda, hoy un trabajador que gana un sueldo promedio de 8420 (según datos de setiembre de 2013 del Ministerio de Trabajo de la Nación) debe destinar alrededor de un 27% al pago mensual de un alquiler más los gastos de ingreso que multiplican por tres (como mínimo) el precio de dicho alquiler. En nuestro país casi 2 millones de hogares, según el censo 2010, se encuentran alquilando la propiedad en que viven.
Por otro lado, este mismo trabajador se verá perjudicado a través de una influencia indirecta en sus costos por los aumentos en los alquileres comerciales ya que estos se trasladarán a los bienes que consume. Actualmente las consultoras inmobiliarias empiezan a vaticinar aumentos de alrededor del 20% para este tipo de inmuebles, aumentos que se traducirán en aumentos de los productos y/o cierre de pequeños comercios. Es decir, el precio del alquiler influencia sobre los costos de todos nuestros consumos por lo tanto dejar a merced del mercado la fijación de la oferta por precio y con el único objetivo de la ganancia máxima es desconocer el rol del Estado en la búsqueda del bien común.

Nota de opinión completa: Cuidar el mercado inmobiliario.

lunes, 9 de diciembre de 2013

En Tiempo Argentino (Nota de opinión): Los especuladores de la soja perdieron.

Por Nicólas Zeolla.
 
Esta semana se modificaron los cortes obligatorios de biodiésel que deben tener los combustibles que se comercializan en el país.
Implicará una mayor demanda para las plantas productoras del combustible vegetal que se vieron afectadas por medidas "antidumplig" que tomó la UE. Pero el punto controversial del anuncio fue el pedido de compromiso al sector ante la sospecha por parte del gobierno de no comercialización de una porción de la pasada cosecha de soja, a la expectativa de realizar alguna ganancia especulativa. En cuanto al acopio de parte de la cosecha, algunos números son elocuentes. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario para la campaña 2012/2013 la producción de soja aumentó un 19,2% respecto de la campaña 2011/2012. A su vez, el precio del aceite aumento (+9,2) pero los precios de granos y harinas no se modificaron en relación al año pasado, al igual que los niveles de procesamiento de procesamiento de la industria aceitera. Si las cantidades totales aumentaron y los precios aumentaron levemente, los valores (precios por cantidades) deberían haber aumentado. Sin embargo, al observar la liquidación de divisas del sector, según consigna la cámara de procesadores y exportadores (CIARA-CEC) sólo se observa para 2013 un incremento del 2% en relación con el acumulado al mismo período del año pasado. Esto significa que, con números muy gruesos, habría un remanente de U$S 6190 millones que todavía no se liquidaron.
 

lunes, 17 de junio de 2013

En Ambito Financiero: La rentabilidad del campo aumentó 260%

Según estudio de la UBA: El beneficio percibido por los productores de los principales granos que se cultivan en el país -trigo, soja, maíz y girasol- aumentó 7,3% desde 2007, luego de la "súper ganancia" de 82,9% que obtuvo el sector, siempre en dólares, según un estudio de la Cátedra Nacional de Economía Arturo Jauretche, de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
La rentabilidad de los propietarios de los campos, señala el análisis elaborado por el economista Nicolás Zeolla, "se ha incrementado en un 260% desde la salida de la convertibilidad, resultado de la expansión de la frontera agrícola y la valorización de las tierras".
Los productores no propietarios, en tanto, elevaron sus beneficios en 350% desde 2002, aunque sus ganancias se vieron disminuidas en las últimas campañas, "por el aumento de los costos y los altos valores de los arrendamientos". 

Nota completa: La rentabilidad del campo aumento 260%.
Informe completo:  Costo y rentabilidad del sector agropecuario en la Argentina actual.

jueves, 21 de febrero de 2013

En Tiempo Argentino: La barbarie de los "civilizados".

Una frase habitual en los Estados Unidos de Norteamérica es que "pagar impuestos es el precio de la civilización". Por Andres Asiain.
 
Paradójicamente, quienes generalmente ponen al país del norte como un ejemplo de seriedad a seguir son renuentes a dar el ejemplo cuanto les toca su víscera más sensible: el bolsillo. Más bien parecen dispuestos a tomar el modelo de las clases pudientes de Haití, que tiene el triste récord de ser el país con menor carga tributaria de América.
El llamado a la rebelión tributaria y cambiaria realizado en un portal de un partido de derecha, va en sintonía con las declaraciones amenazantes de la dirigencia de las patronales agropecuarias. La consigna parece ser la de patear el tablero, buscando desfinanciar al Estado y generar una presión desestabilizadora sobre el mercado de cambios. No importa si ello genera una crisis económica y política de magnitud, que afecte a la mayor parte de los argentinos. Esos grupos tienen su mercado en el exterior o han atesorado dólares, y poco les interesa la suerte de sus compatriotas con tal de alzarse con alguna ganancia extra.
Es la barbarie de un sector de nuestra sociedad que está pasando un momento de extraordinaria rentabilidad, pero que no está dispuesto a compartirla. Lejos están de acompañar un proyecto político que aproveche la coyuntura internacional de elevados precios de las materias primas para independizarnos económicamente, y realizar las inversiones que permitan diversificar la producción e incluir socialmente a las mayorías por medio del empleo. Prefieren aprovechar el despegue industrial de China para reeditar la experiencia que un siglo atrás enriqueciera a una pequeña oligarquía pampeana, dejando al resto del país en la miseria.