Nuestro objetivo:

La cátedra nacional de economía política Arturo Jauretche busca recuperar la experiencia de las Cátedras Nacionales de los años setenta para pensar en clave nacional los grandes problemas económicos del país.

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sábado, 5 de abril de 2014

En Infobae Opinión: Riesgos para América Latina.

Por Nicólas Zeolla.

Las bajas tasas de intereses que mantuvo la Reserva Federal norteamericana (FED) desde la salida de la crisis de sub-prime estuvo en línea con las necesidades de la economía estadounidense para trata de escapar rápidamente a la recesión. Mientras tanto, un conjunto de países de América latina hicieron uso del ingreso de capitales de corto plazo como dinero fresco para financiar el déficit comercial y sostener la actividad. Sin embargo, un aumento de tasas de interés generaría una reversión de estos flujos capital y comerciales generando una situación de vulnerabilidad que afectaría el crecimiento en la región.
La tasa de interés de los bonos del tesoro que fija FED es el precio de financiamiento que paga el gobierno de los EEUU por financiarse vendiéndole bonos a ese Banco Central. En términos generales, una política monetaria de tasa de interés baja lo que hace es abaratar el financiamiento del sector público y privado, incentivando el consumo y la inversión, haciendo crecer la actividad económica. Como demuestra el gráfico a continuación, desde la crisis de las “Punto Com” hasta la actualidad la FED tuvo una política de tasas bajas. Principalmente, tras el estallido de la burbuja de las “sub-prime” en 2007 la reserva federal estadounidense disminuyó las tasas de referencia para incentivar la actividad económica en el medio de la crisis más grande que se tenga memoria. Sin embargo, esto no impidió que desde el III-Trim de 2007 hasta el II-Trim de 2009 la economía norteamericana entrase en recesión. Superado este periodo, comenzó a especularse sobre un cambio de estrategia de retiro de los incentivos, cosa que todavía no sucedió.
Mientras tanto, durante la mayor parte de esta década en América Latina se experimentó una situación excepcional. Las bajas tasas de interés facilitaron el financiamiento del déficit de balance comercial y los niveles de actividad económica para la mayoría de los países. A su vez, la financiación a tasas cada vez menores permitió la disminución del endeudamiento y la acumulación de reservas, producto del flujos de capital que ingresaba a la región en búsqueda de rendimientos mayores, junto con los flujos comerciales resultado de los altos precios de las materias prima.
Según datos de la CEPAL el endeudamiento externo en términos del PBI para toda América Latina se redujo del 35,9% en 2001 a 19,2% en 2012. Sin embargo, esta situación contrasta con los resultados de las cuentas externas para algunos países, según datos del mismo organismo para el año 2012, el déficit comercial alcanza el 7,4% del PBI para Uruguay, el 3,4% para Chile y el 3,7% en Brasil y 3,3% en Colombia. Como el resultado del balance de pagos es positivo, estos resultados implican que el déficit del comercio exterior está siendo financiado con el ingreso de fondos de la cuenta capital.
Sin embargo, un aumento de tasas de interés por parte de la reserva federal de Estados Unidos generaría un reversión de los flujos de capital de corto plazo hacia las economías centrales (por el mayor rendimiento y el menor riesgo) y un encarecimiento del financiamiento de los déficit comerciales. A su vez, la historia no termina allí ya que el canal comercial mediante una disminución de los precios de las materias primas también se verían afectado. Como demuestran Bastourre, Carrera e Iberlucea en la Nota Técnica nro. 57 del BCRA titulada ” Dos síntomas y una causa: Flujos de capitales, precios de los commodities y determinantes globales ”, en el caso de las economías emergentes los flujos de capital no son independientes de los flujos comerciales ya que un solo factor explica más del 80% de la variabilidad total de los spreads de riesgo soberano y el precio de los commodities.

Opinión completa: Riesgos para América Latina.

En la Revista Debate: La cuestión fiscal, en debate.

Por Ernesto Mattos.

La cuestión fiscal en Argentina es de suma importancia y debate. Algunos sectores políticos y económicos que, bajo la excusa del “excesivo déficit fiscal”, intentan implementar sus famosas propuestas, recuerdan al déficit cero de Domingo Cavallo. Por otro lado, también existe la problemática de la dependencia de las provincias con el gobierno nacional en materia de coparticipación y otras transferencias. Situación que generalmente es solucionada como toma y emisión de deuda, o acudiendo a organismos internacionales. O bien se podría modificar o actualizar la estructura provincial impositiva para una mayor recaudación de las arcas provinciales.
Los números de la economía argentina muestran un cierre de 2013 con una recaudación acumulada de $ 858.832 millones, lo que significó un incremento en comparación con 2012 de un 26,3%. Este número fue superior al Presupuesto para 2013, pero se ubica por debajo de la meta corregida de $ 874.501 millones para el Presupuesto 2014.
La situación de las provincias muestra interrogantes de cara a 2014. Uno tiene que ver con la posibilidad de introducir modificaciones en sus estructuras tributarias donde el principal impuesto es Ingresos Brutos, mientras que el Impuesto Inmobiliario Rural todavía sigue sin grandes modificaciones, principalmente en la zona de producción de comercio exterior. Se pone énfasis en el inmobiliario rural ya que es un impuesto que grava a los propietarios de la tierra. Además, existe el inmobiliario edificado y baldío que grava a otros sujetos, como puede ser personas que viven en casas o departamentos. Las desigualdades fiscales en las provincias acentúan la dependencia con el gobierno nacional. Esta dependencia se evidencia en las transferencias automáticas, que son la distribución provincial de las transferencias por coparticipación. Durante el año 2013, por coparticipación federal las provincias recibieron un total de $ 215.867 millones; si comparamos con el año 2012, obtenemos un incremento del 30%. Si sumamos los ingresos del Fondo Federal Solidario -o fondo sojero- y los comparamos con los de 2012, nos arroja un incremento del 30%. El Fondo Federal Solidario cerró el año con un total de $ 9.644 millones, un 32% más que el año 2012. Este fondo sojero proviene de los derechos de exportación, de ahí la importancia de la liquidación de divisas, que está gravada por los derechos de exportación. Si cae la liquidación de divisas, caen los derechos de exportación y por ende el fondo sojero (implementado desde abril de 2009) e indirectamente hay menor inversión pública en los municipios y provincias (reparación y mantenimiento de calzada, hospitales, escuelas, etcétera). Si bien la coparticipación muestra signos positivos, es necesario complementar la obra pública provincial y municipal, y ese es el rol que cumple el fondo sojero. Lo que permite dejar grados de libertad en las provincias y municipios para poder hacer frente a las cuestiones diarias de obra pública. A su vez, permite evitar que las provincias incrementen sus deudas externas e internas.

Mito económico (Página/12-Cash): Peronismo y Conservadores.

La creación del Conicet.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

El rol del peronismo en la creación del Estado moderno suele ser reducido por la historia liberal a la esfera de los derechos sociales. Su papel en el área económica fue analizado en forma estrecha, como una continuidad de la industrialización de la Década Infame, con ciertas menciones al proteccionismo comercial y las estatizaciones de empresas de servicios públicos. Hacen un detallado estudio respecto de supuestos sobreprecios o ineficiencias en tal o cual caso, ocultando el abordaje del papel jugado en el replanteo de la estructura económica y social de aquellos años.
La creación del Consejo Nacional de Estadística y Censos, primer antecedente del Indec, que realizó el cuarto censo nacional tras 30 sin estadísticas en materia poblacional y abordó, por primera vez en la historia nacional, la elaboración de estadísticas periódicas en materia de producción y empleo, es por lo general desconocida. Tampoco han sido estudiadas en profundidad la elaboración y realización, por primera y única vez en la historia, de un plan económico quinquenal. O la innovadora regulación del sistema financiero que ponía bajo el control del Banco Central la creación del crédito, sin alterar el régimen de propiedad de la banca, ni requerir de costosas expropiaciones. El enfoque económico-legal sobre el rol social del capital o la propiedad estatal de los recursos naturales de la Constitución de 1949 son pocas veces mencionados aun por aquellos que reivindican el nuevo constitucionalismo social emergente en varios países de la región.
Otras cuestiones vinculadas con el desarrollo científico-tecnológico, como la creación de las escuelas técnicas, la gratuidad de la enseñanza universitaria (hasta entonces sólo accesible para una minoría) o la creación de la Comisión Nacional de la Energía Atómica, han sido olvidadas, cuando no tergiversadas, como en el caso del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que habiendo sido fundado durante el primer gobierno de Juan Perón, fue rebautizado por la dictadura militar que lo derrocó. Una situación similar a la de este último organismo ha sucedido con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), que según la propia página web de su organismo habría sido fundado el 5 de febrero de 1958, por un decreto-ley de la dictadura de Aramburu, poniendo a su frente a Bernardo Houssay (que accedió al cargo gracias a una pareja combinación de prestigio profesional y rabioso antiperonismo).
En realidad, el instituto encargado de “promover, coordinar y orientar las investigaciones en el campo de las ciencias puras y de las aplicadas” (decreto-ley 1291/58) ya existía desde que el 7 de mayo de 1951 se creara el Consejo Nacional de Investigaciones Técnicas y Científicas (Conityc), que había congregado científicos de la talla de José Balseiro o Enrique Gaviola.

Portal de Noticias Política Argentina: Etapa de sintonía fina y distribución del ingreso.

Por Ernesto Mattos.

Como había anunciado en su momento gobierno la etapa de sintonía fina continua su marcha. Como lo explicara el economista Nicolás Zeolla del CESO, existieron tres etapas para el tratamiento de los subsidios:
-2003 a 2006, donde se congelaron tarifas y se implementaron subsidios horizontales al consumo -más consumo, más subsidio percibo- para sostener los niveles de demanda, expandir el mercado interno y salir rápidamente de la crisis de 2001.
-La segunda etapa es la de 2007, cuando se intentó realizar una revisión del esquema anterior pero no se pudo por la crisis internacional y el alza en el precio del petróleo, se avanzo con políticas de concientización de la demanda (PUREE).
-Desde 2008 hasta la actualidad, la política de subsidios intentó avanzar sobre la equidad distributiva, se aumentaron tarifas a los grandes consumidores residenciales y comerciales e industriales.
La primera etapa estuvo signada por las negociaciones ante el FMI y su pedido de aumento de tarifas. La segunda etapa coincidió con el accionar de los grupos industriales concentrados, y vinculados a la salida de capitales, que junto a la alianza agrario-financiera y de la construcción presionaron para desestabilizar, principalmente durante el año 2013, tras el recrudecimiento de la administración de la divisa en noviembre de 2011. El año 2012 hubo una desaceleración económica que cerro con un crecimiento económico de 1,9%.
En sí las industrias mantienen el subsidio, los comercios verán incrementado su factura hasta $6 por día, aunque ellas mismas atenten contra su propia demandan, porque está en juego otra cosa. Las industrias concentradas durante esta década tuvieron una forma de acumulación de capital vinculado a la compra de dólares. Prefieren tener activos –en el exterior- en dólares que reinvertirlos en el proceso productivo.
Las obras entre 2003 y 2014 fueron por casi $92.500 M de los cuales el 78% las realizo el Estado Nacional, aunque la inversión privada no acompaño este proceso, no estuvo a la altura de las circunstancias; proceso que a partir de 2008 se acelero ante la crisis financiera en un contexto de recesión internacional, al igual que crecía la idea de sectores económicos que apostaban a un crisis socio-económica para recuperar los dólares que habían fugado al exterior. Por ello el Estado Nacional a través de fuertes inversiones en infraestructura, obra pública y transferencias sociales comenzó a mostrar los primeros déficits fiscales como % del PBI: -0,6% (2009); 0,2% (2010); -1,6% (2011); -2,4% (2012); y -2,2% (2013).

En Tiempo Argentino: El contexto cambió y hay que adaptar las políticas.

Por Nicólas Zeolla.

Ayer por la tarde, el gobierno nacional decidió modificar el esquema tarifario mediante una penalización a aquellos usuarios que no logren disminuir el consumo de los servicios públicos de gas y agua.
La modificación tarifaria se hará en tres etapas (abril, junio y agosto, los meses más fríos y de mayor consumo de gas) y se espera liberar entre $ 5000 y $ 10 mil millones que serán destinados a otras partidas. El primer dato que se desprende del anuncio es que la modificación deja fuera las tarifas de energía eléctrica. Según datos del Presupuesto nacional para 2013, sólo CAMESA (mayorista sistema eléctrico) y ENARSA (importación de combustibles) recibieron el 48,5% del total de los subsidios. En este sentido, el reordenamiento presupuestario de la medida sólo afecta al 8% del total desembolsado por ese concepto. En términos históricos, esta medida forma parte de la nueva etapa de la política de subsidios que está encarando el gobierno nacional. La política de subsidios podría dividirse en tres etapas. La primera etapa abarca de 2003 a 2006, donde se congelaron tarifas y se implementaron subsidios horizontales al consumo (más consumo, más subsidio percibo) para sostener los niveles de demanda, expandir el mercado interno y salir rápidamente de la crisis de 2001. La segunda etapa es la de 2007, cuando se intentó realizar una revisión del esquema anterior pero no se pudo por la crisis internacional y el alza en el precio del petróleo, se avanzo con políticas de concientización de la demanda (PUREE). Desde 2008 hasta la actualidad, la política de subsidios intentó avanzar sobre la equidad distributiva, se aumentaron tarifas a los grandes consumidores residenciales y comerciales e industriales, se quitaron subsidios a sectores privilegiados (bancos, mineras, etc.) y se implementó la renuncia voluntaria, dando señales de la intención de pasar de esquema de subsidios horizontales a subsidios focalizados.
  1. Nota completa: El contexto cambió y hay que adaptar las políticas.

En Tiempo Argentino: Pedirle a la población que evite el derroche.

Por Rodrigo López.

Los anuncios relámpago sobre la próxima operación en "la víscera más sensible" no les sienta bien a los ministros. La reducción parcial de los subsidios a los servicios de agua y gas se inscribe en la nueva etapa de la política económica.
La oposición venía machacando con la idea de que los subsidios a los servicios públicos eran una aberración, ignorando su eficacia para distribuir el ingreso y apuntalar la competitividad. Desde finales de 2011 estos profetas del odio tenían en sus manos la posibilidad de renunciar a los subsidios y no lo hicieron. 
Hoy el gobierno toma la iniciativa, no sin dar otra oportunidad al consumidor para que vuelva a quedar en sus manos la decisión: si ajusta su consumo hasta un 20% zafa de la quita, si lo hace entre el 5% y el 20% sólo le quitan el 50 por ciento. No hace falta pedirle sacrificio a la población, sino simplemente evitar el derroche. El tema es que la lógica de premios y castigos se ha mostrado poco eficaz en programas anteriores. La elasticidad precio de la demanda de los servicios públicos es baja (menor a la unidad), es decir, la reacción del consumo ante variaciones en las tarifas suele ser desdeñable. Pero en cambio, hay mucho para hacer si se trabaja en la concientización. Los apagones de diciembre mandaron a la sombra la quita en el sector eléctrico, que acapara el grueso de los subsidios. Si ahora los consumidores remplazan el gas con la electricidad el susto será grande.

En Infobae Opinión: Sin libertad económica no hay libertad política (1976).

Por Ernesto Mattos.

…En virtud de ello el programa anunciado el 2 de abril de 1976 establecía como primer objetivo básico el “bienestar humano” engarzado en el contexto general del Bien Común. El concepto de bienestar tiene una faz espiritual y faz material. La primera se vincula con tres principios que hacen el fundamento de la concepción de los valores humanos: libertad, justicia y solidaridad.
La libertad como principio rector no puede ser concebida en compartimientos estancos, sino que debe presidir todas las actividades del hombre en una sociedad organizada. Es decir, no puede haber libertad para la actividad económica si ella no se desenvuelve en el marco de la libertad política, siendo la recíproca igualmente cierta.
El ejercicio de la misma permite que el hombre desarrolle uno de sus más preciados dones: la iniciativa individual y la creativa. Para que ellos sea posible de existir también la igualdad de oportunidades que vincula el concepto de liberta con el de justicia.
De esta manera el progreso económico, tanto en el orden individual como en el nacional, dependerá del esfuerzo propio de cada uno, organizado en el contexto de reglas generales y objetivas que eliminen la distribución discrecional y arbitraria del favor oficial por un Estado paternalista como llave de la posibilidad del progreso individual.
Este concepto básico podrá ser alterado solamente cuando en función del tercer principio fundamental antes mencionado, el de la solidaridad, la comunidad toda asuma el costo de la protección individual o sectorial que sea requerida con sujeción al Bien Común…
…Sólo la necesidad de competir exitosamente es lo que impulsa a la modernización en un sistema político de libertad. La alternativa es la compulsión o el monopolio estatal propio del colectivismo…

Estas fueron las palabras escritas por el ex ministro de economía José A. Martínez de Hoz, o Joe, como le decían sus cercanos, en su libro “Bases para una Argentina moderna 1976-80”, donde plasmó las bases para la reconstrucción de un sentido común que se enraizó, a base de desapariciones y torturas, en la sociedad civil durante el golpe cívico-militar del 24 de marzo, hace unos 38 años. La necesidad de reconstruir un nuevo “sentido común” fue para dar un corte a todo lo anterior a 1976.
Por eso se precisó enfatizar el “bienestar común” como algo estrechamente vinculado y asociado al individualismo. Apelando a la iniciativa individual y creativa que son “dones” preciados de estas personas o empresas, que sin el apoyo del Estado, pueden ser los pilares de esta sociedad civil anhelada por “Joe” y la dictadura cívico-militar. Por eso el progreso económico nacional dependerá del esfuerzo “propio”, del individuo y no de lo colectivo. El Estado para los términos de “Joe” es paternalista que realiza distribuciones discrecionales y arbitrarias por eso la necesidad de cambiar las funciones del Estado.

Opinión completa: Sin libertad económica no hay libertad política.

Mito económico (Página/12-Cash): El Peronismo y el Desarrollo Agropecuario.

El origen del INTA.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) es un organismo público que funciona bajo la órbita del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. Dedicado a “la investigación e innovación tecnológica en las cadenas de valor, regiones y territorios para mejorar la competitividad y el desarrollo rural sustentable del país”, según se presenta, constituye una de las instituciones públicas de mayor prestigio, que desmiente el mito liberal de la ineficiencia estatal.
En la web del INTA se indica que fue creado por el decreto-ley 21.680, el 4 de diciembre de 1956, firmado por el dictador Aramburu. En esa norma se afirmaba que la producción agropecuaria era “la mayor fuente de recursos para la economía del país”, indicando que el “ritmo de progreso de la tecnología agropecuaria que adopta un país condiciona la vitalidad de su esfuerzo económico en el orden interno y en el sistema competitivo internacional”. De esa manera, el origen del organismo se inscribe en el intento de aquel gobierno militar de mostrar su objetivo de modernización del sector agropecuario, que había sido dejado de lado por la política industrialista del peronismo.
El mito de la creación del INTA esconde el principal antecedente de un instituto de investigaciones agropecuarias en nuestro país. Se trata de la Comisión Nacional de Investigaciones Agropecuarias que funcionaba bajo la órbita del Ministerio de Agricultura desde su creación en 1946, en el marco del primer Plan Quinquenal del peronismo. Ese instituto ubicado en Buenos Aires, pero que coordinaba los centros de investigación y estaciones experimentales del ministerio en los distintos puntos del país, tenía a cargo el “estudio de problemas técnicos y prácticos de la agricultura y la ganadería”, abarcando desde el “mejoramiento de las plantas y de los animales, y los recursos naturales relacionados con esta producción (suelo, flora y fauna), la sanidad vegetal y animal, y su defensa; la ingeniería rural; el aprovechamiento de los productos y subproductos agropecuarios”, hasta investigaciones sobre “microbiología y parasitología, entomología, genética animal y vegetal”, entre otras (Congreso, Cámara de Senadores. Argentina –1946–. Plan del Poder Ejecutivo: sobre realizaciones e inversiones para el quinquenio 1947-1951).

En Canal 26: Plan M.

El economista Andrés Asiain y Orlando Ferreres en el programa Plan M que conduce Maximiliano Montenegro en canal 26 de 21 a 22 hs.

En Infobae Opinión: Cuidar el mercado inmobiliario.

Por Lorena Putero.

El mercado inmobiliario se plantea como un negocio privado dedicado a la venta y alquiler de propiedades. Visto así parece alejado de la vida cotidiana de cualquier trabajador, sin embargo es uno más de los precios a revisar en tiempo de precios cuidados. Es un gasto central en el listado de cualquier hogar, pero también tiene una influencia indirecta a través de otros bienes a través del costo del alquiler de donde se producen o comercializan. Si comenzamos por la influencia directa, el alquiler de la vivienda, hoy un trabajador que gana un sueldo promedio de 8420 (según datos de setiembre de 2013 del Ministerio de Trabajo de la Nación) debe destinar alrededor de un 27% al pago mensual de un alquiler más los gastos de ingreso que multiplican por tres (como mínimo) el precio de dicho alquiler. En nuestro país casi 2 millones de hogares, según el censo 2010, se encuentran alquilando la propiedad en que viven.
Por otro lado, este mismo trabajador se verá perjudicado a través de una influencia indirecta en sus costos por los aumentos en los alquileres comerciales ya que estos se trasladarán a los bienes que consume. Actualmente las consultoras inmobiliarias empiezan a vaticinar aumentos de alrededor del 20% para este tipo de inmuebles, aumentos que se traducirán en aumentos de los productos y/o cierre de pequeños comercios. Es decir, el precio del alquiler influencia sobre los costos de todos nuestros consumos por lo tanto dejar a merced del mercado la fijación de la oferta por precio y con el único objetivo de la ganancia máxima es desconocer el rol del Estado en la búsqueda del bien común.

Nota de opinión completa: Cuidar el mercado inmobiliario.

Mito económico (Página/12-Cash): The Economist y The New York Times.

Cien años de declinación.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

En un artículo publicado hace unas semanas en la revista inglesa The Economist se afirma que la Argentina lleva 100 años de declive económico. Similar planteo puede leerse en una reciente editorial del The New York Times, donde a un periodista de ese medio le alcanzó una breve parada de crucero en Ushuaia para dar lecciones de historia económica argentina. Tanto el refinado análisis del británico como la vulgar columna del norteamericano comparten la idea de que la Argentina viene en declinación desde los tiempos del “granero del mundo”, cuando teníamos un Producto por habitante superior al de muchas economías hoy consideradas más prósperas.
El análisis parte de reducir la prosperidad o decadencia económica al Producto por habitante. Vale señalar que Argentina no contó con estimaciones precisas y continuas de su producción y sus habitantes hasta la creación del Consejo Coordinador de Investigaciones, Estadísticas y Censos, en julio de 1946. Una estimación posterior hecha por la Cepal reconstruyó las estadísticas de producción desde el año 1900. El fallecido economista británico Angus Maddison, de quien se suele tomar los datos, indicó que utilizó una versión no publicada de ese trabajo de la Cepal y luego “asumió que el crecimiento anual del Producto por habitante entre 1870 y 1900 fue el mismo que entre 1900 y 1913” (Maddison, Monitoreando la economía mundial, 1995). Un heroico supuesto que pasó por alto acontecimientos como la crisis de 1890.
Más allá de lo endeble de la información utilizada para medir el Producto por habitante, éste no es indicador de desarrollo económico. La elevada renta por habitante de los tiempos del granero del mundo era similar a la que muestran hoy algunos emiratos petroleros, como resultado de la explotación de una gran riqueza natural en un país de escasos habitantes. Así como Qatar, pese a tener el mayor Producto por habitante del mundo, no es considerado en la actualidad una potencia económica superior a Estados Unidos, Alemania o Japón; de la misma forma, la Argentina del granero del mundo, pese a tener una renta por habitante similar a la de algunas naciones industriales de esos tiempos, no era una potencia.

En Tiempo Argentino: Elogio de las monedas.

Por Rodrigo López.

Usos y costumbres del metal acuñado, que suena antiguo pero aún permite –la tarjeta de débito, no– pedir deseos en las fuentes.

Por favor, inserte una moneda para seguir leyendo esta nota. Apóyela aquí ( ). Esta molestia de tener que contar con una moneda se viene repitiendo desde el siglo VII antes de Judas. Como tantos artefactos culturales, siguió el derrotero de las civilizaciones de la antigüedad. Los metales preciosos se terminaron imponiendo por su resistencia al deterioro y su ductilidad para la división. Para evitar tener que comprobar todo el tiempo la autenticidad del metal, los monarcas pusieron su sello, y nació la acuñación, tarea para los orfebres. La forma redonda evita aristas, que irremediablemente se desgastarían, y hacen a las monedas más cómodas para llevar encima. 
Los monarcas fueron independizando el valor acuñado del valor real del metal, pues lo que importaba era que la moneda fuera aceptada: el soberano obligaba a pagar impuestos con ella. Y desde el momento en que el soporte físico no es importante, ¿por qué no hacerlo más barato, por ejemplo, de papel? Recién con la invención del papel moneda, la moneda quedará limitada al cambio chico, pasa a ser el átomo dinerario. 
El dinero electrónico es aún más barato que el papel. ¿El uso generalizado de tarjetas de crédito y débito extinguirán esa "reliquia bárbara" (como la llamaba Keynes)? Ya suena antiguo: "En mi época, subías al colectivo y tenías que poner unas monedas en una caja reforzada: clan clan, se escuchaba el choque de metales en un laberinto interno." 
El éxito de la SUBE está –aparte de orientar el subsidio– en habernos librado de tener que conseguir monedas para viajar todos los días, ida y vuelta. Basta ver a los que se olvidan la SUBE, las peripecias que tienen que hacer, sobre todo con los aumentos en el precio del boleto. De todos modos, la Argentina cuenta con una cantidad nada despreciable de monedas. Tomando datos del BCRA, diremos que hay en circulación cerca de 192 monedas por habitante. Teniendo en cuenta su espesor según cada denominación, si hiciéramos una pila con estas moneditas alcanzaría la distancia que hay de Buenos Aires a Berlín. Entonces, ¿por qué no hay monedas?
Paradójicamente, la SUBE solucionó el problema de las monedas para viajar, pero por ese mismo motivo, nadie tiene un incentivo para salir con monedas, y así, 30.208 toneladas de metal acuñado duermen la mona en los hogares argentinos como un zahir borgeano.

Nota completa: Elogio de las monedas.

martes, 4 de marzo de 2014

En Infobae: No se puede hacer más lento.

Por Rodrigo López.

El ilusionista René Lavand solía rematar sus trucos de naipes diciendo “No se puede hacer más lento”. Hace unas semanas, Juan Carlos Fábrega, presidente del BCRA, hizo aparecer, como por arte de magia, una carta con la que logró frenar el culebrón cambiario de enero, cautivando a propios y extraños. En realidad, al igual que Lavand (quien también había sido bancario de joven), la carta que jugó Fábrega nunca había salido del mazo. La Comunicación “A” 5536 del BCRA, que obliga a los bancos a desprenderse de su posición en divisa o activos dolarizados del patrimonio neto que superen el 30% en cartera y el 10% en mercado de futuros, se encontraba en el mazo del BCRA desde marzo de 2003.
La medida se había creado mediante la comunicación “A” 3889, que establecía las mismas condiciones que la vigente en la actualidad. Por ese entonces, la economía argentina, si bien mostraba signos de recuperación en su nivel de actividad, aún no daba certezas en el mercado cambiario, signado por el default y la negociación de la deuda aún pendiente. Como todo truco de magia, tal primera parte consistió en “la promesa”. Se mostró en vigencia hasta que fue suspendida en mayo de 2005, mediante la comunicación “A” 4350. Esta segunda parte del truco fue “la desaparición”. Es el acto temerario que suscita la atracción de los espectadores. Aquella circular le soltó la cadena a los bancos, desafiándolos a adquirir todos los dólares que quisieran. En 2005, la entrada de dólares por comercio exterior no tenía contrapartida en la fuga financiera. Eran tiempos en que el BCRA trataba de que no se apreciara el tipo de cambio, y acaparaba divisas constituyendo el colchón de reservas para disuadir eventuales corridas contra el peso.
El asombro continuó con otra muestra de osadía: al finalizar ese mismo año, el gobierno utilizó cerca de 10.000 millones de dólares para cancelar por anticipado la deuda con el FMI. Sin temblar ni perder nunca la sonrisa, Felisa Miceli se sometió a que le serrucharan casi un tercio de las reservas para ganar autonomía frente al FMI. El riesgo de la medida no hacía más que mostrar la seguridad del gobierno en su programa económico. Efectivamente, al poco tiempo las reservas ya se habían recuperado. Los datos muestran que los bancos no cambiaron sustancialmente su tenencia de divisas en sus patrimonios. Es que por entonces había inversiones con mejores rendimientos.
A partir de 2007, con la crisis financiera internacional y la posterior pérdida de la batalla por las retenciones móviles frente al sector proveedores de divisas y de inflación, se desencadenó una fuga de capitales creciente que en parte sólo fue contenida improvisando un creciente control de cambios desde fines de 2011. Los dólares no egresaban, pero tampoco ingresaban al sistema. En 2013 no salió ni el viejo truco de la moratoria, nadie quiso poner sus dólares dentro de la galera para que sacaran Cedines, y nadie quiso subirse como blanco al escenario del BAADE siendo la AFIP el lanzador.
Para diciembre de 2013 se aceleró la depreciación de la moneda. En enero de 2014, las pérdidas de reservas del BCRA no podían contener la disparada del dólar en todas sus variantes. El gobierno había salido a decir que la depreciación que llevó al dólar a $8 pesos la había hecho el mercado (luego resultó ser una sola empresa) pero que estaban conformes, como si finalmente se hubiera dado con el justiprecio cambiario para la economía argentina.
 
Opinión completa: No se puede hacer más lento.

En Página/12. Temas de debate: Como se relacionan los países de América Latina con China.

La relación con el gigante asiático.
 
En los últimos años se reconfiguró el comercio internacional y se incrementó el nivel de precios de los commodities dada la demanda de la modernización en China. Cómo impacta la estrategia de desarrollo de ese país en la economía mundial y particularmente en Sudamérica.
 
El socialismo de mercado

Por Martin Burgos.

Las últimas decisiones del politburó de China han dado lugar a numerosas interpretaciones sobre la estrategia de desarrollo de ese país, y sus posibles repercusiones sobre la economía mundial. La principal discusión parece centrarse en el carácter de esas decisiones, en particular si constituye una transición hacia un modelo capitalista liberal. Esta es una oportunidad para ofrecer una perspectiva de largo plazo sobre el modo de desarrollo chino, cuya complejidad no puede captarse cabalmente con la mezcla de apertura neoliberal con filosofía oriental que suele difundirse al respecto. Esa interpretación deja de lado aspectos importantes del sistema económico chino, que configuran lo que se denomina “socialismo de mercado”.
Los cambios graduales que vienen generándose desde 1978 son en primer lugar cambios institucionales que operan sobre una economía planificada, muy poco monetarizada y de carácter paramercantil, heredada de la etapa maoísta. La unidad de análisis de la economía China hasta la década del 80 era la “unidad de trabajo”, una fábrica-hogar, en la cual la fábrica le aseguraba al obrero educación, salud, restauración, y un salario directo mínimo, en contraparte de su fuerza de trabajo. En ese esquema, el partido, los sindicatos, los cuadros altos, eran todos canales de disciplinamiento laboral orientado a lograr una productividad razonable.
El objetivo de las reformas fue autonomizar las empresas estatales otorgándoles personalidad jurídica en el marco de un naciente derecho privado. Y allí radica una de las claves para entender la economía china actual: la “privatización” de la economía no es la venta del patrimonio público, sino solamente la concesión de la gestión de la empresa a un grupo privado. De esa manera, en 2005 se calculaba que la mitad de las empresas industriales del país eran de propiedad totalmente pública, y la otra mitad parcialmente pública. Esos espacios de acumulación privados sirvieron para fomentar las exportaciones de industrias ensambladas que le permitieron a China afirmarse en los mercados mundiales.


En Tiempo Argentino: Una política para reducir los costos de transporte y comercialización.

Por Andrés Asiain.

La reciente aceleración de la inflación, especialmente en el rubro de los alimentos, ha puesto a los componentes de formación de los precios bajo la lupa de la sociedad argentina.
En esa búsqueda se ha revelado que en muchos casos los costos de transporte y comercialización son tan importantes como los de la materia prima y su elaboración. 
Una política que apunte a reducir el número de intermediarios entre el comienzo y el final de la cadena de producción y distribución puede contribuir a brindar un precio redituable a los productores, sin que ello signifique convalidar los abusivos precios que muestran las góndolas en los últimos meses.
En el caso de los alimentos, la concentración de la comercialización mayorista en un único mercado, si bien permite ciertas economías de escala, también encarece algunos costos de distribución y logística. Ello es especialmente cierto en localidades alejadas de dicho mercado, donde muchas veces las producciones de alimentos desde zonas cercanas recorren cientos de kilómetros hasta el mercado de Buenos Aires, para luego desandar el camino hacia la góndola de un supermercado del interior.
 

En el Suple-Eco (Tiempo Argentino): Modificar la estructura del mercado.

Por Nicólas H. Zeolla.

Uno de los temas más importantes de la política económica en estos días es, sin lugar a dudas, la evolución de los precios.
La importancia de la inflación, junto con el nivel de actividad, son las variables determinantes del salario real.
En los países periféricos como Argentina, el fenómeno inflacionario es multicausal. Eso quiere decir que en su explicación conviven distintos elementos, como es el componente cambiario (la devaluación del tipo de cambio), el componente inercial o indexación (lo que ajustan año a año los contratos salariales, alquileres, etc.) y la puja distributiva (qué porción de la torta de ingresos se llevan el salario y las ganancias). En este último elemento tiene mucha importancia la estructura de los mercados, sobre todo el nivel de concentración de la producción.
Por ello, para preservar el poder adquisitivo del salario es necesario poner un ojo sobre aquellos sectores concentrados, principalmente las empresas productoras y comercializadoras de los bienes que componen la canasta alimentaria.
Una excelente iniciativa de política económica sería la creación de mercados populares. Esto podría hacerse mediante la extensión de mecanismos que ya existen (como es la logística vinculada a las redes de comercialización del mercado central) o la creación de nuevos (en asociación con cooperativas de productores), acercando ambos lados de la cadena de distribución y consumo y evitando los costos extras que impone la cadena concentrada de comercialización. Sin embargo, un conjunto de aspectos debería tenerse en cuenta. Uno es el aspecto local de la producción.

Mito económico (Página/12-Cash): De Yrigoyen a Kirchner.

Populismo e inflación.

Por Andrés Asiain y Lorena Putero

A lo largo de nuestra historia, los economistas ortodoxos no han dudado en señalar a los gobiernos populares como los causantes de la inflación, en su tendencia a emitir moneda para financiar gastos con los que satisfacer las demandas sociales. Desde la vereda opuesta, los estructuralistas han rechazado esas explicaciones simplistas, brindando explicaciones alternativas en cada período histórico. Por ejemplo, mientras que en la actualidad los monetaristas responsabilizan del alza de los precios a la emisión monetaria del “populismo K”, desde la tribuna estructuralista les responden que el alza de los precios se explica por el impulso que dio el aumento del precio de los alimentos entre 2006 y 2008 (promovido por el alza mundial de las materias primas y el desabastecimiento patronal local), a la tradicional puja distributiva que se manifiesta en aumentos secuenciales de salarios, precios y tipo de cambio.
También en los años ochenta, ambas escuelas diferían sobre las causas de las elevadas tasas de inflación coronadas por la híper. Para los ortodoxos que añoraban la dictadura militar, era generada por el “populista” de Alfonsín que, para ganar elecciones, emitía sin control sosteniendo ineficientes empresas estatales y elevados salarios públicos. Desde el campo heterodoxo se sostenía que la inflación era el resultado del déficit estructural de las cuentas externas provocado por la deuda contraída por la dictadura, en un contexto internacional de bajos precios de las exportaciones y fuga de capitales. La consecuente devaluación permanente de la moneda tendía a acelerar las remarcaciones de precios que arrastraban una inercia inflacionaria del ciento por ciento como piso desde los tiempos del Rodrigazo.

Mito completo: De Yrigoyen a Kirchner.

En La Gaceta - Polìtica: Seguirá la misma política.

Las candidaturas deberán esperar. Los analistas políticos dicen que el ciclo kirchnerista no ha concluido, pero habrá que esperar hasta después del Mundial. Mientras tanto, la inflación sigue acechando. Algunos economistas la atribuyen a conductas especulativas; otros a la inacción oficial.

"Tirón de orejas de Cristina" Ernesto Mattos - Economista

Cristina Fernández, en su mensaje, ha puesto al desnudo nuevamente que cierto grupo de industriales, no todos, están más vinculados al comercio exterior y han apostado, durante este período de crecimiento, al mercado interno, lo que le dejó grandes ganancias. Pero esas ganancias no se ven expresadas en inversiones productivas. La capacidad instalada se mantiene en el 75% desde 2008 y, en ese tiempo, o invertís la plata en productividad o la mandás a la timba financiera, como el caso de algunos de sacar dólares afuera. Cristina le dio un tirón de orejas a esa franja industrial. Pero también sus palabras resaltaron los $ 55.000 millones en créditos recibidos por las PyME, que es la apuesta de este gobierno para hacer el debido contrapeso al lobby de la UIA. Las tasas de desocupación del 6,4% son una muestra de que el crecimiento económico argentino ha sido con inclusión social. Lo quiso dejar bien claro en su mensaje y por eso lo reiteró como logro. En suma, ella apuntó hacia los industriales que están haciendo una movida especulativa para desestabilizar la gestión y generar descontento social. Son los formadores de precios. 
 
Opiniones completas: Seguirá la misma política.

En Economìa Polìtica de C5N: Precios de los medicamentos.

El economista Ernesto Mattos participo de los informes sobre precios y especulación del programa Economía Política en C5N que conduce Roberto Navarro, todos los domingos de 21 a 22 hs.

martes, 11 de febrero de 2014

En InfoBae: Las presiones devaluatorias e inflacionarias buscan forzar un cambio en el régimen de acumulación.

Por Nicolas Zeolla.

Desde hace unas semanas la economía argentina está viviendo una intensificación de la disputa distributiva. Esta disputa se ve reflejada en dos variables nominales claves: el precio de dólar y la inflación. La vinculación entre ambas resulta esencial para poder comprender el estado del funcionamiento de la economía en cualquier sociedad.
Estas variables han sido muy estudiadas por la escuela de pensamiento económico que se conoce como el Estructuralismo Latinoamericano. Estas ideas fueron el resultado del pensamiento de los economistas de América Latina como Raúl Prebisch, Osvaldo Sunkel, Celso Furtado, Oscar Braun y Marceo Diamand, entre otros. Su surgimiento se relaciona a la experiencia de estos economistas en distintos ámbitos académicos y de la gestión pública, vinculados con la toma de decisiones en los procesos de industrialización que emprendieron nuestros países a de mediados del siglo XX. El carácter de interés por entender problemas prácticos fue una de las principales características que se imprimió en este tipo de pensamiento, vinculando nociones históricas, sociales y políticas en una misma formulación conceptual.
Los países que se han comprometido en el desarrollo de un proceso de industrialización suelen enfrentarse un problema económico similar, conocido como restricción externa. Esta dificultad consiste en la capacidad que los países poseen para financiar las importaciones de bienes, insumos y tecnología necesarios para el desarrollo de su industria nacional. Este desarrollo implica la adquisición de un conjunto de capacidades tecnológicas y es la única salida para achicar la brecha de ingresos con los países capitalistas más avanzados. En el medio de este camino, es necesario una política de tipos de cambio diferenciales que implica la administración del precio del dólar junto con un conjunto de medidas de aranceles y subsidios de acuerdo con la competitividad de cada sector de la economía que se pretende desarrollar. Por el lado distributivo, la consecuencia lógica de un proceso de crecimiento y cambio estructural es la existencia de tensiones por la participación en las distintas porción del excedente, que resulta en cierto grado de inflación, fenómeno presente en todos los países hoy industrializados, y que, administrada con diversas políticas de ingresos, no resulta problemática.
Entre tanto, estos procesos no suceden en el vacío, son el resultado de fracciones sociales que legitiman los intereses y su proyecto político hacia el conjunto de la sociedad. Este proyecto político es conducido por una fracción hegemónica cuyos intereses resultan ser los del conjunto de la sociedad. Este proceso de legitimación incluye un ordenamiento institucional (de hecho o legislado) conocido como régimen de acumulación, donde se distribuyen prioridades y beneficios en un sentido amplio, el cual es relativamente estable en el tiempo. Este mecanismo trae consigo el perfil de inserción internacional (si al resto del mundo le vamos a vender granos o productos manufacturados) cuyo origen es la distribución del excedente del proceso de acumulación y su resultado un esquema estable de procesamiento de conflictos políticos (de distinta magnitud) que se generan entre tanto.

lunes, 10 de febrero de 2014

En Página 12. Temas de debate: Los efectos de una historica estructura productiva desequilibrada.

El huevo de la serpiente
Producción: Tomás Lukin
 
Las señales del mercado 
Por Norberto E. Crovetto.

La formación de la economía argentina desde nuestra independencia se hizo al calor del mercado global armado por Inglaterra. Esa primera globalización nos ubica, por la extraordinaria productividad del campo, como proveedores de carne y granos. La provisión de materias primas y alimentos baratos es crucial para el desarrollo industrial de los países centrales. Producimos más barato las carnes y los granos que en los países centrales, luego resulta más barato intercambiarlas por manufacturas importadas que producirlas internamente. Se impone políticamente una organización económica cuyas señales ordenan la economía en base a los principios de las ventajas comparativas, siendo nuestro rol el ser “granero del mundo”. Las señales de mercado son instituidas orientando la actividad económica en cumplimiento de la división internacional del trabajo.
Desafortunadamente, la economía no suele mantener en el tiempo su equilibrio y las señales del mercado pierden fuerza en su carácter primordial de orientación y coordinación; producto de las crisis y guerras mundiales el país se industrializa. Una vez resueltos los desequilibrios y reencauzada la actividad económica mundial y bajo un nuevo dominio político (el ascenso de EE.UU. en lugar de la Gran Bretaña), se reordenan los mercados y sus señales. Nuevamente se impone el rol de ser el “granero del mundo”, pero ahora en conflicto con el proceso de industrialización, generándose una economía que Diamand ha denominado Estructura Productiva Desequilibrada (EPD), por la cual coexisten productividades relativas entre los sectores industrial y primario diferentes de las internacionales. La mejor productividad del campo que la internacional resulta en un producto industrial relativamente más caro que el de nivel internacional. O de otra manera, gracias a un costo menor en los países centrales del producto industrial dado por la importación de alimentos, aquél resulta relativamente más barato que el producido en nuestras tierras.

Mito económico (Página/12-Cash): Un mundo armado para el capital trasnacional.

Globalización
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

En un mundo donde los desarrollos tecnológicos han reducido el peso de las distancias geográficas, crecen las utopías de configuración de una aldea global. Anticipando un posible movimiento en esa dirección, los centros de poder mundial fueron plasmando su propia idea de sociedad global. Al calor de la imposición de políticas neoliberales que desregularon el movimiento del dinero y las mercancías a través del mundo (pero no de los seres humanos), empoderaron al capital trasnacional para que comande una nueva división internacional del trabajo cuyos principales resultados son la concentración de los ingresos en una elite planetaria, la especulación como forma de crear demanda y las frecuentes crisis económicas.
Las políticas neoliberales de desregulación de los mercados empoderan a la empresa trasnacional porque le permiten condicionar sus inversiones en cada región de acuerdo con las concesiones que realizan sus gobiernos en materia impositiva, laboral y ambiental. El país que más cede tiene más chances de obtener la localización en él de la inversión productiva y transformarse en una plataforma de exportación. Los que buscan mantener elevados estándares sociales serán víctimas del desempleo cuando sus fábricas cierren por el arribo de productos extranjeros producidos en peores condiciones sociales. Es así como las multinacionales han tendido a deslocalizar sus sectores intensivos en mano de obra en naciones consideradas reservorios de mano de obra barata, como China e India, presionando luego por la vía de la competencia mercantil sobre las condiciones de producción de los demás países. Los países más ricos han retenido eslabones de la producción más sofisticados por sus ventajas tecnológicas y otros donde los costos de transporte son elevados (y pesa más la cercanía al mercado). Africa y América latina surgen como los proveedores de materias primas de esa nueva división internacional del trabajo, excepto México y parte del Caribe, que pueden aspirar a producir maquila para el mercado norteamericano.
 

martes, 4 de febrero de 2014

En LT14 Radio General Urquiza AM-1260: Destacan el alcance federal de los acuerdos de precios.

"Permitirán un cambio cultural importante" Destacan el alcance federal de los acuerdos de precios El economista Ernesto Mattos, analizó el panorama actual que representa para el consumidor, el que se lleven adelante acuerdos de precios que se implementan desde el Estado. Indicó a LT14 que "es responsabilidad de todos" velar por el cumplimientos de los convenios."Es responsabilidad de todos los argentinos cuidar los precios, los consumidores deberán tomar más posicionamiento en cuanto a cotejarlos y ver si se cumplen" los acuerdos, explicó el economista Ernesto Mattos en diálogo con Sexto Sentido. Asimismo indicó que los Precios cuidados para el sector de productos que se adquieren en supermercados y despensas, tanto como los convenios para el sector de la construcción, "permitirán un cambio cultural importante", porque lleva "a romper el individualismo que ya hizo mucho mal en la década de los '90. Se busca dejar de lado el famoso no te metás", enfatizó el analista. Por otro lado, señaló que la implementación de los acuerdos en las provincias, "implica dejar de mirar hacia sí mismo para ver qué pasa en otros lugares, porque cada territorio tiene realidades distintas", dijo y añadió que desde Buenos Aires "pensamos que todo es según como ocurre acá, y de a poco hay que ir rompiendo eso", entendió Mattos.

En Radio Nacional Tucumán: El problema no es económico, sino político.

El economista Ernesto Mattos, en diálogo con Radio Nacional, analizó como repercutieron las medidas económicas anunciadas, hace unas semanas atrás por el Gobierno Nacional, y el impacto que generó en el mercado, dejando en claro que “problema no es económico, sino politico”. A la hora de fundamentar su pensamiento, Ernesto Mattos, manifestó que “El tema del dólar para un sector económico es un detalle en esta cuestión. Por eso un grupo de empresario llamó al arco político de la oposición para disputar el estado. Para cualquier grupo económico o fuerza política; cuando se quiere ejercer la hegemonía, se requiere de ejercer el estado. Ante esto plantearon una disputa central como el dólar”. El economista también dejó en claro que están en juego algunos intereses, porque “Massa aparece como el personaje que quiere evitar la consolidación del poder del kirchnerismo y hoy los encuentran reunidos a la cámara norteamericana de comercio, a la sociedad rural y a la Unión Industrial Argentina. Entonces uno va atando cabos. Por eso hay que ir informándose como se mueven las variables, porque sino nos vamos a ver con un cambio de arco político y una vieja política de relación carnal con los Estados Unidos”.
 

En el Suple-Eco (Tiempo Argentino): Acompañar con medidas que moderen el impacto distributivo.

Por Nicólas H. Zeolla.

La gestión del nuevo presidente del Banco Central tiene poco más de dos meses pero, debido a la actualidad económica, las decisiones que surjan de esa entidad serán de gran relevancia en las próximas semanas.
La llegada del Sr. Fábrega al frente de la entidad fue saludada por los colegas de otras entidades bancarias y contó con el respaldo unánime de los senadores a su pliego de designación (sólo hubo una abstención), pues se destaca su sobrada experiencia en el manejo de los temas del sector por una larga trayectoria dentro del Banco Nación, entidad que presidió.
Yendo a la economía argentina actual, existen temas de ineludible atención. Tras una década de crecimiento con distribución explicado por el ensanchamiento del mercado interno, los problemas estructurales de la industrialización se hacen visibles en la restricción externa. La escasez de divisas con las que financiar las importaciones (muchas de ellas para ensambladoras transnacionales poco intensivas en mano de obra) implican presiones en el mercado cambiario que se reflejan en dos variables: el stock de reservas y la cotización del dólar. Durante el modelo de industrialización de los años '50, '60 y '70, este dilema era resuelto por el "ajuste clásico" que consistía en una devaluación que contrajese el poder adquisitivo del salario y generase los dólares excedentes con los que financiar la nueva expansión.
Sin embargo, la macroeconomía de hoy día cuenta con superávit comercial, cuentas fiscales ordenadas y un nivel de reservas considerable para escaparle a esta situación. Lo que sucedió con la cotización del dólar a finales de la semana pasada fue producto de una maniobra especulativa del bloque hegemónico conformado por el complejo financiero-exportador que lo que busca es discutirle al gobierno el modelo económico presionando una devaluación que erosione el poder adquisitivo del salario. 


En el Suple-Eco (Tiempo Argentino): Hay un amplio rango de maniobra.

Por Estanislao Malic.

Desde la asunción del nuevo equipo económico las medidas del Banco Central siguieron un patrón, donde el principal objetivo parece ser contener el permanente drenaje de divisas.
as mismas consistieron esencialmente en mantener la senda alcista de las tasas iniciada en abril de 2013, tocando actualmente la Badlar (tasa promedio de bancos privados para depósitos mayores a 1 millón de pesos a 30 días) los 22 puntos, y realizar inicialmente una aceleración de la pauta devaluatoria.
Sea por presiones sectoriales o por expectativas, la liquidación de exportaciones se redujo drásticamente, observándose acumulación de stocks y merma de oferta en el mercado de divisas.
El ofrecimiento de un bono del Banco Central indexado por tipo de cambio oficial no hizo mella, y el equipo económico no encontrando salida a la difícil situación del sector externo decidió realizar la ya conocida y brusca depreciación de la semana anterior, buscando paliar las expectativas y volver a estimular el ingreso de dólares al mercado cambiario.
 

Mito económico (Página/12): Un trabajo de la derecha estadounidense indice de libertad económica.

índice de libertad económica   
Por Andrés Asiain y Lorena Putero 

Recientemente se conoció el “índice de libertad económica” elaborado por The Heritage Foundation y The Wall Street Journal. Según sus autores, el mismo “ha seguido el progreso de la libertad económica alrededor del mundo”, encontrando que se ha dejado atrás la creciente intervención estatal en el marco de la última crisis internacional, permitiendo alcanzar la marca de libertad económica “más elevada de los últimos 20 años”. A contramano del mundo, la Argentina continuó retrocediendo en el ranking libertario, ubicándose en la posición 166 dentro de un universo de 186 países analizados. Las causas del retroceso son “los duros controles de capitales, fijación de precios, restricciones a las importaciones y una serie de nacionalizaciones”. También consideran un retroceso de la libertad económica que “bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, Argentina ha fortalecido lazos con gobiernos de la región que son hostiles a la libertad y ha amenazado el derecho de las islas Malvinas a la autodeterminación”.
Antes de sumergirnos en el análisis del índice, empecemos por conocer a sus elaboradores. La Fundación Patrimonio es una usina estadounidense de ideas conservadoras por la que pasaron Margaret Thatcher, Ronald Reagan y George W. Bush. Al ingresar a su portal puede observarse una campaña de desprestigio al presidente norteamericano Obama y su propuesta de universalización del acceso a la salud. También deja al descubierto su ideología un cartel que indica “¿Debemos aumentar el salario mínimo? No si queremos crear trabajo”. El Diario de la Calle del Muro es un periódico vinculado con el centro financiero norteamericano y sus ideas de desregulación de los mercados.
El índice lo elaboran tres norteamericanos de pelaje conservador en base a una serie de indicadores y opiniones, basadas en informes del gobierno y empresas estadounidenses, de organismos internacionales y de la prensa local e internacional. El trabajo con los medios de los distintos países es de ida y vuelta, ya que ellos le pasan su línea editorial y después utilizan el resultado del índice para mostrar que su línea es compartida por “expertos del primer mundo”. Así, La Nación difundió el resultado del índice bajo títulos como “Mala nota para la Argentina en un ranking de libertad económica” y “La Argentina, reprobada en libertad económica”, mostrando el trabajo conjunto entre los sectores conservadores de nuestro país y Estados Unidos, en favor de un proyecto liberal global. Por su parte, Clarín prefirió titular “El Gobierno salió a criticar un ranking en el que a la Argentina le fue mal”, añadiendo que “según el informe, sólo Cuba y Venezuela tienen menos libertad económica” para sumar un nuevo grano de arena a su campaña por alejar a sectores profesionales y empresariales del apoyo al oficialismo bajo el temor a una futura expropiación de sus bienes cuando la “chavicubanización” del kirchnerismo sea total.

lunes, 27 de enero de 2014

En Página 12 (Debate Económico): Una pulseada complicada.

Por Andrés Asiain.
 
Es sabido que los dueños del poder económico son poco numerosos como para imponer un proyecto de país mediante un triunfo electoral. Pero a falta de votos tienen billetera y la utilizan para condicionar las políticas económicas. Ese fue el camino tomado a partir de 2007-2008 por ciertos sectores, principalmente exportadores, cuyas ventas no dependen del nivel de consumo interno pero sus costos se encarecen a medida que crece la economía nacional. Aprovechando la crisis internacional y el conflicto por la distribución de la renta agraria generada por el alza mundial de las materias primas, iniciaron un proceso de compra masiva de dólares cuyo objetivo económico era retornar a los bajos salarios en dólares de los primeros años del kirchnerismo (una herencia de la crisis de la convertibilidad y la devaluación duhaldista).
Ante la falta de acceso a los mercados financieros internacionales, el gobierno nacional aguantó la embestida en base a las reservas internacionales acumuladas y los superávits comerciales. Pero mientras que el crecimiento económico y la crisis económica mundial mermaron el superávit, la alianza de exportadores, fugadores y medios opositores logró instalar un clima de incertidumbre cambiaria que amplió la corrida cambiaria a amplios sectores de la sociedad. Ante el peligro de un temprano agotamiento de las reservas que ponga la cotización del dólar en manos del mercado (léase, una suba descontrolada del dólar), se optó por restringir la compra de divisas para parar la corrida.
Las restricciones a la compra de divisas llevaron la pulseada cambiaria al mercado paralelo y constituyeron la brecha cambiaria en un indicador de quién iba ganando la pelea. La falta de control estatal sobre el comercio exterior, principalmente en el rubro de exportación donde, por ejemplo, un grupo de siete multinacionales maneja el acopio y embarque de granos y derivados en puertos privados con escaso control, abrió un canal de evasión de dólares del canal oficial hacia el paralelo que permitió fabulosas ganancias mediante la especulación cambiaria. El mantenimiento en la clandestinidad del dólar paralelo junto a la impericia para intervenir en el dólar-Bolsa o contado con liquidación transformaron los intentos por bajar su cotización mediante el suministro de verdes a costa de un endeudamiento a elevadas tasas (venta de bonos por la Anses, Banco Nación, Central), en un incremento del margen de rentabilidad de un grupo de financieras que compran dólares mayoristas y lo venden al menudeo.
 
Nota completa: Una pulseada complicada.

En La Gaceta (Tucumán). Economía: Los industriales concentrados apuestan a disputar el cambio ante una mejor distribución del ingreso.

 
Por Ernesto Mattos.
 
Hubo dos momentos históricos en la Argentina del siglo XX que tienen relación con la puja distributiva: la mejora distributiva del primer peronismo tuvo como consecuencia la reacción de los sectores exportadores, la oligarquía y las fracciones del capital nacional que se expresaron en el golpe de 1955; el segundo momento de mejora en la distribución del ingreso ocurrió en 1974 y fue revertida por la política económica de la dictadura cívico-militar de 1976-1983.
Si bien ambos momentos tienen sus particularidades histórica, el contexto actual tiene un común denominador con los anteriores: son los industriales (concentrados) y sectores exportadores (sojeros y comercializadoras de granos) que apuestan a disputar el tipo de cambio, ante una nueva recuperación y mejor distribución del ingreso que hoy tiene la Argentina.
Keynes advertía sobre las decisiones del empresariado ante una fase de crecimiento económico: invierten en lo productivo o en lo financiero.
La primera opción podría generar una mayor producción de mercancías para abastecer al mercado interno y al externo y, a su vez, podría contener el alza de precios. En tanto, la segunda alternativa es meramente especulación financiera, que, en el caso argentino, es comprar dólares y esperar una devaluación, o en menor cuantía especular en la bolsa; todo depende de los márgenes de rentabilidad. Esto último lo afirmó el presidente de la Sociedad Rural Argentina, que optó por decir: “conviene más especular con la inflación y el dólar que producir”.
Esta opción nos dejaría con menos mercancías para el consumo interno, pero que se complementaría con una mayor importación de productos. Por consiguiente, el stockeo y la especulación fueron la herramienta de algunos sectores económicos concentrados durante el 2013. Un ejemplo: las importaciones que aumentaron durante 2013 (bienes intermedios, consumo y accesorios de capital) en consonancia con los permisos de importación diarios, que pasaron de 5.000 a 15.000. Mientras que en 2013, en comparación con 2013, las exportaciones crecieron un 3%, las importaciones lo hicieron en un 8%. Algunos números de la industria manufacturera confirman lo anterior y, en 2013, en comparación con 2012, la actividad se comportó así: industria alimenticia -1,1%, por composición: molienda y oleaginosas -5,6%, yerba mate y té -5,3% y lácteos -1,9%; industria textil -0,8, por composición: fibras sintéticas y artificiales -13,2 y tejidos -1,9; Edición e impresión -6,1 (productos editoriales e imprentas); y el bloque de productos químicos, de caucho y plástico se mantuvo sin variaciones, en cambio los sectores automotriz y los insumos asociados a la construcción mostraron crecimientos del 3,7% y 6,2%, respectivamente.
 

El mito económico: El proyecto del Frente Renovador.

Bajar las retenciones.
Por Andrés Asiain y Lorena Putero

En un video del Frente Renovador se promociona un proyecto de ley para eliminar las retenciones a la exportación proveniente de las economías regionales, de pequeñas y medianas empresas industriales y agropecuarias, y al trigo. También plantea reducir en 10 puntos las retenciones al maíz, en 5 puntos las de carne, y la eliminación del registro de operaciones de exportación (ROE) para las ventas de trigo, maíz y carne. La propuesta del frente opositor, realizada tras un encuentro de su líder con la Mesa de Enlace, parte de una mirada parcial que atribuye los problemas del sector a la implementación de retenciones o cupos de exportación.
Comenzando por los beneficios propuestos al maíz, son una yapa que no se justifica luego de la mayor cosecha de la historia argentina, estimada en 32,1 millones de toneladas por fuentes oficiales (27 millones, según estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos). Respecto de ciertas producciones regionales y pequeños y medianos productores con problemas de rentabilidad, la merma en la producción de trigo de la última cosecha o un stock ganadero disminuido aunque en recuperación, la problemática es bastante más compleja. La expansión de la soja para exportación (cuyas hectáreas sembradas casi se duplicaron en los últimos años) vino de la mano de la aparición de grandes productores-arrendatarios, que ofrecen arriendos elevados, ya que sus ganancias se encuentran en la integración vertical de las actividades agropecuarias y las escalas de la producción. Fue así como el alquiler de los campos (que suelen fijarse en quintales de soja, independientemente de la producción que se realice) más que se duplicó en dólares en los últimos 10 años, impulsando a los pequeños y medianos propietarios a la vida de rentistas, y a muchos pequeños y medianos productores a salirse del negocio.
Otros servicios agropecuarios e insumos productivos también aumentaron al ritmo de la soja, encareciendo la producción agropecuaria en general. Ante esa situación, los productores de alimentos para el mercado interno buscaron trasladar los mayores costos a precios, y frente a las medidas gubernamentales para impedirlo (retenciones, cupos, acuerdos), algunos prefirieron pasarse a soja (o, en el caso del trigo, a la cebada o bien dejaron el campo en barbecho en el invierno). Ante la menor producción para el mercado interno, el Gobierno terminó cediendo en aumentos de precios (a veces forzado por el desabastecimiento) que, mediados por los elevados márgenes del resto de la cadena y las deficiencias de la logística de distribución, terminaron en los altos precios de los alimentos que se exhiben en las góndolas.

Mito completo: El proyecto del Frente Renovador.

miércoles, 22 de enero de 2014

En Buenos Aires Herald: Official dollar soars 9 cents before dropping in volatile day.

By Santiago Del Carril
Herald Staff

But not all economists found the steep hike strange, adhering to line that the amount the currency had temporarily depreciated wasn’t as important as where it ended.
“The volatility of the currency fluctuations doesn’t really matter, it has to do with the speculators,” Estanislao Malic, an economist for the Centre of Financial Studies for the Development of Argentina (Cefidar), told the Herald. He minimized the increase by also arguing that it wasn’t very high.
“If you look at the big picture, this was only a 1.3-percentage point jump,” when calculating it against the 6.84 peso rate it was at the beginning of the day, Malic added.
Since the beginning of January the official peso has already depreciated 15.27 percent.
The so-called “blue” dollar, which is another potential problem for the government if the gap with the official rate becomes too wide, has also followed the official rate depreciation but the very nature of a small market means that sharp fluctuations are common.
The illegal rate closed at 11.86 pesos yesterday, 9 cents shy of the record 11.95 pesos reached last week. Some analysts have argued that if the official rate becomes highly volatile it might even further increase demand for the illegal dollar because people are anxious to exchange a currency that is depreciating exponentially faster for dollars no matter what the price.
However, Andrés Asiain, who is the director of the Center of Economic and Social Studies of Scalabrini Ortiz (CESO) denied this was the case.
“This increase demonstrates that the depreciation has accelerated in the past few months, but it won’t affect the blue market,” said Asiain.

@delcarril

En AM del Plata AM1030:

Entrevista al economista Andrés Asiain en el programa radial "La vuelta de Zloto" en Radio del Plata AM 1030, 16.00 a 19.00 hs.


Audio completo: Andrés Asiain.

martes, 21 de enero de 2014

En el programa te TN: Palabras + o -

En el programa "Palabras + o -" que conducen Ernesto Tenembaum y Marcelo Zlotogwiazda estará el compañero economista Andrés Asiain. Martes a las 23 por TN.